El teletrabajo: mucho más que “trabajar desde casa”

Blog, Opinión

La definición más aceptada de teletrabajo es la que lo considera como “trabajo a distancia facilitado por el uso de la informática y las telecomunicaciones”. Desde la popularización del uso de Internet y el acceso a equipos informáticos hogareños, muchas personas encontraron la forma de obtener un ingreso económico sin moverse de su casa. Este hecho, en realidad, no es nuevo en la larga historia del trabajo; es más, deberíamos decir que el trabajo remunerado, más o menos como lo conocemos en la actualidad, empezó en los hogares.

No otra cosa eran los primeros talleres en que los maestros de un oficio contrataban un aprendiz que prácticamente vivía en la casa del patrón mientras aprendía los secretos de la profesión.

Para la forma de trabajar nacida al calor de la Primera Revolución Industrial: miles de trabajadores desarrollando sus tareas organizada y sincronizadamente en gigantescas fábricas y oficinas,  el trabajo en el hogar estaba relegado a tareas mal remuneradas, poco especializadas, y generalmente una mayor explotación.

En el año 1995 se diseñó el MIRTI, “Model of Industrial Relations in Telework Innovation”, un proyecto de la Comisión Europea destinado a desarrollar recomendaciones y directrices para el teletrabajo en Europa, basándose en experiencias reales.

Este estudio demostró que el teletrabajo es mucho más que trabajar desde casa, y que para definirlo hay que tener en cuenta diferentes elementos, como por ejemplo, dónde se realiza el teletrabajo, cuánto tiempo se le destina, qué tipo de trabajo se realiza, y si es individual o colectivo.

Dónde se realiza el teletrabajo: las primeras formas de teletrabajo consistían en instalar la oficina en casa, contando con un ordenador personal y conexiones telefónicas y de red a ordenadores ubicados en otro lugar. La experiencia señala que, en general, se negocian buenas condiciones de empleo y que, como en todas las áreas, los teletrabajadores menos capacitados son los que resultan más vulnerables. Otras localizaciones del teletrabajo son: la oficina móvil, es decir el trabajador que se desplaza y puede teletrabajar desde donde esté: un hotel, la oficina de un cliente o mientras viaja, y la oficina satélite, ubicada lejos de la oficina central pero conectada a ésta mediante la informática y las telecomunicaciones.

El lugar de trabajo puede ser un telecentro, que es un espacio equipado con conexiones informáticas y de telecomunicaciones para ser utilizado por los teletrabajadores; a menudo los telecentros son instalados con apoyo de los gobiernos locales para fomentar el trabajo en áreas periféricas o desfavorecidas. Permiten al teletrabajador contar con un equipamiento al que quizás no podría acceder por sus propios medios. Una de las últimas creaciones es la oficina virtual, que es más que nada una forma de organización del trabajo a partir de una empresa en la que todo su personal trabaja a distancia.

Tiempo que se destina al teletrabajo: Según una clasificación inglesa, el teletrabajo desde este punto de vista puede ser marginal, si no se desarrolla con regularidad y el trabajador no dispone de equipos en su casa, sustancial si se ha convertido en una rutina y el teletrabajador cuenta con equipamiento suficiente en su hogar aunque desarrolla algunas tareas en la empresa, y primario si es la forma principal de trabajar.

Para finalizar, los teletrabajadores pueden realizar sus tareas por cuenta ajena, como asalariados en un contrato laboral que contempla el hogar como lugar de trabajo, o por cuenta propia, en forma autónoma, que es la forma más habitual de teletrabajo.

En cuanto a la clasificación entre individual y colectivo, se ha señalado que el teletrabajo individual es el que se realiza parcial o enteramente en el hogar para una o varias empresas, mientras que el colectivo es el que incluye redistribución de funciones dentro de la empresa o entre empresas y el trabajo realizado en equipo a través del intercambio electrónico de datos.

Un capítulo interesante del estudio es la que apunta a la elección del teletrabajo por sectores económicos. Por ejemplo se menciona que las primeras empresas en adoptar el teletrabajo fueron las de los sectores informático, de telecomunicaciones, seguros y financieros.

Sin embargo, otro estudio pone el acento en que la modalidad del teletrabajo es especialmente útil en las actividades relacionadas con la información, dando lugar a la aparición de nuevas especialidades: gestión de bibliotecas y de todo tipo de documentos, como catalogación, clasificación, resúmenes de información, búsquedas bibliográficas y estudios bibliométricos, búsquedas temáticas y elaboración de directorios, consultoría, análisis y diseño de sistemas de información, diseño y mantenimiento de bases de datos, redacción de manuales técnicos, producción de contenidos, elaboración de estudios y preparación de informes y proyectos entre otras.

Quejas ante la propuesta hacia el Consejo Estatal del Trabajo Autónomo

Blog

La propuesta gubernamental con respecto al Consejo Estatal del Trabajo Autónomo es considerada como antidemocrática por los representantes de los autónomos, ya que los representantes de 40 asociaciones de autónomos (que representan a 180000 autónomos) esperan que se les reconozca un mayor poder de decisión en este Consejo Estatal del Trabajo Autónomo, que les afecta en primera persona.

Los representantes que firman el manifiesto dicen que la Administración debe aglutinar a los representantes “reales” del colectivo. “Es la única forma de crear un Consejo Estatal del Autónomo fuerte y operativo” proclaman.

Afirman que la administración propone criterios para la formación del Consejo que dejará a muchos autónomos sin representación alguna.

Los portavoces de las asociaciones están apenados ya que la propuesta gubernamental no indica cuál será el peso que tendrá cada uno de sus miembros, lo que hace que el desconcierto y la incertidumbre de este colectivo sea grande.
Garantizan que no se darán por vencido y que no están en disposición de verse marginados en el Consejo Estatal.

Es a tener en cuenta que las situaciones y medidas que afectan a los autónomos tienen que tener una representación alta de los propios autónomos, y que esta situación debe esclarecerse pronto ya que el descontento de los representantes de los autónomos no es en vano. Si los autónomos no tienen gran poder decisorio en las situaciones que les afectan dónde lo van a tener.

Esperamos que esta situación se resuelva de la mejor manera para todos, teniendo en cuenta ambas posturas, y con una mayor representación de los autónomos en las situaciones que les afectan en propia persona.

De hecho, es una noticia que tiene relevancia en este sector del trabajo freelance y esta noticia está por diversos medios, entre ellos Europa Press y diversos diarios nacionales españoles, ya que los representantes de los autónomos consideran esta medida antidemocrática.

Problemas físicos ocasionados por exceso de tiempo frente al ordenador

Blog, Consejos

La aplicación de las nuevas tecnologías en los ambientes laborales y la aparición de nuevas formas de trabajo, como el diseño gráfico por ordenador, creación de contenidos web, etc., ha hecho que muchas personas se vean obligadas, por razones profesionales, a pasar mucho tiempo sentados frente al ordenador.

Esto ha originado la aparición de nuevas enfermedades profesionales ha generado estudios relacionados con el tema, que buscan la forma de que el entorno del trabajador se modifique y que el trabajador cambie algunos de sus hábitos para minimizar los riesgos de la aparición de problemas físicos.

La mala posición del monitor, por ejemplo, puede originar cansancio visual, dolores musculares en la zona del cuello, dolores de cabeza y de espalda, y a mayor plazo, problemas en la zona cervical y problemas visuales permanentes. La mala postura al estar sentado, puede hacer que se produzcan dolores en la espalda, cuello y hombros, y a mediano y largo plazo, la aparición de enfermedades relacionadas con la mala circulación en miembros inferiores y problemas en la columna vertebral.

Estos son los problemas más evidentes y los de más sencilla identificación; sin embargo, no son los únicos. Por ejemplo, la utilización del teclado que hace que los trabajadores deban permanecer con los músculos de los brazos soportando el peso de los miembros superiores, puede acarrear la aparición de problemas musculares en esta zona.

También es posible que aparezcan problemas en los ligamentos y tendones de las manos y muñecas, debido al uso constante, por ejemplo, al escribir. El uso del ratón hace que el cuerpo pierda balance hacia la derecha (en los diestros, a la izquierda en los zurdos), originando una sobrecarga en los músculos del tronco que deben soportar esta pérdida del balance.

Formas de minimizar los riesgos


El entorno del trabajador que pasa mucho tiempo frente a un ordenador, debe modificarse. Para evitar los problemas de postura, es conveniente que se utilice una silla ergonómica; pero esto no es suficiente, ya que el trabajador debería permanecer con la espalda lo más recta posible, algo a lo que los trabajadores no estamos muy acostumbrados.

El espacio debajo del escritorio debería ser suficiente como para que el trabajador pueda colocar sus piernas en un ángulo aproximado a los 90º, mejorando sensiblemente la circulación. De ser posible, es conveniente que se cuente con escritorios con posapiés.

El monitor es motivo de debates, aunque la mayoría acepta que la mejor posición del mismo es que la parte superior de la pantalla se encuentre a la altura de los ojos, con lo que se mejora la postura de la cabeza y se evita el cansancio en los músculos de los ojos. La distancia más apropiada, según opina la mayoría de los expertos, es una distancia superior a los 40 centímetros de la vista del usuario.

Se debe evitar que se produzcan reflejos en la pantalla, la que además debe estar limpia y exenta de rayones y manchas. El brillo y contraste del monitor debe adecuarse de forma tal que no produzca un exceso de entrada de luz en forma constante en los ojos, pero que a su vez no haga que el trabajador deba forzar la vista.

La altura a la que se deben encontrar el teclado y el ratón, debe ser tal que los brazos descansen en forma cómoda. Debe evitarse que los brazos deban estar demasiado altos, provocando posiciones incómodas, o demasiado bajos, haciendo que el usuario deba inclinarse para verlos. El ratón debería ubicarse en una posición cercana al teclado. Durante la operación del teclado y el ratón, los hombros deberían permanecer lo más relajados posible, y a una distancia de no menos de diez centímetros del borde del escritorio, de forma que las muñecas puedan apoyarse sobre el mismo.

Otro consejo útil es que se tomen tiempos de descanso, durante los cuales se pueda caminar aunque sean distancias cortas. También debe recurrirse en forma periódica a lo que se denominan “pequeños descansos”, que consisten en cambios de postura o ponerse de pie durante unos segundos, sobre todo ante la aparición de molestias.

Las consecuencias a corto plazo de realizar el trabajo frente al ordenador en forma inadecuada, es la aparición de dolores y molestias, estrés, cansancio y trastornos musculares leves. A largo plazo, pueden originarse enfermedades que inclusive, pueden llevar a la incapacidad parcial o completa para llevar adelante el trabajo.

Tecnologías para teletrabajar: la oficina virtual

Consejos

Entre los nuevos conceptos y estilos de trabajo originados a partir de la Revolución Informática, está el de “oficina virtual”. Cada vez es más posible estar conectados y comunicados en cualquier momento y lugar, prácticamente borrando las barreras de tiempo y espacio.

También se están modificando los conceptos de “virtualidad” y “realidad”. Desde la antigua filosofía griega, lo virtual era una imagen de la realidad, pero si vamos al origen de la palabra, “virtus” sería la esencia de la cosa, lo que le da fuerza e identidad. Otro concepto popular acerca de la virtualidad es la aproximación: por ejemplo, cuando se proclama un “ganador virtual” en una elección antes de conocer el resultado definitivo.

Hay otros sentidos de la palabra “virtual”, como en la óptica: “foco virtual”,  en la mecánica: “eje virtual”, o en la informática: “memoria virtual”.  A diferencia de la otra virtualidad, aquí se describen fenómenos que ocurren realmente.

RVD, la Realidad Virtual Digital:

“Pero si abren todo el juego de receptores, aparece Madaleine, completa, reproducida, idéntica; no deben olvidar que se trata de imágenes extraídas de los espejos, con los sonidos, la resistencia al tacto, el sabor, los olores, la temperatura, perfectamente sincronizados. Ningún testigo admitirá que son imágenes”.  Este párrafo pertenece al cuento La Invención de Morel, y lo escribió el argentino Adolfo Bioy Casares ¡en 1940!

Tecnologías para teletrabajar: la oficina virtual

Tecnologías para teletrabajar: la oficina virtual

Estamos, hoy como desde los albores de la Humanidad, en un camino en el que la imaginación sueña un mundo aparentemente imposible, y la tecnología llega en algún momento para hacerlo realidad: cuando Julio Verne publicó “De la tierra a la luna”, en 1865, faltaban 104 años para que el módulo lunar Columbia se posara sobre la superficie de nuestro familiar satélite…

La Revolución Informática creó el concepto de RVD: Realidad Virtual Digital, una idea que integra la dimensión económica de la virtualidad. Por ejemplo, una transferencia entre cuentas bancarias o la compra de acciones o valores mediante transacciones electrónicas. ¿Es menos real por el hecho de que el evento original, es decir el intercambio concreto del bien físico: dinero, acciones, propiedades, inclusive trabajo, no esté presente materialmente? El paso de una economía de los objetos a una economía del conocimiento también exige adaptarse y visualizar el mundo que se avecina.

La oficina virtual:

El teletrabajo es una de las expresiones más modernas de la Realidad Virtual Digital; no solamente porque la relación de trabajo se da un ámbito virtual, sino porque hasta las herramientas para teletrabajar y el entorno de trabajo pueden moverse dentro de la Realidad Virtual Digital.

Sin especular ni llegar al extremo en el que el ser humano es su propia oficina ambulante, permanentemente conectado y sumergido en un torrente de imágenes e información, “funcionando productivamente” en cualquier momento y lugar, envuelto en una parafernalia de artefactos de acceso remoto, podemos sí decir que hay un conjunto de herramientas virtuales destinadas a hacer más sencilla y productiva la tarea del teletrabajador creando su propia “oficina virtual”:

Ordenador portátil con conexión a Internet tipo WiFi, nos libera de trabajar en un espacio físico determinado o inclusive destinar un lugar en especial al ordenador.
Teléfono celular: la línea telefónica nos acompaña donde quiera que estemos.
Uso de programas de oficina desde Internet: actualmente los principales navegadores ofrecen programas básicos de oficina como procesadores de texto, planillas de cálculo, presentaciones y hasta tratamiento de imágenes, sin necesidad de tenerlos instalados en el ordenador. Permiten acceder a los documentos desde cualquier lugar, independizándose de dispositivos de almacenamiento. La desventaja es la inestabilidad de las redes que pueden causar interrupciones o pérdidas de información.
Entorno colaborativo: Agendas compartidas, documentos en línea para ser discutidos y modificados por los colegas; se accede directamente desde el navegador. Equipos de trabajo y redes sociales pueden compartir información y discutir un asunto de importancia.
Comunicación: chat, correo electrónico, video y audioconferencia, telefonía con tecnología IP.

Entornos virtuales:

Google Docs:  Seguro y con capacidad ilimitada de almacenamiento aunque los documentos individualmente no pueden superar los 500 Kb y las imágenes no pueden superar los 2 Mb.
Zoho (en inglés): oficina virtual que incorpora el componente social, combinado con redes sociales, lector de correo electrónico y reuniones de equipos de trabajo.
Acrobat: Edición de documentos y teleconferencia.
Skype: en español, permite comunicación telefónica vía IP, intercambio de documentos, chat y videoconferencia.
Thinkfree (en inglés): otra oficina virtual con poco espacio para guardar archivos pero muy sencilla e intuitiva.
Peepel:  Confiable y eficaz para tareas básicas, con la ventaja de que emula el tradicional escritorio virtual.
J2E : en inglés, entorno  ideal para los que recién comienzan.
Fly Suite: en castellano. Procesador de texto, hoja de cálculo y gestor de bases de datos colaborativo, hasta 1GB de almacenamiento.
iNetWord: editor funcional y elemental, brinda diferentes plantillas de documentos, corrector ortográfico y utilidades para publicación en la web.
Writeboard: un clásico, una de las aplicaciones pioneras: sencilla, eficaz, permite comparar distintas versiones de documentos.

Como sellar el pago legalmente en las relaciones freelance

Consejos

El tema de los pagos en las relaciones freelance es un tema muy complejo y delicado. En teoría no lo debería ser más que cualquier otra relación comercial, pero en la práctica la propia naturaleza e idiosincrasia en la que se desarrollan estas relaciones dificulta en muchas ocasiones el poder garantizar lo máximo posible las operaciones.

Primero para entrar en situación se tienen que dejar muy claros dos conceptos muy básicos: uno de ellos es la estructura de la relación (es decir, la ubicación del cliente y el prestador de servicios, el contacto físico entre ambos relativamente accesible, etc.). Y el segundo concepto que hay que dejar muy claro es que ni en una relación freelance, ni en ninguna relación comercial es posible sellar al cien por cien el pago, es decir, no hay mecanismo posible que no sea el cobro por adelantado (o bien la participación de entidades bancarias que por medio de créditos irrevocables o demás garantías financieras garanticen el pago, pero este no es el caso que aquí nos ocupa) que nos permita garantizar firmemente y  sin posibilidad de error el cobrar por nuestros servicios.

Ahora bien que no podamos garantizar al cien por cien que el cliente nos pague, no significa que no podamos dotarnos de las máximas herramientas para minimizar el riesgo de impago lo máximo posible. Y de eso se trata, así que probablemente será más acertado hablar de minimizar el riesgo de impago, que no hablar de sellar indefectiblemente el pago.

Y para minimizar el riesgo de impago se nos presentan varias alternativas, desde las más operativas, a las más legales. Entremos en detalle:

Probablemente el problema con el que se encuentran muchos trabajadores freelance cuando reciben un encargo del cliente, es que aún en muchos casos en este tipo de relaciones que se nos presentan al ser muy novedosas no todo el mundo está acostumbrado a unas formas de actuar y no existen unas pautas claras y conocidas por todo el mundo. Realmente el auge de estas relaciones es bastante nuevo y por eso no existen unas normas establecidas de pago habituales para todo el mundo (formas y medios de pago, etc.), y a veces tampoco ayuda la distancia entre las partes. Es más, incluso se puede decir que en muchas ocasiones tanto prestador de servicios como cliente, actúan de una forma poco profesional, casi amateur, es el primer punto a erradicar.

Y para erradicar estas practicas e inercias poco profesionales, el trabajador freelance tiene que gestionar sus servicios como lo que realmente es, una empresa, individual y propia, pero que en nada se diferencia a un trabajador por cuenta propia de toda la vida. Ello significa trabajar con clientes solventes, sin aceptar condiciones draconianas y demás consideraciones por el estilo. Pero sobretodo significa marcar unas políticas de pago muy precisas para todos los clientes, unas tarifas fijas y conocidas por los clientes, etc. Lo más aconsejable siempre será establecer el pago por adelantado, como que ello no será en muchos casos posible, la estrategia más aconsejable será la de repartir el riesgo, es decir, como mínimo en los primeros encargos exigir un porcentaje (el 50% estará bien) por adelantado y el resto a la finalización de cada proyecto.

Pero en muchas ocasiones esto no nos bastará, bien sea por la propia naturaleza del proyecto (gran dimensión, colaboración regular, etc.), en estos casos es donde de una manera más incisiva entrarán las consideraciones legales. Y al entrar las consideraciones legales también entra en juego la estructura de la propia relación comercial, veámoslo.

Aquí será de vital importancia la distancia entre cliente y prestador de servicios, es decir, si el proyecto es entre dos entes internacionales, o bien si cliente y prestador de servicios se encontrarán en el mismo país. En el primer caso no nos engañemos, en la gran mayoría de los casos poco o nada podremos hacer más que garantizar pagos por adelantado o bien acudir a medios de pago que retengan y liberen los pagos, etc., pues es ilusorio pensar que si los proyectos son pequeños y el cliente no nos paga vamos a entrar en batallas legales al respecto, nadie presentará demandas legales que le costarán más dinero que el impago.

Ahora bien, en los casos de los clientes y prestadores de servicios que se encuentran a relativa poca distancia, en un mismo marco jurídico, o bien en proyectos de muy elevada cuantía, sí que será muy aconsejable que además de la propia política de prevención de impagos se actúe como en cualquier relación comercial tradicional, ¿lo más aconsejable? Presentación de un presupuesto por escrito, documentación que demuestre la relación activa (incluyendo comunicaciones por correo electrónico entre las partes, etc.), y la presentación de facturas oficiales para el cobro o como mínimo documentos de pago donde ambas identidades (cliente y prestador de servicios) estén claramente definidas. Todo esto no nos garantizará el pago, pero sí que minimizará los riesgos, y en caso de producirse y salirnos rentable tendremos más opciones de recuperar algo o todo del dinero que nos pertenezca.

Un último inciso, todo prestador de servicios está obligado a estar dado de alta en los organismos oficiales correspondientes y debe hacerlo, pero tiene que quedar claro, que no estarlo o no presentar factura, no libera al cliente en caso de impago. Es decir, una cosa es la situación administrativa que el freelance mantiene con el poder público y otra muy distinta y sin relación en la obligación de pago de un acuerdo privado entre cliente y prestador de servicios.

La importancia de la reputación online

Consejos, Opinión

Actualmente, internet no es sólo una fuente de entretenimiento, sino también una gran fuente de información, por eso cada día más buscamos en internet información sobre todos los temas que nos interesan o nos preocupan.

Por esta cuestión, no es de extrañar que a veces nuestros futuros contratantes o clientes, nos investiguen en internet y encuentren información que no nos sea nada conveniente.

Por ejemplo, aquella foto de fiesta el día en que estabas de baja en la empresa, aquella borrachera de juventud en que sales con todos tus amigos, aquella foto en que sales fatal, etc.

Es importante mantener la reputación, no sólo en persona sino también en internet, y evitar incluír en la red fotos o información que nos pueda comprometer y que pueda caer en malas manos.

Tu imagen en la red

Ya que la reputación online es tu prestigio en internet, has de crear tu propia imagen en internet.

Crea tu propia imagen en la red, ya que ella va a ser tu presentación en internet. Puedes hacer negocios en internet o fuera de internet, pero tienes que darte a conocer y empezar a crear tu imagen. En internet además de una persona eres una marca. Tu propia persona es tu propia marca.

Si te llamas José López y eres arquitecto esa es tu imagen en internet. Si eres Miguel Moreno y, además de arquitecto, eres escritor de artículos de arquitectura en internet, esa es tu imagen en la red.

¿Qué es lo que quieres mostrar de ti? ¿Qué es lo que crees que los demás deben saber de ti? ¿Qué te gustaría saber de ti si fueras otra persona? Trata de pensar en estas cuestiones e intenta responderlas en tus propios espacios personales.

No descuides los detalles, no ofrezcas una mala imagen, no molestes a la gente, sé una persona cordial, y crea tu propia red de contactos.

Crea una reputación online

Es importante que aprendas a promocionarte, ya que nunca se sabe quién puede estar buscándote en internet. No sólo es importante que te des a conocer sino también que empieces a promocionar tu propia persona.

Después de ofrecer la mejor imagen en internet, es necesario que busques métodos de promoción.

Puedes crear tu propio blog, que además podría tener tu currículum vitae y lo que ofreces. Así mismo, puedes explotar redes sociales como xing, facebook, twitter y otras. En ellas no sólo puedes poner lo que te interese y se te ocurra, sino que puedes seguir a más personas y crear contactos que te pueden ser interesantes en el futuro.

Cuida y mantén tu imagen

Después de crear tu imagen y promocionarla  es muy importante saber cuidarla, no dar mala imagen. Como bien es sabido, si es difícil crear una buena imagen más difícil es saber mantenerla. Hace falta mucho tiempo para crear una buena imagen, pero basta sólo un momento para perderla.

Es por eso que tienes que ser prudente con tus acciones, tratar a la gente cordialmente, no quitar razón a la gente e intentar razonar llevándola a tu terreno, mantener el contacto con las personas que pueden interesarte, responderte a quien te hable o te haga alguna pregunta. Trata de ser tú mismo/a pero sin descuidar a las demás personas.

Borra tu mala reputación

Lo más curioso de la reputación online es que si no te gusta puedes borrarlo, pero no es fácil, porque cuando te creas una reputación es muy difícil eliminarla, y muy difícil quitar ciertas cosas de internet.

Hay actualmente herramientas para poder ver tu reputación online fácilmente y también hay empresas que ofrecen limpiar tu reputación en internet (algo importante en caso de mala reputación).

Consejos para conseguir una buena reputación online

  • Permanece al tanto de lo que hablan de ti en internet.
  • A las críticas positivas hacia tu persona, contéstales haciendo ver que es importante.
  • Si te critican negativamente, contesta desmintiendo educadamente y trata de revertir la situación a tu favor.
  • Cuida  a las personas que te siguen.
  • Actualiza de vez en cuando los medios que utilizas (blog, twitter, facebook, etc).
  • Si alguien te contacta, trata siempre de contestarle.

¿Trabajar el fin de semana?

Consejos

Desde el momento en que se toma la decisión de ser trabajador independiente, se debe tener en cuenta que significa que se terminan los horarios fijos y que en caso de ser necesario, la jornada de trabajo puede representar más de ocho horas. Pero también debemos ser conscientes que el exceso de trabajo puede ser extremadamente perjudicial, ya que afecta nuestra vida social y la salud física y mental.

En definitiva, lo que en un principio puede representar un beneficio económico, a mediano o largo plazo terminará perjudicando también el aspecto laboral, ya que la salud y el bienestar afectan directamente el rendimiento del trabajador.

El cansancio

El cansancio en si mismo no es algo dañino, ya que aún aquellas actividades más placenteras lo producen. Lo que resulta realmente perjudicial es el agotamiento, que se da por la falta de recuperación del organismo y del cerebro que otorga el descanso. Todos los seres vivos alternan sus períodos de actividad con períodos de inactividad, durante los cuales se recuperan las funciones vitales.

Para evitar que se produzcan situaciones de agotamiento, es necesario que se produzcan los períodos de descanso. El dormir el tiempo suficiente, disfrutar de actividades al aire libre, compartir parte del tiempo con otras personas, son actividades absolutamente necesarias para todas las personas.

La falta durante períodos prolongados de cualquiera de estas actividades, terminará por provocar cuadros de estrés que afectarán el cuerpo y la mente. Todo trabajador, y aún más los independientes, necesitan tener períodos de recuperación.

Es por ello que resulta absolutamente indispensable que todo trabajador cuente al menos con un día completo en la semana para distenderse, desconectarse del mundo del trabajo y disfrutar del relacionamiento con otras personas, familiares o amigos.

Compensaciones

Pero es igualmente cierto que el trabajador independiente puede verse obligado circunstancialmente a desarrollar sus actividades por más tiempo del normal, sea esto extendiendo la jornada o trabajando los días programados para el descanso.

El hecho de ser trabajador independiente da la libertad de poder manejar los tiempos de descanso en forma autónoma, por lo que en caso de necesitar extender los tiempos de trabajo más allá de lo normal, también se pueden manejar los tiempos de descanso de la misma forma.

Así que en caso de necesitar realizar tiempo extra, el trabajador deberá programar sus actividades de forma tal que, una vez finalizado el trabajo que obligó a extender el tiempo de trabajo, se puede extender también el período de descanso. Por ejemplo, si para poder terminar un trabajo, se debió seguir hasta la madrugada, una buena medida sería tomarse la mañana completa para descansar, o trabajar solo medio día al día siguiente.

Del mismo modo, si en una semana se debió trabajar el fin de semana, una buena idea podría ser tomarse algún día extra la semana siguiente.

Descansar para ganar más dinero

Un trabajador agotado es un trabajador ineficiente. Esto quiere decir que para obtener buenos resultados en el trabajo, se debe descansar en forma adecuada, tanto en los aspectos físicos (dormir) como en los mentales. Para lograr mantener el equilibrio, es necesario que el trabajador programe sus tiempos de descanso y actividad física del mismo modo en que programa sus tiempos de trabajo.

A mediano y largo plazo, esto termina siendo beneficioso también en el aspecto económico, ya que el rendimiento en los períodos de trabajo será el óptimo.

Tareas de mantenimiento en el Centro de Atención a Clientes

Blog

Durante el sábado 18 de septiembre entre las 17:00 y las 19:00 hs. GMT+0 se estarán realizando tareas de mantenimiento y migración de equipos en el área de soporte por lo que el centro de atención al cliente podrá estar fuera de servicio.
El sitio TrabajoFreelance.com seguirá funcionando con normalidad, sólo se verán afectados los foros y las solicitudes de asistencia personalizada. O sea, todo lo que se encuentra bajo la dirección de Internet http://soporte.trabajofreelance.com/.

Atte.,
El equipo de atención a clientes de TrabajoFreelance.

La vida rural y el teletrabajo

Blog, Opinión

Una noticia sorprendente dio la vuelta al mundo: 400 ovejas de la Sierra de Aracena, cien cabras de Cornombre, cinco perros, tres caballos, siete pastores de la región y una pastora massai de Ngorongoro, Tanzania, están recorriendo la ruta del oso pardo de la Cordillera Cantábrica en favor del teletrabajo.

El motivo es  despertar conciencia sobre un tema clave: cómo el teletrabajo podría ayudar a recomponer el tejido social y económico de los pueblos rurales, en un marco de recreación de la biodiversidad y la conservación de la Naturaleza.  La iniciativa es de MURUNA, Mundo Rural Naturaleza, una asociación que quiere llevar los beneficios de la Sociedad de la Información en el medio rural.

La noticia es interesante ya que según un estudio del Instituto Nacional de Estudios Demográficos de Francia en base a cifras de las Naciones Unidas, ¡más de la mitad de los habitantes del planeta ya vive en ciudades! Esta progresión se inicia en 1900, cuando el 10% de la población vivía en el medio urbano, y en 1950 esta proporción había ascendido al 30%. Poniendo la lupa en cada continente, el estudio nos informa que en Europa y América del Norte, la población urbana es ya de casi el 80%.

Este dato va de la mano con el crecimiento del tamaño de las ciudades. En 1975 sólo 3 ciudades tenían más de 10 millones de habitantes: Tokio, Nueva York y México. En el año 2005, ya eran 20. Además, se ha desarrollado el concepto de “megalópolis”: los conglomerados de más de 20 millones de habitantes, como Boswash, que se extiende desde Boston hasta Washington; Tokaido que es el hogar de más de 45 millones de seres humanos que habitan en las ciudades de Tokio, Yokohama, Nagoya, Osaka y Kobe, o Renana, a lo largo del río Rin, entre las ciudades de Stuttgart y Amsterdam.

Los estudiosos de estos temas prevén nuevos conglomerados, como en Argentina, donde a través del crecimiento urbano se unirían las ciudades de La Plata y el Gran Buenos Aires, en la provincia de Buenos Aires, y Rosario en la provincia de Santa Fe.

Los problemas de las grandes ciudades ya no escapan al conocimiento de nadie: altos niveles de contaminación de todo tipo, dificultades para trasladarse, alto costo de la vida, grandes desigualdades, pobreza y violencia. Pero las personas jóvenes y los habitantes de las zonas rurales prefieren vivir así, antes que continuar en el aislamiento y la falta de oportunidades de los lugares en los que nacieron.

¿Podría ser el teletrabajo una solución para que los pueblos rurales no se extingan, y ofrecer nuevas y diferentes oportunidades a sus habitantes? De hecho, una de las grandes ilusiones de las personas que eligen teletrabajar es disponer de tiempo libre y evitarse las incomodidades de la vida urbana. Y más de una vez, en alguna excursión al campo, uno ha pensado que perfectamente podría hacer su trabajo y vivir en un pueblecito tranquilo, rodeado de verde, despertándose sólo con el canto de los pájaros…

Sin embargo, para que el teletrabajo sea posible, deben reunirse una serie de condiciones que quizás no son tan fáciles de encontrar en el medio rural. Para empezar, una conexión a Internet de banda ancha, imprescindible para comunicarse, trabajar, enviar y recibir información. Por otra parte, la capacitación y el desarrollo de iniciativas para teletrabajar son más fáciles en el medio urbano, donde se encuentran las escuelas y los institutos y donde se vive el estímulo de las ideas y la competitividad. Profundizando un poco más, la ciudad provee la mayoría de los servicios que se necesitan hoy en día para vivir, como salud o entretenimiento.

De todas maneras, la sola idea de la tranquila vida en el interior sigue siendo un sueño acariciado por muchos habitantes de las ciudades, hartos de la superficialidad de la vida urbana y de no poder disfrutar, en realidad, de todos sus beneficios, por falta de tiempo u oportunidades concretas. La idea de MURUNA es interesante: están invitando a gente que teletrabaje para que se radique en el medio rural, combinando el teletrabajo con la producción agropecuaria y el cuidado de la Naturaleza.  Otra oportunidad que ven para los nuevos teletrabajadores, es el desarrollo del llamado “turismo virtual”, es decir, la comunicación, búsqueda de información  y contratación de viajes y hoteles a través de Internet.

El trabajador Freelance y la e-Administración

Blog

De la burocracia lenta y excesiva a la cómoda e-Administración, así  podríamos denominar a todas las novedades que el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, en especial Internet, han aportado a la relación de la administración pública con los ciudadanos, y en este caso en concreto para aquellos profesionales independientes que ejercen en cualesquiera de sus formas y sectores una actividad profesional y que en todo el proceso de su relación, tienen necesidad de soporte, contacto y trámites con dicha administración.

En este artículo no se van a mostrar trámites concretos, ni casos particulares a analizar, pues cada profesional será un mundo y cada mundo requerirá de unos pasos y unos trámites independientes, pero aquí se va a tratar de como en todas las fases de nuestra actividad profesional independiente, desde que pensamos en hacerla, hasta que la estamos efectivamente desarrollando, en como podemos utilizar los servicios electrónicos que la administración pública nos pone a nuestro alcance, para facilitarnos los trámites, agilizar las gestiones y así agilizar nuestros costes en tiempo y en definitiva reducir nuestros costes económicos.

Si se decía que aquí no se va a tratar por ejemplo de X documento que se precise para darse de alta para Y actividad pues eso es un caso muy particular, y que en su lugar se va a hablar de donde realizar las altas administrativas para poder trabajar por nuestra cuenta oficialmente, decir que los lugares y sitios Web que aquí se van a exponer responden a la realidad actual de España, con algún detalle particular de algún otro lugar, por tanto si no vivimos en los países que aquí se mencionen pueden diferir un poco los trámites, los nombres y por supuesto los sitios Web, pero se tiene que decir que por lo general hoy un gran número de países (y cada vez más) tienen servicios parecidos, podrá cambiar el nombre, pero en general existen grandes similitudes.

Para empezar cabe decir que básicamente son dos los tipos de trámites que podremos realizar sobre nuestras actividades profesionales en la Web, los de consulta y los de gestión. Para realizar los de consulta no requeriremos habitualmente más que acceder libremente a la información requerida que esté publicada en la red. Y para los trámites de gestión en la mayoría de los casos requeriremos de sistemas de identificación segura, sistemas de identificación segura y de firma digital que en muchos casos irán más allá del simple nombre de usuario y contraseña y requerirán de la instalación de por ejemplo certificados digitales en nuestro equipo informático que validen nuestra identidad o por ejemplo en España la cada vez mayor implantación del documento de identidad electrónico, documento que debidamente dotado de un chip, que adecuadamente insertado en un lector preparado para tal efecto en nuestro equipo informático verifica nuestra identidad y nos permite realizar y firmar online todos aquellos trámites disponibles y que antes hacíamos presencialmente.

Guardar filtro
×