10 preguntas frecuentes con respecto a los autónomos o freelance

Opinión
  1. Si no llego al salario mínimo interprofesional ¿no tengo la obligación de hacerme autónomo? Esta es una pregunta que no tiene una respuesta clara, ya que existe mucha ambigüedad con ello y puede dar lugar a diversas interpretaciones. De hecho, dependiendo a quién preguntes te pueden responder una cosa u otra. No podemos afirmar a ciencia cierta si tienes que darte de alta como autónomo o no, si te podemos decir que lo más probable es que no pase nada ¡aunque podría! Pero no darse de alta como autónomo no quiere decir que no tengas la obligación de darte de alta en Hacienda y pagar impuestos.
  2. ¿Los autónomos trabajan más o menos que los demás trabajadores? Muchas personas piensan que trabajan menos porque ven a su jefe que no pasa casi nada por la oficina, o porque no ven lo que trabajan los autónomos, y sin embargo la realidad es que se trabaja más. Algunos estudios indican que trabajan 7 horas más a la semana de media, lo que puede suponer una diferencia entre 40 horas a la semana y 47 (por ejemplo). Generalmente los autónomos pueden llegar a trabajar más que el resto de trabajadores, aunque hay casos y casos.
  3. ¿Ser freelance es tener un trabajo inestable? En muchas actividades se trabajan por proyectos, en otras con clientes fijos (y alguno puntual), en otras con clientes puntuales, en otras sólo con clientes fijos, en otras en una empresa (como cualquier empresario). Existen muchas modalidades para trabajar como freelance y ello no quiere decir que sean un trabajo no estable, de hecho se suele tener siempre trabajo, aunque también puede haber malas rachas o momentos no es por ser freelance sino porque las cosas se han dado así.
  4. ¿Si soy freelance y no me pagan no tengo derecho a reclamar? Sí lo tienes, aunque claro, si no has legalizado tu actividad tienes más que perder que ganar. Sin embargo, si tienes tu actividad legalizada basta con que le hagas la factura al cliente para adquirir el derecho a cobrarla.
  5. ¿Qué es mejor, trabajar por cuenta ajena o por cuenta propia? Cada opción tiene sus pros y sus contras, y algunos pros tienen más peso que otros, así que sólo tú tendrás la respuesta a esa pregunta.
  6. Los autónomos ¿son fracasados porque no han encontrado un trabajo? Muchas personas no son autónomas sólo porque no han encontrado un trabajo por cuenta ajena, y de hecho hay personas que trabajan para otros que están ahorrando para crear su propia empresa y ver los verdaderos frutos de su trabajo. Y lo cierto es que sólo intentar emprender ya es un éxito.
  7. Para emprender ¿hace falta mucho dinero? Depende de lo que quieras hacer. Si quieres ganarte la vida con un blog al que le vas a dedicar mucho tiempo no requieres mucho presupuesto, pero si quieres crear una empresa en un local vendiendo algo sí necesitas cierta inversión. Muchos negocios requieren una inversión inicial de al menos 18000 euros, algunas más….y otras menos.
  8. ¿Cuándo es el mejor momento para emprender? Depende de lo que quieras hacer. Si quieres vender artículos de lujo quizá no sea el mejor momento en tiempos de crisis, aunque siempre puede haber algún cliente. El mejor momento para emprender es aquel en el que vaya a cuajar bien tu idea… en el que consideres oportuno hacerlo. No hay ninguna regla que diga que las empresas fracasan más en tiempos de crisis.
  9. ¿Es verdad que el 80% de empresas que se crean cierran en los primeros 5 años? Al menos en España es así, habría que conocer la media en otros países pero podría ser una tendencia similar. Y es que los primeros años son los más complicados para los negocios, siendo cierto que algunos no llegan a sobrevivir a ellos.
  10. ¿Cuánto tengo que invertir para encontrar trabajo freelance? Puedes hacer una buena promoción de servicio, campañas de marketing o lo que quieras. Pero también puedes conseguir tus primeros clientes sin pagar nada inicialmente. Por ejemplo, en plataformas como Trabajo freelance se puede encontrar una buena cantidad de proyectos en los que trabajar cada día, y hasta que cobres no pagas. Puedes anunciarte en redes sociales, anuncios clasificados, etc. No todo es inversión para llegar a los clientes.

El teletrabajo… ¿es trabajo?

Opinión

En los últimos días tuve la oportunidad de participar  en discusiones en el ámbito doméstico, político y con colegas, acerca de si el teletrabajo es “trabajo”. Debo decir que me encontré con una cuestión inesperada: en el discurso, y en especial en el discurso femenino, todavía, el teletrabajo no es trabajo… ¡y menos aún si lo haces desde casa! Lo bueno de todo esto, es que se está comenzando a hablar de teletrabajo con más familiaridad.

Trabajar desde casa
Una de las grandes dificultades que encuentran las personas que teletrabajan para que su teletrabajo sea definido como trabajo, es que lo hacen desde casa. Históricamente el trabajo “desde casa” ha estado relacionado con tareas mal pagas y de poca especialización, sin tener en cuenta que muchísimos profesionales instalan sus estudios o consultorios en sus propias casas… ¡y a esto no se lo llama trabajar desde casa! Es que hay una gran influencia de las pautas culturales construidas alrededor del trabajo asalariado (esto excluye a los profesionales independientes). Por ejemplo: “ganarás el pan con el sudor de tu frente”; resulta que el teletrabajador o teletrabajadora está en casa, en la comodidad del hogar, frente a un ordenador, no tiene que viajar, no tiene que comer fuera de casa, puede estar cómodamente vestido, tiene tiempo para los hijos o las cosas que le gustan… No parece que esté sudando mucho su frente, ¿no es cierto? Por otra parte, la sociedad sigue creyendo aquello de que “el trabajo organiza” imponiendo horarios y rutinas, y esto sólo es posible si debes ir todos los días a la fábrica o la oficina. El resto lo hacen la falta de leyes, el miedo a emprender una actividad por cuenta propia y la necesidad de la seguridad de la relación de dependencia.

¿Qué es el trabajo?
En realidad, para decir si el teletrabajo es trabajo (para teletrabajadores y teletrabajadoras no hay ninguna duda, pero parece que hay que insistir sobre el tema) deberíamos decir qué es el trabajo. Así descubriremos que las antiguas definiciones de trabajo tienen poco sentido en esta era de globalización, crisis, fusiones empresariales que dejan cientos de miles de personas en la calle, cada vez más el trabajo humano reemplazado por la máquina, y nuevas tecnologías que nos conectan donde quiera que estemos… Y esto hace que casi hasta la definición tradicional de teletrabajo deba revisarse, a medida que aumenta la penetración de las tecnologías y se inventan nuevos usos y aplicaciones. De hecho, mucha gente teletrabaja sin reconocerlo.

El teletrabajo, una revolución laboral
Para cuando todo el mundo quiera darse cuenta, se descubrirá que el teletrabajo es casi una nueva revolución laboral, ya que no solamente implica la utilización generalizada de las nuevas tecnologías, sustituyendo todo lo anterior, sino un cambio sustancial en los procesos de gestión y los modelos laborales que ubica la posibilidad de generar riqueza en algo que todos tenemos: el cerebro humano. En este futuro que ya es presente, se trabaja con información, tecnología y neuronas, y el teletrabajo es el vehículo para este proceso revolucionario.

Ser tu propio jefe… ¿o “ser” tu propia empresa?

Opinión

Mucha gente elige el teletrabajo autónomo porque está harta de tener un jefe, porque quiere más libertad, más flexibilidad y más oportunidades para desarrollar sus habilidades y hacer una diferencia con la vida de otras personas. Sin embargo, a poco de comenzar, los trabajadores autónomos se dan cuenta de que, para tener un lugar en el mundo, deben desarrollar alguna estrategia de comercialización. Ya no eres solamente tu propio jefe: ¡además eres tu propia empresa!

Sólo quiero trabajar

Muchas veces se sueña el teletrabajo de esta manera: trabajar tranquilamente en nuestra cómoda y acogedora oficina doméstica y cobrar nuestro dinero a fin de mes. Creemos que todo consiste en tener nuestro propio lugar para trabajar, y convertirnos en personas organizadas, perseverantes y autodisciplinadas. Creemos que hemos alcanzado los objetivos cuando nadie nos dice qué tenemos que hacer ni en cuánto tiempo ni nos controla para ver si lo estamos haciendo, y al final del día comprobamos con orgullo que pudimos cumplir con todas las tareas. En las conversaciones con colegas suele surgir esta expresión: “Yo sólo quiero hacer mi trabajo”, y en realidad es lo que hacen, y lo hacen muy bien. Pero sentir y saber que eres capaz de hacer un trabajo excelente y altamente profesional, no es suficiente.

Mi jefe, mi empresa
En un mundo altamente competitivo y globalizado como el actual, no basta con ser un excelente profesional. Muchas veces los trabajadores independientes sienten cierto rechazo por el marketing, les parece que es muy difícil o que en cierta forma los aleja de sus objetivos de teletrabajar y tener un estilo de vida diferente, con menos estrés, o que los convierte precisamente en lo que no querían ser cuando eligieron el teletrabajo. En realidad es necesario, pero no suficiente, conseguir clientes y armar la rueda de entregas y cobros de trabajos. Además, hay que hacer cosas para retener a los clientes y ganar otros nuevos, ya que los clientes pueden pasar rápidamente a otro proveedor, en el momento menos pensado puede aparecer un nuevo competidor, los momentos de crisis hacen bajar el precio de los servicios y tú ya tienes un nivel de gastos al que no puedes o no quieres renunciar… En síntesis: ¡todos los desafíos del marketing contemporáneo!

Algunas ideas de marketing personal
En realidad, el marketing personal no es ningún invento moderno;  las celebridades, políticos y otras personalidades, históricamente han desarrollado estrategias  de marketing destinadas a posicionarlos en la sociedad. La buena noticia es que tú no debes “vender” tu personalidad sino tu trabajo, lo cual es mucho más alentador… y más fácil. En realidad, retener los actuales clientes y ganar otros nuevos puede ser muy sencillo y no es necesario aplicar estrategias costosas o sofisticadas. Además de hacer muy bien tu trabajo, ¿qué te caracteriza? Trata de definir otras virtudes personales o analiza qué aspectos destacaron tus anteriores clientes: rapidez en la entrega, calidez en el trato, versatilidad, cumplimiento de plazos… o lo que fuera: esas son las soluciones que ofreces a tus clientes, además de un trabajo sin fisuras. Estar atentos a las necesidades del cliente y ser capaces de idear una solución creativa a sus necesidades puede ser la clave para conservarlos durante mucho, mucho tiempo.

Consecuencias penales de la (mala) actuación de un freelance en el desempeño de sus funciones profesionales

Opinión

Hoy, en este artículo vamos a tratar un tema que parece estar muy claro para todos pero que luego cuando hablamos individualmente con cada empresario o autónomo se ve que no es así: hoy vamos a tratar hasta donde alcanza la responsabilidad penal de un, en este caso, trabajador freelance mientras desempeña sus funciones profesionales.

Es de destacar que obviamente, y como en realidad es, todo parece indicar y llevar a la conclusión de que cualquier acto ilícito que un trabajador freelance, como cualquier otra persona cometa en el (mal) desempeño de sus funciones profesionales, la responsabilidad recaerá sobre esta. Pero si la realidad es esta y no debemos olvidar que la responsabilidad penal es en esencia una responsabilidad individual por unas acciones penadas cometidas, también lo es que en muchas ocasiones existe confusión, o bien sea porque entendemos por limitada nuestra responsabilidad a nuestra acción profesional, bien porque mezclamos conceptos como la responsabilidad civil, o bien porque asociamos nuestra responsabilidad penal a la mala acción de un tercero (como por ejemplo un cliente), cuando en realidad ello para nada es así, pero mejor veamos por partes la cuestión.

Por una parte no podemos decir que nosotros tenemos limitada a nuestra acción profesional pues en ello estamos mezclando conceptos. Por una parte no estamos hablando de casos donde estemos constituidos donde si que ciertamente el peso de la responsabilidad podría caer en parte en la misma sociedad, pero ni así, pues si bien, con las novedades legislativas las empresas como entes con personalidad jurídica propia adquieren relevancia penal, también lo es que si cometemos un acto delictivo como trabajadores freelance que poseen una sociedad quien realmente cometerá el acto punitivo y se verá sujeto a él seremos nosotros y no la sociedad.

Por otra parte no debemos mezclar de nuestras acciones profesionales como freelance la responsabilidad civil que se derive de nuestros posibles errores, faltas o negligencias profesionales, con la correspondiente responsabilidad penal que con ellas podamos incurrir. Pues mientras con las primeras podremos estar protegidos mediante seguros u otros instrumentos, la responsabilidad penal es una responsabilidad que no podremos eludir y que caerá directamente sobre nosotros.

Y por último, y en relación a los actos en los que nuestra acción delictiva en la esfera del desempeño de nuestras acciones profesionales como freelance se deba por “culpa” de un tercero, un tercero como por ejemplo puede ser un cliente al que le estemos prestando un servicio tal y como ya se ha mencionado a modo introductorio, diremos lacónicamente que depende. Y ¿de qué depende? Veámoslo en las siguientes líneas.

Diremos que depende en lo expresado en el párrafo anterior, dado que en esas situaciones la realidad no será tan clara y meridiana y tendrá matices. Si bien obviamente a grosso modo podremos decir que la responsabilidad penal seguirá siendo nuestra, es decir, a priori cualquier acción delictiva que cometamos es nuestra responsabilidad y eso así ha sido siempre, así es y así será, pero obviamente si tratamos de casos concretos en los que prestamos un servicio a un cliente, pero que es el quien realiza acciones delictivas y nosotros no somos conocedores de sus desmanes legales, no tenemos responsabilidad por lo que él haga.

Atención que ante lo anterior no estamos diciendo que si colaboramos con un cliente para que cometa o cometemos con él actos delictivos no tengamos responsabilidad, lo que estamos diciendo es que si por ejemplo nosotros somos asesores de nuestro cliente en unos asuntos determinados y él en otros asuntos tiene sus problemas legales eso no es asunto nuestro. Del mismo modo que por ejemplo no será asunto nuestro si trabajamos de modo freelance en las oficinas de un cliente y en las mismas, y sin que nosotros conozcamos nada sobre ello, se cometen actividades ilícitas.

Dicho esto, y como diría el spot publicitario, para todo lo demás…para todo lo demás estaremos sujetos a lo que en cada caso establezca el Código Penal vigente. Un Código Penal que establece aquellos actos delictivos que el ámbito penal impone y que, entre muchas otras, nos permitirá encontrar y establecer todas las penas relacionadas que pueden afectarnos en nuestro día a día profesional.

Así, actos delictivos como la estafa, los daños personales producidos contra personas y también los daños producidos contra la naturaleza y el medio ambiente son algunos de los más destacados, sin olvidarnos de muchos otros, que deberemos tener presentes en nuestro día a día profesional.

Y es que ya se sabe que la honradez, la honestidad, la buena acción y el comportamiento escrupuloso no depende, o no debería depender, de una ley que nos lo imponga, pero está bien saber que existe una responsabilidad que deberemos asumir en caso de tener la tentación, diremos de cuanto menos, ser poco decorosos en el desempeño de nuestra actividad profesional.

La legalidad acerca de profesionalizar el trabajo de redactor o Blogger ¿ser autónomo o no?

Opinión

Se ha dicho mucho acerca del trabajo de los redactores freelance o autónomos, existen muchos comentarios y dudas acerca de si se trabaja para un periódico, revista o blog existe alguna obligación e incluso qué pasa en caso de que esto no se realice.

Lo cierto es que existen muchas opiniones y algún margen de duda pero también existe legalidad. Como no queremos adentrarnos en terrenos pantanosos indiquemos qué es lo que la legalidad dice y por qué existen “ambigüedades” con respecto a eso. Como son varios los redactores que buscan trabajo en Trabajo Freelance nos vemos en la necesidad de hablar de este aspecto, especialmente enfocándonos en el caso de España.

Los redactores freelance con respecto al IVA

Por una parte, si la labor exclusiva del redactor es trabajar para otros en un blog, revista, periódico o medio, en definitiva, cualquier actividad sujeta a derechos de autor no hay que pagar el IVA, ya que estas actividades están exentas de IVA. La prestación económica se tiene en cuenta como rendimiento de trabajo.

Sin embargo, si una persona tiene su propio blog o web o cualquier otro medio y quiere vender publicidad o alquilar un espacio publicitario sí que tiene que declarar el IVA, aunque si trabaja para un país exento de IVA tampoco tiene que declararlo. Si se edita o gana dinero por las propias obras, por ejemplo vendiendo libros, hay que pagar la correspondiente tasa del IVA.

Las obligaciones del redactor freelance

¿Cuáles son las obligaciones en todo caso? Apuntarse en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), cuya alta es gratuita y hacer que la empresa (o uno mismo si quiere hacerlo así) le retenga el irpf, ya que aunque el IVA no hay que pagarlo sí el irpf.

Además, si se está pagando el irpf del 15% por las colaboraciones freelance pero se está en una empresa y se cobra una cantidad que supera la obligación de pagar más en irpf habrá que pagar también por las colaboraciones freelance este nuevo porcentaje. El 7% de los primeros años no cuenta en este caso a menos que se cuente con actividades sí sometidas al iva.

Queda claro: IVA no (a menos que se trabaje en un medio propio y vender publicidad para un cliente de un país con IVA, algo que muchos redactores también hacen), irpf sí, alta en IAE también.

¿Hay que hacerse autónomo si se escribe para un blog, página web, revista, periódico o cualquier otro medio?

Ahora surge la polémica ¿hay que hacerse autónomo si se trabaja como redactor o Blogger? Es un tema con mucha controversia y que podría afectar a muchas sensibilidades, así que vamos a tratarlo desde un punto neutral.

Lo habrás leído mil veces, pero es de obligación volver a mencionarlo:
Las personas físicas que realicen de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena.

También será de aplicación esta Ley a los trabajos, realizados de forma habitual, por familiares de las personas definidas en el párrafo anterior que no tengan la condición de trabajadores por cuenta ajena, conforme a lo establecido en el artículo 1.3.e) del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo.

Se puede interpretar casi todo lo indicado como una obligación para acogerse al régimen general de trabajadores autónomos, menos una, la diferenciación entre habitual y no habitual. Porque ¿qué es habitual? ¿es más o menos habitual cobrar 2500 euros en enero que cobrar 100 euros cada mes? ¿es habitual cobrar 200 euros cada 3 meses? ¿es habitual cobrar 600 euros al mes? ¿Dónde se encuentran los límites? Precisamente por no haber límites es donde se queda la interpretación de la ley, y como toda ley dependerá de quién la interprete.

Ya que no existe una interpretación real muchas personas se basan en el hecho de tener en cuenta el salario mínimo interprofesional como medida para ver si se trata de algo habitual o no, porque es lo que debería cobrar mínimo una persona por su trabajo para ser considerado así.

Esta es la interpretación más fiable, pero también hay que tener en cuenta que también tiene sus riesgos, si se hace una inspección (algo que no se suele realizar porque son más los costes asumidos que lo que se ganaría con ello) y al juez de turno una persona se le cruza delante podría sancionarle y hacerle pagar lo que corresponde.

Hay quien tiene en cuenta el hecho de no cobrar 3000 euros al año (esto es lo que tiene la obligación de la empresa para comunicar por medio de un documento oficial a quién se le ha pagado estas cantidades) y quien dice que esta cantidad debe ser a un solo cliente teniendo en cuenta que a otros se puede cobrar aunque pase esos 3000 totales. Es el que más se tiene en cuenta y el más “seguro”, ya que difícilmente van a rastrear esa cantidad porque no les compensa, aunque también carece de sentido si hay que pagar más de cuota de autónomos que lo que se cobra al año.

Hay quien dice que hay que pagar desde el principio todo, que aunque cobres un euro tienes que declararlo. Si bien es cierto que existe la obligación de ajustarse al IAE y hacer que la empresa retenga el irpf, no tendría sentido pagar 190 o 250 euros que cuesta la cuota de autónomos para cobrar un euro.

Hay quien dice que lo consultes a la seguridad social, a hacienda o a un asesor, pero lo cierto es que encontrarás las mismas respuestas que en este artículo, cada una con su interpretación, y es que no existe ningún acuerdo con respecto a eso. Si vas a una oficina te dirán una cosa y en otra te dirán lo contrario, y es que en realidad todo depende de cómo se interprete. Siguiendo la lógica, lo más lógico parece ser tener en cuenta el Salario Mínimo Interprofesional (SMI); y partiendo de esta lógica hay que tener en cuenta que si ganas lo suficiente para que te compense es el momento de tomar la decisión y hacerte autónomo/a.

Ver también: consejos para mejorar tu trabajo como redactor o blogger

Cuándo decir que no a un cliente

Opinión

Decir que no a veces es sumamente complicado, otras veces ni si quiera se sabe cuándo decir que no. Hay que saberlo para no acabar haciendo cosas que no gustan o no agrada hacer, o simplemente para no acabar en algo que no se puede llevar acabo.

¿Y cuándo se debe decir que no?

  • Cuando un cliente quiere pagarte menos de lo que corresponde por tu trabajo. Se puede negociar un poco el dinero del proyecto, pero no aceptes nunca una remuneración menor de lo que esperas por tu trabajo. No te rebajes, al menos no demasiado, y si lo haces que sólo sea una ocasión puntual.
  • No aceptes trabajar gratis ni trabajar por poco dinero por la promesa de algo mejor futuro. No aceptes trabajar a comisión bajo los “futuros ingresos” de un proyecto que acaba de comenzar, el que cree en su proyecto no ofrecerá esta posibilidad sino que arriesgará en su negocio.
  • Cuando te encargan algo que no sabes hacer. Puedes pensar que aprenderás o que es cuestión de saber algo más, y que además te pagarán el aprendizaje, pero la realidad es que puedes atrasar los tiempos de entrega, no terminar aprendiendo a hacer algo o dar una mala impresión.
  • Si un cliente no te da una buena sensación o lo ves con una actitud muy crítica, aprende a decir no, a no rebajarte en todo. Intenta hacer tu trabajo con la máxima profesionalidad, pero no agachar las orejas ante todo lo que te diga.
  • Si un cliente te pide algo a mayores de lo que te ha pedido y pagado sin pagarte a mayores por ese “sobretrabajo” no te rebajes a decir que no, ya que tras ese poco más puede haber otro poco más y otro poco más, y además no agradecido. Lo que vayas a hacer más cóbralo.
  • Si sabes con casi total seguridad que no vas a cumplir con el trabajo o con los plazos, o simplemente lo piensas, no aceptes el trabajo porque al final quedarás peor no cumpliendo que rechazando el trabajo. Si no puedes perder el trabajo, sincérate con el cliente.

Cuando sientes que no puedes ceder, cuando sientes que debes decir no, por mucho que te cueste, es el mejor momento para decir no. Una vez que aprendas a decir no te animarás a hacerlo siempre que lo necesites, pero no te pases.

Impresiones sobre la nueva amnistía fiscal

Opinión

Mariano Rajoy pretende defender su amnistía fiscal, por eso se ha reunido con el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular dentro de los Presupuestos Generales del Estado, amnistía que por otra parte había criticado en un anterior gobierno. Defiende que el país se encuentra en una situación financiera bastante delicada y no queda más opción que realizar todo lo necesario para que esto cambie.

Las personas o empresa que no han declarado rentas de actividades económicas o profesionales pueden legalizar esta situación pagando un tipo impositivo reducido, bastante inferior que el mismo hecho de haberlo pagado en su momento, y se une a su política de lucha contra el fraude, que por otra parte no ha tenido mucho éxito en el momento en que se tiene que recurrir a esto.

Las personas que no han pagado los impuestos podrán regularizar su situación por un 10%, sin sanción, intereses de demora y recargo. Esto ayudará a que las personas o empresas que no tengan regularizada su situación aprovechen el momento para regularizarla, y de paso las arcas del estado serán mayores, concretamente se espera conseguir una previsión de 25000 millones de euros. También se podrá aprovechar esto existiendo dinero en paraísos fiscales, la economía sumergida y otras situaciones.

Al respecto de este tema, surgen nuevas opiniones, la FETTAF considera que es una medida valiente y necesaria que ayudará a regular los capitales de rentas no declaradas, pese a que las personas que sí han cumplido con sus obligaciones fiscales puedan verse gravemente ofendidas por esta diferenciación. El País Vasco, además, es muy probable que no se acoja a esta nueva medida. El PSOE también presentará debates generales sobre la amnistía fiscal aprobada por el Gobierno y su incidencia en los presupuestos generales del estado, indican además que es una tomadura de pelo y una deslealtad a los ciudadanos que han pagado sus impuestos.

Y es que esta medida sin otras detrás no puede ser suficiente, es necesario reactivar la economía, apoyar a los autónomos y empresarios con nuevas ayudas para las actividades, y no hacer que el hecho de tener que estar dentro de la ley suponga una gran parte del dinero que recibe la empresa o autónomo. Pero uno de los debates que nos debemos plantear es ¿por qué fallan las medidas anti-fraude, qué impulsa a las personas a no pagar? Dar con el problema puede ayudar a dar con la solución.

El objetivo de esta amnistía fiscal consiste en aflorar rentas ocultas que existen en el país o fuera de el, para conseguir más dinero para el Estado y salir de la situación difícil en que vivimos, para ello las personas que quieran regularizar esta situación tan sólo tendrán que pagar el 10%. Organismos internacionales ya han recomendado esta medida para situaciones de emergencia, pero lo cierto es que son ella tiene que haber algo más.

El futuro del teletrabajo

Opinión

Las últimas noticias acerca del mundo del teletrabajo no parecen muy alentadoras: a pesar de que el acceso a Internet de banda ancha se ha popularizado y de que la mayoría de los empresarios reconocen las ventajas del teletrabajo, en el año 2011 se registró por primera vez desde 2003, una baja en el número de teletrabajadores.  Además, las nuevas generaciones parecen preferir la oficina al trabajo a distancia:  según la Advanced Workplace Associates (AWA), sólo cuatro de cada diez encuestados estaban dispuestos a trabajar en casa.

Un estudio revelador
Worldatwork es una organización sin fines de lucro dedicada a la educación y la investigación en recursos humanos globales, incluyendo aspectos como las compensaciones, beneficios, compatibilización entre el trabajo y la vida y las formas de atraer, motivar y retener una fuerza laboral talentosa. Fundada en 1955, en la actualidad tiene 30.000 miembros de 100 países y es una de las más prestigiosas en su campo.  Desde el año 2003 se dedica a estudiar el teletrabajo, y en el año 2011 realizó un informe especial, ya que hasta 2010 se creía que el teletrabajo sería la forma de trabajo del futuro al menos para los norteamericanos; sin embargo, la realidad está demostrando que no será tan fácil.

Números actuales del teletrabajo
Aunque los empresarios reconocen los beneficios de fondo del teletrabajo, especialmente como medio de retención del talento, ya que los empleados consideran que la asignación de horas de teletrabajo es un privilegio o un premio al buen rendimiento laboral, entre 2008 y 2010 la cantidad de teletrabajadores norteamericanos se redujo en 7.5 millones de trabajadores (de 33.7 a 26.2, casi el 20% de la fuerza laboral de los Estados Unidos).  Aunque también se redujo el número global de empleados, se calculó que la reducción de la cantidad de teletrabajadores se debía, en partes iguales, a este motivo y también a la baja en el teletrabajo.  En cambio,  el 84% de los teletrabajadores aumentó la frecuencia de teletrabajo.

Barreras al teletrabajo
En un contexto de crisis y dificultades laborales para la mayoría de los trabajadores, el teletrabajo es percibido con preocupación y como fuente de estrés lo que explicaría en parte las preferencias por trabajar en la oficina. Por otra parte:

  • Los programas de teletrabajo se aplican informalmente y sin demasiada información.
  • La seductora fórmula de “trabajar en casa” tampoco parece tener el mismo éxito: aunque el hogar sigue siendo el lugar más común para el teletrabajo, cayó abruptamente frente a las preferencias por otros lugares de trabajo como oficinas compartidas, telecentros u hoteles.
  • El estrés también aparece como consecuencia de la disponibilidad de acceso gratuito a Internet en los lugares públicos y vacacionales, ya que impide al trabajador desconectarse de la oficina.

Así, parecería que las principales barreras al teletrabajo no son tecnológicas sino… psicológicas.  Otro tema de análisis es la idea de que el teletrabajo funciona como una política de inclusión social y laboral: la mayoría de los teletrabajadores son varones, graduados universitarios y de alrededor de 40 años de edad.

El teletrabajo y la conciliación

Opinión

Para muchas generaciones de mujeres trabajadoras, armonizar la vida laboral con la familiar es un problema que da lugar a su vez a importantes conflictos en ambos ámbitos y hasta en lo personal.  Hoy en día se discute la “conciliación laboral” tanto para las mujeres como los varones e incluye no sólo la vida familiar sino los intereses personales.

La necesidad de la conciliación
Las empresas y las administraciones públicas van comprendiendo la necesidad de una conciliación entre la vida laboral y los intereses familiares y personales de sus colaboradores.  Es interesante saber que se pueden implementar medidas concretas que expresen este compromiso y permitan el trabajo en entornos más estimulantes, justos y productivos.  La implementación de un proceso de conciliación laboral demuestra que los colaboradores mejoran su percepción del ambiente laboral y que esto, desde el punto de vista del “cliente interno”, mejora la imagen empresaria y permite la retención de los mejores colaboradores, lo cual sin ninguna duda se reflejará en el cliente externo.

Es que hoy en día los trabajadores al mismo tiempo de valorar la retribución económica, tienen en cuenta otros incentivos que llevan a la fidelización, permanencia y entusiasmo por el trabajo: esperan de parte de sus empleadores la generación de un mejor ambiente laboral y comprensión de las necesidades familiares y personales. La satisfacción de estas necesidades se refleja en menos estrés y mayor motivación por parte de los empleados. Desde ya que la implementación de un plan de conciliación, además de los beneficios puramente económicos para la organización, tiene un importante efecto sobre la comunidad y fortalece la responsabilidad social de la empresa.

Tu empresa y la conciliación
¿Prestas la suficiente atención a las necesidades de conciliación de tus colaboradores? No es fácil saberlo… Pero puedes realizar un pequeño “autoexamen” que te permitirá saber hasta qué punto tienes en cuenta estos factores a la hora de analizar los problemas del personal.

  • ¿Conoces las necesidades del personal? ¿Cómo lo haces?
  • ¿Está informado el personal de tu empresa sobre la conciliación?
  • ¿Has pensado en ofrecer ampliaciones de las licencias y permisos obligatorios por ley, en caso de maternidad, lactancia, paternidad, atención de familiares enfermos u otras causas?
  • ¿Toma medidas tu empresa para facilitar la reincorporación del personal después de un permiso o excedencia?
  • ¿Has contemplado la posibilidad de flexiblizar los horarios de entrada y salida del personal en relación con sus necesidades familiares y personales?

Medidas para la conciliación laboral-familiar
El breve cuestionario anterior seguramente te dará la pauta de las muchas acciones que puedes iniciar en tu empresa para facilitar la conciliación entre la vida laboral y familiar de tus colaboradores. Entre éstas se encuentra el teletrabajo o, por lo menos, la utilización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para facilitar el trabajo sin necesidad de trasladarse. Por ejemplo:

  • Promover las videoconferencias para evitar desplazamientos.
  • Facilitar el acceso a Internet para fines personales.
  • Flexibilizar los horarios y espacios de trabajo
  • Implementar programas de teletrabajo dos días a la semana

Se ha comprobado que muchas veces, la resistencia hacia la implementación de programas de teletrabajo proviene de los propios  empleados, que temen verse sometidos a mayor presión al no poder “demostrar” que están trabajando como sí lo harían en su puesto en la empresa. Por eso,  el teletrabajo es un verdadero desafío hacia un cambio de cultura empresarial y laboral, pero facilita la conexión entre todos los aspectos vitales de tus colaboradores, que son también los de la propia Organización.

El teletrabajo en relación de dependencia: ¿un nuevo comienzo o más de lo mismo?

Opinión

Casi 40 años después de darse a conocer, el teletrabajo puede ser considerado uno de los principales fenómenos del siglo XXI. Es que el auge de las tecnologías de la información y la comunicación y el abaratamiento de los equipos y conexión a Internet, permiten que en la actualidad decenas de miles de trabajadores realicen sus tareas en forma remota. Sin embargo no todo son rosas para el teletrabajador.

Empresas y gobiernos
A pesar de la difusión de las bondades del teletrabajo, o de que, por ejemplo, podría facilitar enormemente el “primer empleo” a quienes recién se incorporan al mundo laboral, todavía no son muchas las empresas que se animan a implementar programas de teletrabajo y tampoco ayuda la legislación. En realidad, se calcula que en la actualidad, en promedio,  sólo el 7.5% de los trabajadores asalariados cumple sus tareas total o parcialmente fuera del ámbito físico de la empresa.

La realidad revela que encontramos desde empresas 100% virtuales, que hacen un culto del teletrabajo y teletrabajadores independientes creadores de sus propias empresas hasta quienes comienzan tímidamente a ensayar alguna fórmula que permita a sus colaboradores conciliar la vida laboral con la familiar, inclusive a nivel de la administración pública.  Es que, como bien se plantea en diversos foros, el teletrabajo es un concepto todavía difícil de medir en sus límites reales y connotaciones legales. Por ejemplo, el gobierno francés encargó un informe acerca del teletrabajo para ayudar a formalizar la situación de más de 1.5 millones de empleados, determinando que el 7.4% de la población teletrabaja, el 5.4% desde el hogar y el 2% como trabajadores móviles.

Algunas empresas, sobre todo las grandes dedicadas a Internet o las telecomunicaciones, cuentan con programas de teletrabajo, y también algunas pequeñas que nacieron íntegramente diseñadas para teletrabajar. Este fenómeno podría deberse a que las empresas de alta tecnología del sector se encuentran familiarizadas con la informática y sus posibilidades, integrando el teletrabajo a la cultura empresarial.

Foros y leyes
La falta de legislación sobre este fenómeno tan novedoso es evidente, pero también se pone de relieve la falta de comprensión o interés por parte de los legisladores y gobiernos: los avances legislativos se muestran bastante atrasados respecto de la realidad telelaboral en cada sociedad. Más avanzados están los foros de usuarios o de investigadores preocupados e interesados, como el Foro de Derechos Legales en Internet aunque éste discontinuó su actividad a partir del 31 de diciembre del año 2010. Cuenta con 19 documentos que actualmente son de libre disponibilidad debido al cierre del sitio, muy interesantes, con reflexiones e información sobre el teletrabajo. Otro foro interesante es Teletrabajo, Políticas Públicas y Modelos de Legislación, que difunde los avances del estudio realizado por ETIS-LAC sobre modelos de legislación en América Latina.

Los vacíos a rellenar
Según estos foros y análisis, los temas principales que debe cubrir la legislación para la protección de los derechos del teletrabajador/a, en un marco de confianza, serían:

  • El contrato de empleo debe contener una referencia específica sobre las horas de acceso y las presunciones de accidente
  • Debe definir un número limitado de horas trabajadas para prevenir la invasión a la privacidad y el concepto de horas extra
  • Asignación de costos o uso del equipamiento, incluido el de uso personal

Hoy en día, se considera que la lentitud en el crecimiento del teletrabajo se debe, principalmente, a la falta de un marco jurídico claro.

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