Como optimizar legalmente la factura fiscal

Opinión

En pocos momentos como cuando se acerca final de año se ve tanto movimiento entre los ciudadanos en general, los empresarios, los autónomos y entre ellos por supuesto en los trabajadores freelance para optimizar la factura fiscal, una factura cuyo cálculo se cerrará con el año natural, es decir, con las campanadas del 31 de diciembre y que de no saberlo planificar puede traer más de un disgusto a alguno.

¿Y a qué se refiere el término factura fiscal? El término de factura fiscal no es otra cosa que el darle un nombre al importe que deberemos abonar cada año a la hacienda pública por nuestros beneficios, por el dinero que hemos ganado, para decirlo resumidamente.

Por supuesto de facturas fiscales las hay muchas y de muchos tipos, desde las que nos afectan día a día en la compra o venta de cualquier producto o servicio, hasta las tasas o impuestos que nos cobran los entes públicos en base a cualquier producto, servicio o motivos que estés nos los apliquen, pero como que ese sería un tema demasiado extenso desarrollado en su totalidad, nos alejaría del objetivo de este artículo y complicaría que el mismo pudiese ser fácilmente entendible. Vamos a centrarlo en la afectación fiscal que tendremos que soportar como trabajadores freelance en base a las rentas que obtengamos en el desarrollo de nuestras actividades profesionales.

Por supuesto y según el país en el que nos encontremos y según las características y condiciones particulares del nombre, este tipo de impuesto puede recibir un nombre u otro y también puede sernos más rentable actuar como freelance en base a la figura del tradicional autónomo o bien constituirnos como sociedad para prestar nuestros servicios como freelance. En el caso concreto de España, a este impuesto se le llama IRPF, y como consejo sobre lo de operar como freelance con la figura de autónomos o bien como sociedad deberemos valorarlo (entre otras muchas consideraciones) especialmente en base al nivel de ingresos que obtengamos. Así, mientras hasta cierto nivel de rentas a priori puede sernos más rentable tributar como autónomos (directamente a la renta que se nos imputa como personas físicas, y en base a un escalado de retención), a partir de un determinado nivel de ingresos, nos será más rentable operar a través de una sociedad, que no tributa por el tipo del IRPF, sino que lo hace como persona jurídica, a través del IS (Impuesto de Sociedades) en su tipo (con algunos matices únicos). Pero bien, como en general, la decisión de operar de una forma u otra no es blanco o negro y existen muchas consideraciones a hacer al respecto, lo mejor es que ante la duda consultemos siempre a un profesional que nos guíe en nuestro proceso completo y particular.

Pero si lo que queremos es optimizar nuestra factura fiscal en base a ser unos profesionales freelance que prestan sus servicios como autónomos y por ende que obtienen sus rentas tributando estas a través del IRPF, diremos que para hacerlo fácil y entendedor la primera clave es que dentro de los que nos sea legalmente posible hemos de tener a final de año los menores beneficios posibles. Es decir y aunque dicho así, pueda parecer absurdo y un contrasentido que ganemos poco, ¿y cómo se entiende eso?, ¿quiere decir que hemos de vivir mal o tener poco dinero? ¡No!, significa que la clave está (ya que lo que la hacienda pública nos retendrá es en base a nuestro beneficio anual, es decir, ingresos obtenidos menos gastos soportados de carácter profesional) en que logremos tener los máximos ingresos posibles, pero que consigamos reducir al máximo nuestro beneficio imputando a nuestra actividad profesional los mayores gastos posibles que está nos haya generado y que la ley nos permita. Posibilidades de gastos a aplicar para reducir nuestros beneficios los hay y muchos, y siempre será bueno consultar con un gestor o especialista que nos oriente particularmente, pero decir que si hemos de comprarnos o tener cualquier gasto relacionado con el trabajo que desempeñamos antes de final de año este es el momento de hacerlo.

Como también es el momento de hacer antes de final de año, uso de la segunda clave para reducir lo que pagaremos a hacienda, y esa no es otra que la de disponer y utilizar al máximo las herramientas que se nos ponen a disposición para reducir el impacto fiscal. En la mayoría de casos podemos hablar de aportaciones a planes de pensiones, o bien aportaciones a cuentas de ahorro vivienda o incluso a la adquisición de vivienda, ya que nos permitirá obtener importantes ventajas fiscales, pero mucho cuidado con este ultimo párrafo ya que cada país es un mundo, e incluso cada mundo tiene sus características y condicionantes fiscales. Así que si en los otros casos la participación de un buen gestor era casi imprescindible, aquí la presencia de un asesor fiscal que estudie nuestro caso se nos hace ineludible si queremos pagar lo menos posible a hacienda de forma completamente legal, si no queremos llevarnos sorpresas desagradables con el erario público.

Entra en vigencia el paro para autónomos

Laborales, Noticias

Desde el pasado domingo hemos podido ver que entra en vigor la protección por desempleo para trabajadores autónomos, tal y como se había anunciado en el mes de agosto en la Ley 32/2010 de protección de cese de actividad de autónomos, que protegerá a los autónomos que hayan cotizado por ello.

Los autónomos que cotizan por contingencias profesionales están incluidos en la prestación por desempleo de manera automática. Para ello, su cuota a la Seguridad Social se elevará automáticamente en un 2,2%.  La cuantía de la prestación, durante todo su período de disfrute, se determinará aplicando a la base reguladora el 70 %.

El período de disfrute del paro por autónomos es de 2 meses por cada año cotizado, 3 meses por 18 meses o más, 4 meses de 2 años o más, hasta un máximo de 1 año por 4 años cotizados o más. La percepción de la prestación económica por cese de actividad es incompatible con el trabajo por cuenta propia.

Para los trabajadores autónomos que no cotizan actualmente por contingencias profesionales, su cotización al paro para autónomos es voluntaria y en el caso de querer optar a esta cobertura, muy interesante ya que es necesaria para poder acceder al paro, tienen que solicitar su inclusión en la cotización por desempleo y por contingencias profesionales a la Seguridad Social.

Esta solicitud se realiza mediante el formulario que hay en la página web de la Seguridad Social. El plazo de presentación de estas solicitudes se abrió este domingo pasado y estará disponible hasta el 6 de febrero del año que viene.

Los trabajadores autónomos dependientes también podrán optar voluntariamente por la inclusión de la cobertura por desempleo, aunque si quieren optar por el derecho de cobro a esta prestación se les exige que el cobro debe ser por: incumplimiento grave del cliente del que dependen, terminación del contrato por la duración que se había determinado, rescisión del contrato por razones justificadas por parte del cliente del que se depende o incluso muerte, jubilación o incapacidad del cliente del que se es dependiente.

En todo caso es imprescindible que se formalice por escrito del contrato de trabajo, algo que puede parecer muy obvio pero sin embargo muchos autónomos dependientes no tienen ningún contrato escrito con su cliente principal y es importante para conocer las condiciones del trabajo y poder optar al cobro por paro de manera justificada.

Por fin los autónomos pueden cobrar el paro en caso de desempleo, aunque como podemos ver las condiciones son menos ventajosas que los trabajadores por cuenta propia, ya que incluso el tiempo de cobro es bastante inferior. A pesar de que los autónomos son la base del trabajo en nuestro país sus condiciones son bastante inferiores a las de los propios trabajadores.

Si quieres saber más de esto debes ver la Ley 32/2010 de protección de cese de actividad de autónomos

Competencias para teletrabajar: autogestión del talento

Recursos

Muchas veces hemos escuchado decir, a lo largo de los últimos años, que nos hallamos en la “sociedad del conocimiento”; que se vive una verdadera revolución de la inteligencia gracias a la difusión masiva de las tecnologías de la comunicación y la información. De hecho, la capacidad del conocimiento para generar riqueza y la posibilidad de acceder al conocimiento casi sin limitaciones tiene una potencialidad nunca vista antes en la historia de la Humanidad.

Como contrapartida, la globalización potencia la confusión entre información y conocimiento e impulsa a los individuos a sumergirse en torrentes de datos e imágenes, creando la ilusión de una “second life” en vez de la esperanza de que estas nuevas tecnologías sirvan mejorar nuestra calidad de vida y nuestras relaciones con los demás.

Dicen los especialistas es que el capital ha dejado de ser el principal recurso productivo, y en cambio, ese lugar central ha comenzado a ser ocupado por el conocimiento, la capacidad para innovar y adelantarse, aprendiendo a aprovechar las incertidumbres para diferenciarse y progresar.

Lo notable de esa capacidad es que no se encuentra en ninguna tecnología sino en el cerebro humano. Un interesante estudio realizado en el año 2007 en los Estados Unidos demostró que la distribución de ordenadores portátiles en forma gratuita entre los estudiantes, en vez de ayudarlos en el logro de sus objetivos, terminó representando un obstáculo.

La idea de estos programas de distribución de ordenadores está muy de moda hoy en día y se basa en la preparación de los estudiantes para un mundo impulsado por la tecnología, tratando de disminuir las diferencias entre aquéllos que disponen de un ordenador en el hogar y los que no.  Después de siete años, la evaluación concluyó en que no había pruebas de que la distribución de ordenadores hubiera tenido algún impacto positivo en el rendimiento estudiantil sino que era más bien ¡un factor de distracción!

Es que muchas veces se cree que la tecnología es una solución rápida y quizás mágica, para salir de los graves problemas de desigualdad de la sociedad contemporánea.

Desde el punto de vista del teletrabajo, como decíamos en un artículo anterior, si bien la tecnología juega un papel central en el desarrollo del proyecto, no es necesario contar ni con lo más moderno ni con lo más sofisticado, sino aquello que es útil y necesario para alcanzar en forma eficiente los objetivos y resultados. El resto lo hace el talento. Y la buena noticia es que aunque hay personas naturalmente talentosas, todos podemos desarrollar nuestro talento.

Mediante el desarrollo del talento se pueden alcanzar resultados superiores; actualmente las organizaciones se centran en desarrollar en sus profesionales aquello para lo que tienen más talento: dirección, comercialización, áreas técnicas u operativas. En el caso del teletrabajador, que debe autogestionar su actividad, debe identificar su aspecto más talentoso para incoporar innovaciones y agregar valor a su actividad.

Esta capacidad te permitirá diferenciarte del resto, ser identificado como uno de los mejores en tu especialidad, conseguir el reconocimiento de la comunidad y obtener mejores trabajos. El conocimiento en circulación es más abundante que nunca y crece en forma exponencial. Es imposible aprehenderlo todo. El talento radica en la capacidad para procesar rápidamente los nuevos conocimientos, aptitudes y conductas y absorber lo necesario para el trabajo y también para la interacción con los demás.

Para tener en cuenta: una adecuada autogestión del talento debe permitir:

  • Conocer las propias emociones
  • Realizar una autovaloración adecuada
  • Aumentar la autoconfianza y el autocontrol
  • Propender a una personalidad íntegra, adaptable y flexible
  • Ser capaz de innovar en el propio trabajo
  • Orientarse al logro de objetivos, con iniciativa y optimismo
  • Tratar de entender lo que las otras personas piensan o sienten, es decir, cultivar el arte de relacionarse con los demás.

Seminario Formativo para la Mejora del Plan de Empresa

Eventos

Uno de los nuevos seminarios que se están preparando para una mejor formación de los autónomos es el Seminario Formativo para la Mejora del Plan de Empresa que se producirá en 17 de noviembre para ayudar a futuros emprendedores o freelance a hacer un mejor plan de empresa y sacar más potencial a esto.

Un plan de empresa es un documento en el que refleja el contenido del proyecto empresarial que se pretende poner en marcha, y que abarca desde la definición de la idea hasta la forma en que se quiere llevar a la práctica.El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Generalmente, el plan de empresa se emplea de manera interna para la administración y planificación de la empresa, pero también se utiliza para buscar financiación o potenciales inversores. Por eso, es muy importante tener un buen plan de empresa que nos ayude a aprovechar el potencial de nuestra idea y nuestra inversión al máximo.

Este seminario está patrocinado por el Fondo Social Europeo y la Fundación Incyde, las Cámaras de Comercio y la revista Emprendedores. Cabe decir que es un seminario gratuito de un día y se realizará en el Hotel Palace de Madrid, en España.

El objetivo del seminario es conocer la viabilidad de una idea de negocio, analizar las oportunidades y saber los mejores trucos para mejorar el plan de empresas. A parte de eso, se pretende explicar las claves que permiten poner en práctica un buen plan de empresa, que como sabemos es necesario para crear una empresa aprovechando de mejor manera los recursos y también para papeleos y conseguir financiación para la empresa. A pesar de que es un seminario corto, de tan sólo 90 minutos, se pretenderá dar las claves y pautas principales, así como resolver las dudas, sobre cómo hacer un buen plan de empresa.

Francisco Morillas, consultor en el área de marketing y Rogelio Menéndez, consultor financiero, hablarán y tratarán de aclarar las fórmulas más efectivas y responderán durante la sesión a las preguntas que plantean los participantes.

Tienes dos horarios para asistir: de 16:00 a 17:30 o de 18:00 a 19:30. La asistencia es gratuita, pero debes confirmar tu asistencia. Hazlo en el teléfono 91 7287023 o por email.

Nociones básicas sobre los impuestos que debe soportar un freelance

Opinión, Recursos

El actual auge de las formas de trabajo freelance, la ruptura de los tradicionales espacios, la difuminación de las fronteras, y los sistemas de contratación y pago electrónicos han provocado una dilución del concepto que teníamos de un trabajo desarrollado con el correspondiente pago al fisco, a la hacienda pública.

Pero esta difuminación que evidentemente es real, y que se percibe en cada una de las plataformas y de los trabajos cerrados en está modalidad, no significa que deba de ser así, ni tiene que ser así. Y si bien es cierto que cada uno podrá tener sus consideraciones personales de modelo social y por ende de las retenciones a realizarse o impuestos que deberían ser pagados para la bolsa común. Y también lo es que en todo caso, esta difuminación se produce siempre en todos los cambios que se producen en cualquier sociedad y sobre cualquier tema, pues el cambio siempre precede a la regulación y la legislación. También es cierto que ello no es menester para que no cumplamos con las obligaciones de índole fiscal que nos correspondan, y para ello debemos conocer, aunque sea a grosso modo cuales son.

Primero se tiene que decir que probablemente la causa de la percepción de esta difuminación sea la informalidad con la que se tratan muchas de estas contrataciones o colaboraciones, igual que aun falta legislación al respecto, también falta cultura popular y conocimiento de una realidad que esta muy en boga y muy presente en nosotros, pero que en realidad es muy reciente, y sobretodo muy novedoso con el carácter etéreo de muchas colaboraciones. Así, si avanzásemos en esa cultura de la sociedad por el trabajo freelance y se entendiese simplemente como una nueva forma de desarrollarse profesionalmente, o mejor dicho, como una actualización del tradicional autónomo, probablemente generaríamos ese imaginario popular, ese conocimiento común de que se trata de una actividad económica de carácter profesional más para quien la practica.

También es de recibo decir que como que en la actualidad muchas de estas contrataciones se efectúan virtualmente, entre distintos países e incluso continentes, sin contacto en muchas veces personal, y faltando aún muchos mecanismos y sistemas al respecto, sucede que a veces aun y queriendo muchos se verán dificultados para poder desarrollar al modo “tradicional” la actividad. Pero que no se engañen, ello no es justificación para no hacerlo y para no estar obligado legalmente a ello.

A partir de aquí, y de tratar al trabajo freelance, y al trabajador freelance como un prestador de servicios profesionales más y que por ende desarrolla una actividad profesional con rendimientos económicos, cabe decir que este trabajador por cuenta propia cuenta con los mismos derechos y obligaciones que un asalariado por cuenta propia de cualquier otro ramo, inclusive en lo relativo en los tributos a satisfacer.

Una vez ya se ha hablado asentando la similitud entre un trabajador freelance y un “autónomo de toda la vida”, es momento de entrar en las obligaciones fiscales a satisfacer. En este punto es muy complejo y depende mucho de la ubicación del trabajador, de su país, de a que clientes les preste servicios, la ubicación de estos, que tipo de servicios y desde donde se prestan los mismos, y mil y un detalles que hacen aconsejable siempre contar con el asesoramiento profesional de un buen asesor fiscal que nos ponga al día, nos asesore y nos lleve todos nuestros asuntos con el fisco, pero a grandes rasgos nos encontramos con los siguientes impuestos:

Huelga decir que en cada país los tributos igual que pueden cambiar o ser distintos también pueden referirse a los mismos o análogos pero con distintos nombres. Lo aquí expuesto es la tributación esencial y básica de un freelance en España. Y este esta sujeto básicamente a dos impuestos: el IRPF (Impuesto sobre la renta de personas físicas) y el IVA (Impuesto al valor añadido), y tienen el funcionamiento que se expondrá a continuación.

Explicado de una forma didáctica y sencilla diremos que el IRPF es aquel impuesto que pagaremos según los beneficios que obtengamos de nuestra actividad, y que se calculará (con muchos matices y muchas consideraciones a ampliar) por el cálculo de los ingresos que tenemos, menos los gastos que soportamos derivados de nuestra actividad profesional, y de ese resultado, se aplica un determinado porcentaje a pagar. Y el IVA es aquel impuesto que nosotros cobramos a cada cliente nuestro por cada servicio que le prestamos o producto que le vendemos y viceversa, pero en el que simplemente actuamos como intermediarios de la hacienda pública que es a quien se lo hemos de dar. ¿Cómo se calcula? Sumamos todo el IVA que cobramos y le restamos todo el IVA que pagamos (profesionalmente), el resultado es lo que deberemos pagar o recibir a o de la hacienda pública.

Concurso de ideas sobre tecnología e innovación para las ciudades inteligentes

Noticias

Con este nombre tan largo, Concurso de ideas sobre tecnología e innovación para las ciudades inteligentes, nos encontramos con un concurso de ideas promocionado por el Ayuntamiento de Madrid y que se desarrolla a través de lacatedralonline.es

El ayuntamiento de Madrid, con la ayuda del Plan Avanza de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para el Desarrollo de la Sociedad de la Información del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, está impulsando en el distrito de Villaverde, para la rehabilitación integral de 12.000 metros cuadrados en las instalaciones de la anterior nave Boetticher para convertirla en un centro moderno de expresión e innovación en nuevas tecnologías.

Este concurso impulsará aquellas ideas que permitan conseguir el concepto de ciudades inteligentes (smart cities), lo que quiere decir dar lugar a ciudades que resuelven de forma más eficiente los grandes problemas de la gestión urbana ( el tráfico, el teletrabajo, el comercio, el transporte, la información, etc) por medio de la tecnología y la innovación.

Los finalistas podrán ser proyectos viables a la hora de crear La Catedral de las Nuevas Tecnologías, y el ganador, además de una mención económica de 6000 euros, podrá tener el honor de estudiar la demanda efectiva y la viabilidad de su proyecto
en un trabajo con los departamentos del Ayuntamiento de Madrid relacionados con la idea para ver si se puede poner en marcha.

Algunos de los objetivos, a parte de la promoción de las nuevas tecnologías y recopilar ideas para esta nueva infraestructura se centran en:

1. Ciudad proactiva que prevea las necesidades del ciudadano.
2. Acceso a la información desde cualquier punto de la ciudad.
3. Entorno laboral moderno, flexible y productivo.
4. Innovación empresarial.
5. Comercio electrónico.
6. Consumidor inteligente.
7. Proyección cultural hacia una ciudad abierta, creativa e innovadora.
8. Redes de telecomunicaciones fijas y móviles ultrarrápidas.
9. Infraestructuras urbanas sostenibles.
10. Espacios urbanos innovadores y sostenibles.
11. Movilidad eficiente y transporte sostenible.
12. Eficiencia energética y consumo sostenible de energía en toda la ciudad.
13. Redes inteligentes de distribución eléctrica y energética.
14. Eco-generación interna en el municipio.

Requisitos de presentación:

Todos los participantes deberán estar dados de alta en La Red de Innovadores de La
Catedral de las Nuevas Tecnologías, si no lo eres puedes inscribirte ya.

Además debes entregar en formato electrónico:

1. Ficha de inscripción
2. Resumen ejecutivo del proyecto (máximo 2 páginas)
3. Descripción del proyecto (máximo 10 páginas)

Los candidatos podrán enviar sus proyectos a smartcity2010@lacatedralonline.es hasta el día 20 de diciembre de 2010, no se aceptarán proyectos fuera de plazo.

Los criterios de valoración son:

– Novedad y grado de innovación de la propuesta.
– Impacto económico o social de la posible implantación.
– Su viabilidad de implantación.
– Su adecuación como futuros contenidos demostrativos y de exhibición para La Catedral de las Nuevas Tecnologías.

El ganador recibirá 6.000 euros, las menciones especiales del Jurado 1000 euros, y los 10 finalistas un diploma acreditativo.

A partir de 2010, día del trabajo desde casa en Suiza

Laborales, Noticias

Quedarse un poco más en la cama, no tener que salir de casa… Parece como un domingo por la mañana. Sin embargo, eso podría ser el comienzo de un día de trabajo para los empleados de las empresas abiertas al teletrabajo.

Este 18 de mayo se celebró por primera vez en Suiza el Día del Trabajo desde Casa (Home Office Day). Lanzada con la bendición del ministro de Energía, Transporte y Comunicación, Moritz Leuenberger, la idea es dar una mayor flexibilidad a los oficinistas al tiempo que se contribuye a aliviar un poco las consecuencias que sobre el medio ambiente tiene el transporte de los trabajadores a sus puestos de trabajo.

“Estoy convencido del potencial del teletrabajo”, dijo el ministro en una conferencia de prensa para la presentación del proyecto. Moritz Leuenberger dispone de una experiencia personal reciente. En abril pasado, debió reunirse con sus colegas ministeriales de Europa a través de una videoconferencia, a causa de la nube de ceniza que bloqueaba el tráfico. “Otros ministros de Transporte dijeron entonces: ‘¿Por qué no hacer esto más seguido?’”, señaló Moritz Leuenberger. Sin eludir las cuestiones de protocolo, seguramente muy necesarias, hoy en día es mucho más simple estar en contacto con personas que se encuentran a mucha distancia, y las reuniones entre autoridades puede realizarse con mucho mayor frecuencia y simpleza.

Muchas empresas y organizaciones en Suiza se han involucrado en la promoción este ‘Home Office Day’. Entre ellos se destaca la rama suiza del gigante del software Microsoft, que aplicó la idea del teletrabajo ante el temor relacionado con la gripe porcina. La compañía afirmó entonces que era una buena opción en momentos de crisis sanitaria. La gripe desapareció pero se mantuvo la idea”, indica Barbara Josef, del departamento de Relaciones Públicas de Microsoft.

Dentro de las ventajas del trabajo desde casa que los promotores de la idea destacan, se encuentran la mayor flexibilidad horaria del trabajador, la mayor productividad y creatividad derivadas de la mejora de las condiciones de trabajo y mejor utilización del tiempo que se destina a traslados y preparación.

Otro punto sobre el que se hace hincapié, es en las ventajas que se obtienen en el cuidado del medio ambiente, derivadas de una menor utilización por este tipo de trabajadores de los medios de transporte, especialmente los automóviles. También se produce una merma en la utilización de transporte público en horarios pico, lo que supone una mejora en la calidad de los mismos. Sin embargo, todos sostienen que aún faltan condiciones para que este tipo de soluciones resulten efectivas, ya que aún hay preocupación por establecer reglas más claras que den garantías a los trabajadores.

Fuente: Susan Vogel-Misick, swissinfo.ch

El teletrabajo: mucho más que “trabajar desde casa”

Blog, Opinión

La definición más aceptada de teletrabajo es la que lo considera como “trabajo a distancia facilitado por el uso de la informática y las telecomunicaciones”. Desde la popularización del uso de Internet y el acceso a equipos informáticos hogareños, muchas personas encontraron la forma de obtener un ingreso económico sin moverse de su casa. Este hecho, en realidad, no es nuevo en la larga historia del trabajo; es más, deberíamos decir que el trabajo remunerado, más o menos como lo conocemos en la actualidad, empezó en los hogares.

No otra cosa eran los primeros talleres en que los maestros de un oficio contrataban un aprendiz que prácticamente vivía en la casa del patrón mientras aprendía los secretos de la profesión.

Para la forma de trabajar nacida al calor de la Primera Revolución Industrial: miles de trabajadores desarrollando sus tareas organizada y sincronizadamente en gigantescas fábricas y oficinas,  el trabajo en el hogar estaba relegado a tareas mal remuneradas, poco especializadas, y generalmente una mayor explotación.

En el año 1995 se diseñó el MIRTI, “Model of Industrial Relations in Telework Innovation”, un proyecto de la Comisión Europea destinado a desarrollar recomendaciones y directrices para el teletrabajo en Europa, basándose en experiencias reales.

Este estudio demostró que el teletrabajo es mucho más que trabajar desde casa, y que para definirlo hay que tener en cuenta diferentes elementos, como por ejemplo, dónde se realiza el teletrabajo, cuánto tiempo se le destina, qué tipo de trabajo se realiza, y si es individual o colectivo.

Dónde se realiza el teletrabajo: las primeras formas de teletrabajo consistían en instalar la oficina en casa, contando con un ordenador personal y conexiones telefónicas y de red a ordenadores ubicados en otro lugar. La experiencia señala que, en general, se negocian buenas condiciones de empleo y que, como en todas las áreas, los teletrabajadores menos capacitados son los que resultan más vulnerables. Otras localizaciones del teletrabajo son: la oficina móvil, es decir el trabajador que se desplaza y puede teletrabajar desde donde esté: un hotel, la oficina de un cliente o mientras viaja, y la oficina satélite, ubicada lejos de la oficina central pero conectada a ésta mediante la informática y las telecomunicaciones.

El lugar de trabajo puede ser un telecentro, que es un espacio equipado con conexiones informáticas y de telecomunicaciones para ser utilizado por los teletrabajadores; a menudo los telecentros son instalados con apoyo de los gobiernos locales para fomentar el trabajo en áreas periféricas o desfavorecidas. Permiten al teletrabajador contar con un equipamiento al que quizás no podría acceder por sus propios medios. Una de las últimas creaciones es la oficina virtual, que es más que nada una forma de organización del trabajo a partir de una empresa en la que todo su personal trabaja a distancia.

Tiempo que se destina al teletrabajo: Según una clasificación inglesa, el teletrabajo desde este punto de vista puede ser marginal, si no se desarrolla con regularidad y el trabajador no dispone de equipos en su casa, sustancial si se ha convertido en una rutina y el teletrabajador cuenta con equipamiento suficiente en su hogar aunque desarrolla algunas tareas en la empresa, y primario si es la forma principal de trabajar.

Para finalizar, los teletrabajadores pueden realizar sus tareas por cuenta ajena, como asalariados en un contrato laboral que contempla el hogar como lugar de trabajo, o por cuenta propia, en forma autónoma, que es la forma más habitual de teletrabajo.

En cuanto a la clasificación entre individual y colectivo, se ha señalado que el teletrabajo individual es el que se realiza parcial o enteramente en el hogar para una o varias empresas, mientras que el colectivo es el que incluye redistribución de funciones dentro de la empresa o entre empresas y el trabajo realizado en equipo a través del intercambio electrónico de datos.

Un capítulo interesante del estudio es la que apunta a la elección del teletrabajo por sectores económicos. Por ejemplo se menciona que las primeras empresas en adoptar el teletrabajo fueron las de los sectores informático, de telecomunicaciones, seguros y financieros.

Sin embargo, otro estudio pone el acento en que la modalidad del teletrabajo es especialmente útil en las actividades relacionadas con la información, dando lugar a la aparición de nuevas especialidades: gestión de bibliotecas y de todo tipo de documentos, como catalogación, clasificación, resúmenes de información, búsquedas bibliográficas y estudios bibliométricos, búsquedas temáticas y elaboración de directorios, consultoría, análisis y diseño de sistemas de información, diseño y mantenimiento de bases de datos, redacción de manuales técnicos, producción de contenidos, elaboración de estudios y preparación de informes y proyectos entre otras.

Capacitación para el trabajo: comienza un curso sobre Teletrabajo

Capacitación

En Santa Fe, República Argentina, se ha dado comienzo a una nueva etapa de capacitación con la finalidad de promover la inserción laboral en un grupo de personas al que les resulta particularmente muy difícil obtener empleo, que son aquellos que han superado los 45 años de edad, tanto hombres como mujeres.

Esto se inserta en el plan seguido por el Gobierno de la ciudad y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, que consiste en implementar plataformas de teletrabajo en las empresas privadas, capacitando a estos grupos de personas para que puedan desarrollar actividades en el trabajo a distancia.

Las relaciones laborales que se encuentran dentro de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) ofrecen aspectos ventajosos a las empresas privadas, por lo que se espera que la implementación de estas plataformas de trabajo tengan buena acogida. Representa un avance notable en la forma de organizar y realizar el trabajo, ya que posibilita que una parte del personal de las empresas desarrollen sus tareas desde su casa o desde un ámbito ajeno al establecimiento del empleador.

Estas jornadas de capacitación denominadas “Teletrabajo a partir de los 45 años, un nuevo desafío” y que pretende conseguir la reinserción en el mercado de trabajo de hombres y mujeres que tengan más de 45 años. Generalmente las personas pertenecientes a estos grupos etarios, cuentan con la madurez necesaria como para gestionar por si mismos el tiempo y el trabajo.

Este plan de capacitación se enmarca en una línea de trabajo que se viene desarrollando dentro de un proyecto mayor, que promueva la capacitación también en otras áreas de actividad y que ya ha conseguido la participación de alrededor de 600 personas en lo que va del corriente año.

Resulta particularmente interesante la posibilidad de la inserción de personas mayores de 45 años en el mercado del teletrabajo, una fórmula laboral donde no suele interesar ningún aspecto personal del contratado, sino su eficiencia y eficacia en la consecución de los objetivos trazados.

Teniendo en cuenta la amplia experiencia de este tipo de trabajadores desempleados en la gestión del tiempo de trabajo y en el conocimiento de la importancia de la calidad y su importancia en la reputación del trabajador.

Por otra parte, es cada vez mayor la participación de trabajadores a distancia en las empresas privadas de la región. Y para completar el panorama, el propio Estado argentino se encuentra realizando planes para que parte de la gestión sea atendida a través de la participación de teletrabajadores, algo que sin lugar a dudas instalará en forma definitiva al teletrabajo como fórmula de gestión del trabajo, tanto por parte de empresas del sector privado como por parte del Estado.

Nuevos profesionales en un mundo con menos empleo

Noticias

La más prolongada recesión mundial desde 1946, con una duración de 18 meses y que provocó una grave crisis de empleo principalmente en los países industrializados (Estados Unidos alcanzó cifras de 9.6% de desocupados, mientras que España llegó al 18%), parece haber llegado a su fin en junio de 2009. Sin embargo, la recuperación de puestos de trabajo en los países más afectados se produce a un ritmo muy lento, y los especialistas afirman que esto no tendrá modificaciones a corto plazo.

La necesidad de encontrar ocupación, ha hecho que muchos trabajadores hayan tomado la decisión de iniciarse en el empleo individual, sea a través del auto-empleo, el trabajo independiente, la formación de pequeñas empresas, como freelancers y consultores o a través de empresas culturales en internet. Obviamente, cuentan con gran ventaja aquellos que vuelcan su experiencia anterior, adquirida en empleos formales, a las nuevas formas de trabajo. Siempre es mucho más sencillo vender un servicio cuando se cuenta con una experiencia previa demostrable.

Resulta particularmente rentable ante esta nueva realidad, la educación y el conocimiento, herramientas más que importantes para los que deben vender sus servicios en forma autónoma, lo que puede ser considerado como un bien o un capital para los nuevos emprendedores. En los países desarrollados, resulta particularmente útil como forma de combatir los efectos sobre el empleo de la actual crisis económica, mientras que en los países con menor desarrollo, tiene una cada vez mayor incidencia en la disminución del desempleo, llegando en algunos países a competir con la producción formal como generador de divisas.

La industria en los países desarrollados se ha mostrado incapaz de competir con la industria de aquellos países con políticas de empleo intensivas, como es el caso de Asia y América Latina, y en alguna medida, también África. Otro factor importante en la pérdida de empleo en los sectores industriales de los países desarrollados es la aplicación de nuevas tecnologías, que sustituye a la mano de obra.

Algunos analistas sostienen que estos países continúan una política errónea, tratando de incentivar la creación de fuentes laborales de “pleno empleo” del tipo tradicional, mientras que la realidad indica que las fuentes laborales que pueden contar con futuro y en la que se deberían enfocar los planes educativos, hacia la educación profesional y el desarrollo de pequeñas empresas personales y al auto-empleo, para colaborar con aquellos que cuentan con dificultades para acceder a empleos seguros del tipo tradicional o con aquellos que prefieren la independencia que brinda el desempeño profesional en algunos sectores de la industria y los oficios.

Un viraje en las políticas educativas es absolutamente necesario para acompañar los cambios que se vienen registrando en forma natural en las formas de empleo actuales, con una participación cada vez mayor de los trabajadores independientes y de las pequeñas empresas en el total de la generación de empleos.

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