10 preguntas frecuentes con respecto a los autónomos o freelance

Opinión
  1. Si no llego al salario mínimo interprofesional ¿no tengo la obligación de hacerme autónomo? Esta es una pregunta que no tiene una respuesta clara, ya que existe mucha ambigüedad con ello y puede dar lugar a diversas interpretaciones. De hecho, dependiendo a quién preguntes te pueden responder una cosa u otra. No podemos afirmar a ciencia cierta si tienes que darte de alta como autónomo o no, si te podemos decir que lo más probable es que no pase nada ¡aunque podría! Pero no darse de alta como autónomo no quiere decir que no tengas la obligación de darte de alta en Hacienda y pagar impuestos.
  2. ¿Los autónomos trabajan más o menos que los demás trabajadores? Muchas personas piensan que trabajan menos porque ven a su jefe que no pasa casi nada por la oficina, o porque no ven lo que trabajan los autónomos, y sin embargo la realidad es que se trabaja más. Algunos estudios indican que trabajan 7 horas más a la semana de media, lo que puede suponer una diferencia entre 40 horas a la semana y 47 (por ejemplo). Generalmente los autónomos pueden llegar a trabajar más que el resto de trabajadores, aunque hay casos y casos.
  3. ¿Ser freelance es tener un trabajo inestable? En muchas actividades se trabajan por proyectos, en otras con clientes fijos (y alguno puntual), en otras con clientes puntuales, en otras sólo con clientes fijos, en otras en una empresa (como cualquier empresario). Existen muchas modalidades para trabajar como freelance y ello no quiere decir que sean un trabajo no estable, de hecho se suele tener siempre trabajo, aunque también puede haber malas rachas o momentos no es por ser freelance sino porque las cosas se han dado así.
  4. ¿Si soy freelance y no me pagan no tengo derecho a reclamar? Sí lo tienes, aunque claro, si no has legalizado tu actividad tienes más que perder que ganar. Sin embargo, si tienes tu actividad legalizada basta con que le hagas la factura al cliente para adquirir el derecho a cobrarla.
  5. ¿Qué es mejor, trabajar por cuenta ajena o por cuenta propia? Cada opción tiene sus pros y sus contras, y algunos pros tienen más peso que otros, así que sólo tú tendrás la respuesta a esa pregunta.
  6. Los autónomos ¿son fracasados porque no han encontrado un trabajo? Muchas personas no son autónomas sólo porque no han encontrado un trabajo por cuenta ajena, y de hecho hay personas que trabajan para otros que están ahorrando para crear su propia empresa y ver los verdaderos frutos de su trabajo. Y lo cierto es que sólo intentar emprender ya es un éxito.
  7. Para emprender ¿hace falta mucho dinero? Depende de lo que quieras hacer. Si quieres ganarte la vida con un blog al que le vas a dedicar mucho tiempo no requieres mucho presupuesto, pero si quieres crear una empresa en un local vendiendo algo sí necesitas cierta inversión. Muchos negocios requieren una inversión inicial de al menos 18000 euros, algunas más….y otras menos.
  8. ¿Cuándo es el mejor momento para emprender? Depende de lo que quieras hacer. Si quieres vender artículos de lujo quizá no sea el mejor momento en tiempos de crisis, aunque siempre puede haber algún cliente. El mejor momento para emprender es aquel en el que vaya a cuajar bien tu idea… en el que consideres oportuno hacerlo. No hay ninguna regla que diga que las empresas fracasan más en tiempos de crisis.
  9. ¿Es verdad que el 80% de empresas que se crean cierran en los primeros 5 años? Al menos en España es así, habría que conocer la media en otros países pero podría ser una tendencia similar. Y es que los primeros años son los más complicados para los negocios, siendo cierto que algunos no llegan a sobrevivir a ellos.
  10. ¿Cuánto tengo que invertir para encontrar trabajo freelance? Puedes hacer una buena promoción de servicio, campañas de marketing o lo que quieras. Pero también puedes conseguir tus primeros clientes sin pagar nada inicialmente. Por ejemplo, en plataformas como Trabajo freelance se puede encontrar una buena cantidad de proyectos en los que trabajar cada día, y hasta que cobres no pagas. Puedes anunciarte en redes sociales, anuncios clasificados, etc. No todo es inversión para llegar a los clientes.

Como optimizar legalmente la factura fiscal

Opinión

En pocos momentos como cuando se acerca final de año se ve tanto movimiento entre los ciudadanos en general, los empresarios, los autónomos y entre ellos por supuesto en los trabajadores freelance para optimizar la factura fiscal, una factura cuyo cálculo se cerrará con el año natural, es decir, con las campanadas del 31 de diciembre y que de no saberlo planificar puede traer más de un disgusto a alguno.

¿Y a qué se refiere el término factura fiscal? El término de factura fiscal no es otra cosa que el darle un nombre al importe que deberemos abonar cada año a la hacienda pública por nuestros beneficios, por el dinero que hemos ganado, para decirlo resumidamente.

Por supuesto de facturas fiscales las hay muchas y de muchos tipos, desde las que nos afectan día a día en la compra o venta de cualquier producto o servicio, hasta las tasas o impuestos que nos cobran los entes públicos en base a cualquier producto, servicio o motivos que estés nos los apliquen, pero como que ese sería un tema demasiado extenso desarrollado en su totalidad, nos alejaría del objetivo de este artículo y complicaría que el mismo pudiese ser fácilmente entendible. Vamos a centrarlo en la afectación fiscal que tendremos que soportar como trabajadores freelance en base a las rentas que obtengamos en el desarrollo de nuestras actividades profesionales.

Por supuesto y según el país en el que nos encontremos y según las características y condiciones particulares del nombre, este tipo de impuesto puede recibir un nombre u otro y también puede sernos más rentable actuar como freelance en base a la figura del tradicional autónomo o bien constituirnos como sociedad para prestar nuestros servicios como freelance. En el caso concreto de España, a este impuesto se le llama IRPF, y como consejo sobre lo de operar como freelance con la figura de autónomos o bien como sociedad deberemos valorarlo (entre otras muchas consideraciones) especialmente en base al nivel de ingresos que obtengamos. Así, mientras hasta cierto nivel de rentas a priori puede sernos más rentable tributar como autónomos (directamente a la renta que se nos imputa como personas físicas, y en base a un escalado de retención), a partir de un determinado nivel de ingresos, nos será más rentable operar a través de una sociedad, que no tributa por el tipo del IRPF, sino que lo hace como persona jurídica, a través del IS (Impuesto de Sociedades) en su tipo (con algunos matices únicos). Pero bien, como en general, la decisión de operar de una forma u otra no es blanco o negro y existen muchas consideraciones a hacer al respecto, lo mejor es que ante la duda consultemos siempre a un profesional que nos guíe en nuestro proceso completo y particular.

Pero si lo que queremos es optimizar nuestra factura fiscal en base a ser unos profesionales freelance que prestan sus servicios como autónomos y por ende que obtienen sus rentas tributando estas a través del IRPF, diremos que para hacerlo fácil y entendedor la primera clave es que dentro de los que nos sea legalmente posible hemos de tener a final de año los menores beneficios posibles. Es decir y aunque dicho así, pueda parecer absurdo y un contrasentido que ganemos poco, ¿y cómo se entiende eso?, ¿quiere decir que hemos de vivir mal o tener poco dinero? ¡No!, significa que la clave está (ya que lo que la hacienda pública nos retendrá es en base a nuestro beneficio anual, es decir, ingresos obtenidos menos gastos soportados de carácter profesional) en que logremos tener los máximos ingresos posibles, pero que consigamos reducir al máximo nuestro beneficio imputando a nuestra actividad profesional los mayores gastos posibles que está nos haya generado y que la ley nos permita. Posibilidades de gastos a aplicar para reducir nuestros beneficios los hay y muchos, y siempre será bueno consultar con un gestor o especialista que nos oriente particularmente, pero decir que si hemos de comprarnos o tener cualquier gasto relacionado con el trabajo que desempeñamos antes de final de año este es el momento de hacerlo.

Como también es el momento de hacer antes de final de año, uso de la segunda clave para reducir lo que pagaremos a hacienda, y esa no es otra que la de disponer y utilizar al máximo las herramientas que se nos ponen a disposición para reducir el impacto fiscal. En la mayoría de casos podemos hablar de aportaciones a planes de pensiones, o bien aportaciones a cuentas de ahorro vivienda o incluso a la adquisición de vivienda, ya que nos permitirá obtener importantes ventajas fiscales, pero mucho cuidado con este ultimo párrafo ya que cada país es un mundo, e incluso cada mundo tiene sus características y condicionantes fiscales. Así que si en los otros casos la participación de un buen gestor era casi imprescindible, aquí la presencia de un asesor fiscal que estudie nuestro caso se nos hace ineludible si queremos pagar lo menos posible a hacienda de forma completamente legal, si no queremos llevarnos sorpresas desagradables con el erario público.

Nociones básicas sobre los impuestos que debe soportar un freelance

Opinión, Recursos

El actual auge de las formas de trabajo freelance, la ruptura de los tradicionales espacios, la difuminación de las fronteras, y los sistemas de contratación y pago electrónicos han provocado una dilución del concepto que teníamos de un trabajo desarrollado con el correspondiente pago al fisco, a la hacienda pública.

Pero esta difuminación que evidentemente es real, y que se percibe en cada una de las plataformas y de los trabajos cerrados en está modalidad, no significa que deba de ser así, ni tiene que ser así. Y si bien es cierto que cada uno podrá tener sus consideraciones personales de modelo social y por ende de las retenciones a realizarse o impuestos que deberían ser pagados para la bolsa común. Y también lo es que en todo caso, esta difuminación se produce siempre en todos los cambios que se producen en cualquier sociedad y sobre cualquier tema, pues el cambio siempre precede a la regulación y la legislación. También es cierto que ello no es menester para que no cumplamos con las obligaciones de índole fiscal que nos correspondan, y para ello debemos conocer, aunque sea a grosso modo cuales son.

Primero se tiene que decir que probablemente la causa de la percepción de esta difuminación sea la informalidad con la que se tratan muchas de estas contrataciones o colaboraciones, igual que aun falta legislación al respecto, también falta cultura popular y conocimiento de una realidad que esta muy en boga y muy presente en nosotros, pero que en realidad es muy reciente, y sobretodo muy novedoso con el carácter etéreo de muchas colaboraciones. Así, si avanzásemos en esa cultura de la sociedad por el trabajo freelance y se entendiese simplemente como una nueva forma de desarrollarse profesionalmente, o mejor dicho, como una actualización del tradicional autónomo, probablemente generaríamos ese imaginario popular, ese conocimiento común de que se trata de una actividad económica de carácter profesional más para quien la practica.

También es de recibo decir que como que en la actualidad muchas de estas contrataciones se efectúan virtualmente, entre distintos países e incluso continentes, sin contacto en muchas veces personal, y faltando aún muchos mecanismos y sistemas al respecto, sucede que a veces aun y queriendo muchos se verán dificultados para poder desarrollar al modo “tradicional” la actividad. Pero que no se engañen, ello no es justificación para no hacerlo y para no estar obligado legalmente a ello.

A partir de aquí, y de tratar al trabajo freelance, y al trabajador freelance como un prestador de servicios profesionales más y que por ende desarrolla una actividad profesional con rendimientos económicos, cabe decir que este trabajador por cuenta propia cuenta con los mismos derechos y obligaciones que un asalariado por cuenta propia de cualquier otro ramo, inclusive en lo relativo en los tributos a satisfacer.

Una vez ya se ha hablado asentando la similitud entre un trabajador freelance y un “autónomo de toda la vida”, es momento de entrar en las obligaciones fiscales a satisfacer. En este punto es muy complejo y depende mucho de la ubicación del trabajador, de su país, de a que clientes les preste servicios, la ubicación de estos, que tipo de servicios y desde donde se prestan los mismos, y mil y un detalles que hacen aconsejable siempre contar con el asesoramiento profesional de un buen asesor fiscal que nos ponga al día, nos asesore y nos lleve todos nuestros asuntos con el fisco, pero a grandes rasgos nos encontramos con los siguientes impuestos:

Huelga decir que en cada país los tributos igual que pueden cambiar o ser distintos también pueden referirse a los mismos o análogos pero con distintos nombres. Lo aquí expuesto es la tributación esencial y básica de un freelance en España. Y este esta sujeto básicamente a dos impuestos: el IRPF (Impuesto sobre la renta de personas físicas) y el IVA (Impuesto al valor añadido), y tienen el funcionamiento que se expondrá a continuación.

Explicado de una forma didáctica y sencilla diremos que el IRPF es aquel impuesto que pagaremos según los beneficios que obtengamos de nuestra actividad, y que se calculará (con muchos matices y muchas consideraciones a ampliar) por el cálculo de los ingresos que tenemos, menos los gastos que soportamos derivados de nuestra actividad profesional, y de ese resultado, se aplica un determinado porcentaje a pagar. Y el IVA es aquel impuesto que nosotros cobramos a cada cliente nuestro por cada servicio que le prestamos o producto que le vendemos y viceversa, pero en el que simplemente actuamos como intermediarios de la hacienda pública que es a quien se lo hemos de dar. ¿Cómo se calcula? Sumamos todo el IVA que cobramos y le restamos todo el IVA que pagamos (profesionalmente), el resultado es lo que deberemos pagar o recibir a o de la hacienda pública.

El teletrabajo: mucho más que “trabajar desde casa”

Blog, Opinión

La definición más aceptada de teletrabajo es la que lo considera como “trabajo a distancia facilitado por el uso de la informática y las telecomunicaciones”. Desde la popularización del uso de Internet y el acceso a equipos informáticos hogareños, muchas personas encontraron la forma de obtener un ingreso económico sin moverse de su casa. Este hecho, en realidad, no es nuevo en la larga historia del trabajo; es más, deberíamos decir que el trabajo remunerado, más o menos como lo conocemos en la actualidad, empezó en los hogares.

No otra cosa eran los primeros talleres en que los maestros de un oficio contrataban un aprendiz que prácticamente vivía en la casa del patrón mientras aprendía los secretos de la profesión.

Para la forma de trabajar nacida al calor de la Primera Revolución Industrial: miles de trabajadores desarrollando sus tareas organizada y sincronizadamente en gigantescas fábricas y oficinas,  el trabajo en el hogar estaba relegado a tareas mal remuneradas, poco especializadas, y generalmente una mayor explotación.

En el año 1995 se diseñó el MIRTI, “Model of Industrial Relations in Telework Innovation”, un proyecto de la Comisión Europea destinado a desarrollar recomendaciones y directrices para el teletrabajo en Europa, basándose en experiencias reales.

Este estudio demostró que el teletrabajo es mucho más que trabajar desde casa, y que para definirlo hay que tener en cuenta diferentes elementos, como por ejemplo, dónde se realiza el teletrabajo, cuánto tiempo se le destina, qué tipo de trabajo se realiza, y si es individual o colectivo.

Dónde se realiza el teletrabajo: las primeras formas de teletrabajo consistían en instalar la oficina en casa, contando con un ordenador personal y conexiones telefónicas y de red a ordenadores ubicados en otro lugar. La experiencia señala que, en general, se negocian buenas condiciones de empleo y que, como en todas las áreas, los teletrabajadores menos capacitados son los que resultan más vulnerables. Otras localizaciones del teletrabajo son: la oficina móvil, es decir el trabajador que se desplaza y puede teletrabajar desde donde esté: un hotel, la oficina de un cliente o mientras viaja, y la oficina satélite, ubicada lejos de la oficina central pero conectada a ésta mediante la informática y las telecomunicaciones.

El lugar de trabajo puede ser un telecentro, que es un espacio equipado con conexiones informáticas y de telecomunicaciones para ser utilizado por los teletrabajadores; a menudo los telecentros son instalados con apoyo de los gobiernos locales para fomentar el trabajo en áreas periféricas o desfavorecidas. Permiten al teletrabajador contar con un equipamiento al que quizás no podría acceder por sus propios medios. Una de las últimas creaciones es la oficina virtual, que es más que nada una forma de organización del trabajo a partir de una empresa en la que todo su personal trabaja a distancia.

Tiempo que se destina al teletrabajo: Según una clasificación inglesa, el teletrabajo desde este punto de vista puede ser marginal, si no se desarrolla con regularidad y el trabajador no dispone de equipos en su casa, sustancial si se ha convertido en una rutina y el teletrabajador cuenta con equipamiento suficiente en su hogar aunque desarrolla algunas tareas en la empresa, y primario si es la forma principal de trabajar.

Para finalizar, los teletrabajadores pueden realizar sus tareas por cuenta ajena, como asalariados en un contrato laboral que contempla el hogar como lugar de trabajo, o por cuenta propia, en forma autónoma, que es la forma más habitual de teletrabajo.

En cuanto a la clasificación entre individual y colectivo, se ha señalado que el teletrabajo individual es el que se realiza parcial o enteramente en el hogar para una o varias empresas, mientras que el colectivo es el que incluye redistribución de funciones dentro de la empresa o entre empresas y el trabajo realizado en equipo a través del intercambio electrónico de datos.

Un capítulo interesante del estudio es la que apunta a la elección del teletrabajo por sectores económicos. Por ejemplo se menciona que las primeras empresas en adoptar el teletrabajo fueron las de los sectores informático, de telecomunicaciones, seguros y financieros.

Sin embargo, otro estudio pone el acento en que la modalidad del teletrabajo es especialmente útil en las actividades relacionadas con la información, dando lugar a la aparición de nuevas especialidades: gestión de bibliotecas y de todo tipo de documentos, como catalogación, clasificación, resúmenes de información, búsquedas bibliográficas y estudios bibliométricos, búsquedas temáticas y elaboración de directorios, consultoría, análisis y diseño de sistemas de información, diseño y mantenimiento de bases de datos, redacción de manuales técnicos, producción de contenidos, elaboración de estudios y preparación de informes y proyectos entre otras.

El plan de negocios del trabajador independiente

Opinión, Recursos

Toda empresa importante fundamenta el éxito en sus emprendimientos en un plan de negocios. Difícilmente encontremos que las grandes empresas realicen acciones que no estén debidamente planificadas. Nada queda librado al azar y en estas empresas se trata de que todo se encamine dentro de lo que se denomina plan de negocios.

El plan de negocios es la descripción de las acciones a llevarse a cabo y es donde se asignan los recursos necesarios para ello. Tiene tres finalidades fundamentales, que son estudiar la viabilidad de un proyecto, establecer la forma en que se obtendrán los recursos necesarios y establecer los objetivos y la forma de conseguirlos.

Todo esto, que en principio parece excesivamente teórico, puede convertirse en la piedra angular del éxito de un emprendimiento, por pequeño que sea. Por ejemplo, un vendedor de golosinas prevé que en los accesos de determinado evento se va a producir una importante concurrencia de personas. Dado que se trata de un evento para personas adultas, decide comprar golosinas que sabe que son del gusto del público adulto. Como se encuentra falto de dinero, recurre a un proveedor con el que trabaja desde hace mucho tiempo y le solicita que parte de la mercadería le sea entregada para pagarse al día siguiente. Luego, se dirige a una zona a medio camino entre los accesos al evento y los servicios de transporte público dos horas antes del inicio del mismo.

En este simple proceso, podemos ver como, sin saberlo, el vendedor de golosinas ha elaborado un plan de negocios y lo ha llevado adelante. Si falla en alguno de estos pasos o no lo realiza, seguramente fracasará u obtendrá menos beneficios de los que podría lograr.

El plan de negocios del trabajador freelance

El trabajador freelance es un empresario, por lo que necesariamente deberá establecer un plan de negocios general y planes específicos cuando la ocasión lo amerite si quiere tener éxito en su emprendimiento.

Cuando se inicia en la actividad, debe establecer su plan de negocios general, con lo que logrará establecer objetivos precisos, determinar la ruta para lograrlos y obtener los recursos necesarios. También, ante determinadas posibilidades específicas, podrá establecer planes de negocios particulares, de forma de no dejar nada librado al azar.

La entrega de un presupuesto para una tarea determinada, también encaja dentro de la planificación. Los objetivos serán marcados por las necesidades del proyecto, se deberá establecer quién y cómo se obtendrá los recursos, y se deberán establecer metas y plazos precisos.

Planificación de objetivos

Por más que no lo parezca, este punto es delicado. Establecer metas difíciles de lograr puede hacer que el emprendimiento fracase desde el mismo inicio. El trabajador debe evaluar correctamente la viabilidad de un proyecto y establecerse objetivos asequibles en tiempos razonables.

Establecer una serie de objetivos intermedios, puede resultar valioso en la consecución de objetivos más grandes. El crecimiento de un emprendimiento en raras ocasiones sucede en forma inmediata, y generalmente se logra tras haber conseguido establecer y cumplir una serie de metas intermedias. Siempre es preferible lograr el éxito en un emprendimiento modesto que fracasar en un plan desmedido.
En los casos en que es necesaria la intervención de una fuente de financiación externa, el plan de negocios es un elemento exigido por quienes pueden financiarlo, de forma que el mismo en esos casos se vuelve imprescindible. Nadie invierte en una idea genial si no va acompañada de un proyecto sólidamente planificado.

El plan de negocios y los pequeños emprendimientos

Tal como hemos visto, aún en aquellos emprendimientos muy pequeños es absolutamente necesario elaborar planes de negocios viables. Por ello, todos los trabajadores freelance debemos dedicar parte de nuestro tiempo a la planificación, de forma que todo lo necesario para que el emprendimiento llegue a buen puerto quede establecido previamente.

Si bien es cierto que planificar no asegura el éxito, lo que es seguro es que cualquier empresa que no esté debidamente planificada terminará en fracaso.

La importancia de la reputación online

Consejos, Opinión

Actualmente, internet no es sólo una fuente de entretenimiento, sino también una gran fuente de información, por eso cada día más buscamos en internet información sobre todos los temas que nos interesan o nos preocupan.

Por esta cuestión, no es de extrañar que a veces nuestros futuros contratantes o clientes, nos investiguen en internet y encuentren información que no nos sea nada conveniente.

Por ejemplo, aquella foto de fiesta el día en que estabas de baja en la empresa, aquella borrachera de juventud en que sales con todos tus amigos, aquella foto en que sales fatal, etc.

Es importante mantener la reputación, no sólo en persona sino también en internet, y evitar incluír en la red fotos o información que nos pueda comprometer y que pueda caer en malas manos.

Tu imagen en la red

Ya que la reputación online es tu prestigio en internet, has de crear tu propia imagen en internet.

Crea tu propia imagen en la red, ya que ella va a ser tu presentación en internet. Puedes hacer negocios en internet o fuera de internet, pero tienes que darte a conocer y empezar a crear tu imagen. En internet además de una persona eres una marca. Tu propia persona es tu propia marca.

Si te llamas José López y eres arquitecto esa es tu imagen en internet. Si eres Miguel Moreno y, además de arquitecto, eres escritor de artículos de arquitectura en internet, esa es tu imagen en la red.

¿Qué es lo que quieres mostrar de ti? ¿Qué es lo que crees que los demás deben saber de ti? ¿Qué te gustaría saber de ti si fueras otra persona? Trata de pensar en estas cuestiones e intenta responderlas en tus propios espacios personales.

No descuides los detalles, no ofrezcas una mala imagen, no molestes a la gente, sé una persona cordial, y crea tu propia red de contactos.

Crea una reputación online

Es importante que aprendas a promocionarte, ya que nunca se sabe quién puede estar buscándote en internet. No sólo es importante que te des a conocer sino también que empieces a promocionar tu propia persona.

Después de ofrecer la mejor imagen en internet, es necesario que busques métodos de promoción.

Puedes crear tu propio blog, que además podría tener tu currículum vitae y lo que ofreces. Así mismo, puedes explotar redes sociales como xing, facebook, twitter y otras. En ellas no sólo puedes poner lo que te interese y se te ocurra, sino que puedes seguir a más personas y crear contactos que te pueden ser interesantes en el futuro.

Cuida y mantén tu imagen

Después de crear tu imagen y promocionarla  es muy importante saber cuidarla, no dar mala imagen. Como bien es sabido, si es difícil crear una buena imagen más difícil es saber mantenerla. Hace falta mucho tiempo para crear una buena imagen, pero basta sólo un momento para perderla.

Es por eso que tienes que ser prudente con tus acciones, tratar a la gente cordialmente, no quitar razón a la gente e intentar razonar llevándola a tu terreno, mantener el contacto con las personas que pueden interesarte, responderte a quien te hable o te haga alguna pregunta. Trata de ser tú mismo/a pero sin descuidar a las demás personas.

Borra tu mala reputación

Lo más curioso de la reputación online es que si no te gusta puedes borrarlo, pero no es fácil, porque cuando te creas una reputación es muy difícil eliminarla, y muy difícil quitar ciertas cosas de internet.

Hay actualmente herramientas para poder ver tu reputación online fácilmente y también hay empresas que ofrecen limpiar tu reputación en internet (algo importante en caso de mala reputación).

Consejos para conseguir una buena reputación online

  • Permanece al tanto de lo que hablan de ti en internet.
  • A las críticas positivas hacia tu persona, contéstales haciendo ver que es importante.
  • Si te critican negativamente, contesta desmintiendo educadamente y trata de revertir la situación a tu favor.
  • Cuida  a las personas que te siguen.
  • Actualiza de vez en cuando los medios que utilizas (blog, twitter, facebook, etc).
  • Si alguien te contacta, trata siempre de contestarle.

Los beneficios que las empresas obtienen de los trabajadores freelance

Opinión

Aún hoy, cuando una gran cantidad de países tienen un importante porcentaje de trabajadores desempeñándose como freelancers, muchas son las empresas y los empresarios que desconfían de las actividades laborales de este tipo. Esta desconfianza está relacionada con no poder controlar en forma directa en qué emplea el tiempo la persona contratada.

Sin embargo, la cantidad de empresas que contratan trabajadores freelance para realizar determinadas tareas va en constante aumento. Esto está relacionado con los beneficios que las empresas obtienen al aumentar la participación de trabajadores freelance en sus operativas. ¿Cuáles son estos beneficios?

Aumento de la cantidad de mano de obra especializada


El trabajo freelance generalmente está orientado a objetivos concretos. Una empresa puede contratar a un trabajador independiente para una tarea específica, con un plazo de entrega y un monto a pagar por la misma. Si bien es cierto que este tipo de contrataciones suele ser más cara que si la empresa realizara el trabajo con mano de obra propia, hay muchas tareas que no se realizan en forma constante y que no justifican la presencia de trabajadores especializados en ella en la plantilla.

Una empresa moderna puede contar con una cantidad importante de trabajadores a los que contrata con objetivos concretos, generalmente especialistas en el tema, que cobran por el trabajo terminado. De otra forma, la empresa debería aumentar la plantilla de trabajadores para cubrir este tipo de tareas aún cuando buena parte del tiempo no sea necesario, o encomendar una tarea a un empleado para la cual no está debidamente preparado, con los resultados previsibles.

Mejora en la calidad de los trabajos

La posibilidad de contratar a especialistas mencionada en los párrafos anteriores, implica además un aumento en la calidad de los trabajos. Este tipo de contrataciones puede hacer que la empresa cuente con algunos de los mejores trabajadores en cada área, sin necesidad de que ellos deban recibir un salario fijo (que obviamente va a ser superior que el de un trabajador menos cualificado) y sin necesidad de estar vigilando en qué emplea el tiempo el trabajador, ya que se le contrata y paga por trabajos finalizados.

Reducción de costos fijos


El hecho de que muchas de las tareas que encomienda la empresa no se realicen en sus instalaciones, tiene como consecuencia directa un ahorro importante en costos fijos. El espacio físico necesario para albergar a los trabajadores y el equipamiento se reduce considerablemente. Por la misma razón, se reducen considerablemente los gastos asociados al mantenimiento de las instalaciones, energía eléctrica, teléfono, agua potable, etc.

Seguramente el empresario pagará algo de esto, ya que los trabajadores incluirán estos gastos en su presupuesto, pero en una medida más justa, ya que el trabajador tratará de optimizar los recursos para poder dar un buen presupuesto.

Aumento de la productividad

Cuando un trabajador es independiente, necesariamente tiene que cumplir con metas de eficiencia y calidad para poder ser tenido en cuenta y para que los presupuestos entregados le sean redituables, con lo que la empresa contratante se beneficia de ello con un aumento significativo de la productividad.

Con la contratación de este tipo de trabajadores, la empresa paga por trabajos terminados y con ciertas pautas de calidad que se fijan en el momento de la contratación.

Conclusión

Las dudas de algunas empresas acerca de los beneficios de la contratación de trabajadores independientes no tienen justificación. La relación con los trabajadores freelance está basada en el cumplimiento de objetivos dentro de determinados plazos, por lo que la empresa no necesitará saber en qué emplea el tiempo el trabajador. Por el contrario, los descritos y otros beneficios asociados, son un buen motivo para que las empresas opten por entregar parte del trabajo a los freelancers.

Teletrabajo: escribir artículos para sitios web

Opinión

Uno de los grandes avances de la Humanidad es la alfabetización de toda la sociedad. La mayoría de los países parecen hacer grandes esfuerzos para que todos sus habitantes adquieran la capacidad de leer y escribir. Sin embargo, ¡casi 1000 millones de personas aún no disfrutan de su derecho a la alfabetización!

Con el advenimiento de la “Revolución Informática” apareció una nueva forma de analfabetismo, el de las personas con educación pero que no incorporaban a sus saberes las nuevas herramientas de la comunicación y la información, y una nueva preocupación para los responsables de las políticas educativas en todo el planeta. De hecho, no saber navegar por Internet se ha transformado en una nueva expresión del analfabetismo.

Por otra parte, el auge de la “cultura de la imagen” hizo temer que la palabra escrita y con ella el saber y el placer de leer y escribir se perdieran definitivamente. Las nuevas formas de comunicación impulsadas por Internet y la telefonía celular como los mensajes de texto, los “twitters” y las redes sociales, fueron creando un nuevo lenguaje bastante abreviado que erizó la piel de los puristas del lenguaje.

Es interesante observar que en la comunicación informática casi todo es palabra escrita y lectura. La Humanidad ha recorrido un largo camino desde aquella remota antigüedad en la que los “escribas” se especializaban en grabar en piedra o arcilla signos misteriosos, hasta el mundo actual en que casi todos pueden escribir, leer y comprender un mensaje de texto.

Esta verdadera revolución de la palabra escrita en Internet tiene como todo sus luces y sus sombras, ya que no sólo la producción de contenidos sino el posicionamiento de los sitios web se basa en la palabra escrita y en especial, en la selección de palabras clave que orienten al usuario de Internet para permitirle llegar cuanto antes al sitio web y que éste se posicione en las dos primeras páginas del buscador. Son los contenidos de buena calidad y bien presentados los que capturan de inmediato la atención del visitante.

En otros tiempos la edición de artículos, libros y periódicos era objeto de una cuidada revisión para corregir errores de ortografía, sintaxis o gramática, y los correctores de estilo se esmeraban en dar brillo al idioma. Casi nada de todo eso existe en la actualidad, y son muy pocos los administradores o colaboradores de sitios web que revisan y corrigen los textos antes de darle al botón “Publicar”.

Por eso, la producción de textos para sitios web es uno de los trabajos por Internet más interesantes y comprometidos de toda la red, y si nos esforzamos por crear contenidos de calidad y con buena información, estaremos ayudando también a mejorar a los demás. Cuando escribimos, pensemos en el lector. El lector es un intérprete que tiene una gran misión: completar en su mente, con sus propias experiencias, lo que nosotros hemos escrito. Es parte de la magia de la lectura: las palabras se reordenan y se representan, cobran nuevo significado, inspiran y promueven nuevas reflexiones.

La vida rural y el teletrabajo

Blog, Opinión

Una noticia sorprendente dio la vuelta al mundo: 400 ovejas de la Sierra de Aracena, cien cabras de Cornombre, cinco perros, tres caballos, siete pastores de la región y una pastora massai de Ngorongoro, Tanzania, están recorriendo la ruta del oso pardo de la Cordillera Cantábrica en favor del teletrabajo.

El motivo es  despertar conciencia sobre un tema clave: cómo el teletrabajo podría ayudar a recomponer el tejido social y económico de los pueblos rurales, en un marco de recreación de la biodiversidad y la conservación de la Naturaleza.  La iniciativa es de MURUNA, Mundo Rural Naturaleza, una asociación que quiere llevar los beneficios de la Sociedad de la Información en el medio rural.

La noticia es interesante ya que según un estudio del Instituto Nacional de Estudios Demográficos de Francia en base a cifras de las Naciones Unidas, ¡más de la mitad de los habitantes del planeta ya vive en ciudades! Esta progresión se inicia en 1900, cuando el 10% de la población vivía en el medio urbano, y en 1950 esta proporción había ascendido al 30%. Poniendo la lupa en cada continente, el estudio nos informa que en Europa y América del Norte, la población urbana es ya de casi el 80%.

Este dato va de la mano con el crecimiento del tamaño de las ciudades. En 1975 sólo 3 ciudades tenían más de 10 millones de habitantes: Tokio, Nueva York y México. En el año 2005, ya eran 20. Además, se ha desarrollado el concepto de “megalópolis”: los conglomerados de más de 20 millones de habitantes, como Boswash, que se extiende desde Boston hasta Washington; Tokaido que es el hogar de más de 45 millones de seres humanos que habitan en las ciudades de Tokio, Yokohama, Nagoya, Osaka y Kobe, o Renana, a lo largo del río Rin, entre las ciudades de Stuttgart y Amsterdam.

Los estudiosos de estos temas prevén nuevos conglomerados, como en Argentina, donde a través del crecimiento urbano se unirían las ciudades de La Plata y el Gran Buenos Aires, en la provincia de Buenos Aires, y Rosario en la provincia de Santa Fe.

Los problemas de las grandes ciudades ya no escapan al conocimiento de nadie: altos niveles de contaminación de todo tipo, dificultades para trasladarse, alto costo de la vida, grandes desigualdades, pobreza y violencia. Pero las personas jóvenes y los habitantes de las zonas rurales prefieren vivir así, antes que continuar en el aislamiento y la falta de oportunidades de los lugares en los que nacieron.

¿Podría ser el teletrabajo una solución para que los pueblos rurales no se extingan, y ofrecer nuevas y diferentes oportunidades a sus habitantes? De hecho, una de las grandes ilusiones de las personas que eligen teletrabajar es disponer de tiempo libre y evitarse las incomodidades de la vida urbana. Y más de una vez, en alguna excursión al campo, uno ha pensado que perfectamente podría hacer su trabajo y vivir en un pueblecito tranquilo, rodeado de verde, despertándose sólo con el canto de los pájaros…

Sin embargo, para que el teletrabajo sea posible, deben reunirse una serie de condiciones que quizás no son tan fáciles de encontrar en el medio rural. Para empezar, una conexión a Internet de banda ancha, imprescindible para comunicarse, trabajar, enviar y recibir información. Por otra parte, la capacitación y el desarrollo de iniciativas para teletrabajar son más fáciles en el medio urbano, donde se encuentran las escuelas y los institutos y donde se vive el estímulo de las ideas y la competitividad. Profundizando un poco más, la ciudad provee la mayoría de los servicios que se necesitan hoy en día para vivir, como salud o entretenimiento.

De todas maneras, la sola idea de la tranquila vida en el interior sigue siendo un sueño acariciado por muchos habitantes de las ciudades, hartos de la superficialidad de la vida urbana y de no poder disfrutar, en realidad, de todos sus beneficios, por falta de tiempo u oportunidades concretas. La idea de MURUNA es interesante: están invitando a gente que teletrabaje para que se radique en el medio rural, combinando el teletrabajo con la producción agropecuaria y el cuidado de la Naturaleza.  Otra oportunidad que ven para los nuevos teletrabajadores, es el desarrollo del llamado “turismo virtual”, es decir, la comunicación, búsqueda de información  y contratación de viajes y hoteles a través de Internet.

Trabajar con Internet: el sitio web o blog personal

Opinión

Cada vez más gente, por vocación o por necesidad, se vuelca al trabajo por cuenta propia.   Más allá de los motivos que llevan a esta decisión, una vez que se ha llegado al punto lo mejor es tomar la situación con optimismo y tratar de pararse lo mejor posible, sobre los cuatro pilares en los que se sustenta el emprendedor o el trabajador por cuenta propia en estos tiempos dominados por Internet:

Aptitud
Actitud
Producto
Tecnología

Aptitud: los conocimientos que tenemos y los nuevos que podemos adquirir para ofrecer un bien o servicio cuya venta o prestación nos reporta un ingreso monetario.

Actitud: la forma en que miramos hacia el futuro; entusiasmo, optimismo, buen humor, visión, concentración, perseverancia, esfuerzo, capacidad para equilibrar tiempos y necesidades, conforman una “actitud” positiva para el desarrollo del proyecto.

Producto: el bien o servicio que ofrecemos.

Tecnología: es la utilización correcta de las herramientas informáticas apropiadas. Es necesario hacer notar que las herramientas informáticas son sólo eso: herramientas. Pueden utilizarse, como todas las herramientas, bien o mal. Bien utilizadas permiten llegar a los resultados esperados. También hablamos de las herramientas apropiadas; es decir, ni las últimas, ni las más sofisticadas, ni las más caras, sino las que cada teletrabajador o emprendedor considere necesarias y útiles para lo que quiere hacer.

Hay un conjunto de herramientas básicas imprescindibles para poder trabajar con Internet: un ordenador con conexión de banda ancha, manejo de programas como buscadores, correo electrónico y redes sociales, manejo de programas básicos de oficina como procesador de textos, planilla de cálculo y presentaciones y un sitio web o blog que facilite el contacto con el futuro cliente.

Es que Internet se usa para todo. ¿Qué necesitas? ¿Un abogado, una reparación en el hogar, una niñera, un jardinero? Te fijas en Internet… Las empresas prestadoras del servicio de Internet y las que proveen alojamiento de sitios web tienen paquetes especiales para emprendedores y microempresas. De hecho para los emprendedores Internet es una herramienta fabulosa. El negocio abierto las 24 horas los 7 días de la semana… La posibilidad de llegar a miles de personas prácticamente sin gastos adicionales… Pero… ¿sabes cuánta gente ha pensado lo mismo? Una búsqueda sencilla como “cerrajerías” en Castelar, una ciudad de 87.000 habitantes en el oeste del Gran Buenos Aires, Argentina, arroja nada menos que ¡76900 resultados! ¿Cómo hacer para que tu sitio web se destaque y conquiste al cliente?

Con esfuerzo, perseverancia y un sitio bien diseñado, mejorarás sensiblemente la relación con los clientes. Este diseño debe incluir:

Información detallada: se debe tener en cuenta que el cliente no puede ver ni tocar el producto ni preguntar acerca de las características del servicio; el sitio web debe suplir y mejorar esta experiencia con el cliente. Utilizar palabras descriptivas antes que términos técnicos.

Información de contacto: visible y accesible,  genera mayor confianza en el cliente, además garantiza el contacto con una persona real.  Además de una dirección de e-mail, un teléfono y una dirección postal son imprescindibles.

Procesos sencillos: si tienes un sistema de pedidos, consultas o compras on-line, éste debe ser sencillo ya que si el cliente comienza a encontrar obstáculos es muy probable que abandone la operación antes de concretarla.

Buscadores adecuados: muchas veces el cliente no sabe exactamente qué busca, o su búsqueda le devuelve cientos de resultados innecesarios. El motor de búsqueda del sitio web debe ofrecer las mayores cantidad posible de filtros adecuados.

Ayudas y preguntas frecuentes: la sección de preguntas frecuentes y sus respuestas debe ser clara y concreta, integrando temas como la política de devoluciones o compensaciones al cliente en caso de disconformidad con el servicio o producto; es importante incluir un formulario de pedidos de ayuda.

Gastos de envío: muchos sitios web no incluyen los gastos de envío pero esta es una información importante para el cliente. Puedes incluir un enlace a sitio seguro de cálculo de gastos de envío.

Diseño: muchos sitios web son un primor, con adornos y cosas que se mueven. Lo importante es la sobriedad y que todos los elementos del diseño hagan algo para mostrar nuestro producto o servicio.

Guardar filtro
×