Cómo liberarse del estrés siendo autónomos

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l ser autónomos, muchas personas se encuentran más expuestas al estrés, ya que en muchas ocasiones asumen más responsabilidades que un trabajador por cuenta ajena o simplemente se encuentran sometidos a más riesgos. Existen muchos factores que pueden dar lugar al estrés, por lo que es conveniente saber cuáles son estos factores a fin de evitarlos.

Algunos de estos factores del estrés y sus soluciones son:

  • Falta de tiempo, miedo a no llegar al tiempo de entregas. Hay que tranquilizarse y aprender a gestionar bien el tiempo, organizarse para aprovechar el tiempo lo máximo. Lo importante es llevar bien la situación, ya que el estrés puede hacer que se pierda más tiempo. Una buena gestión del tiempo puede ayudar, así como no aceptar tareas que no se pueden llevar a cabo, aunque esto suponga la pérdida de un ingreso extra.
  • Interrupciones en el trabajo. Debe planificarse el tiempo de manera que se deje un margen de tiempo para imprevistos, ya que cualquier cosa que interrumpa el trabajo puede dar lugar a no llegar a hacer las cosas a tiempo y sentirse mal y con estrés.
  • Miedo a hacer las cosas mal por falta de tiempo. Se debe gestionar el tiempo e intentar hacer las cosas bien en la medida de lo posible.
  • Momentos de más trabajo puntuales. Pueden dar lugar a estrés, por lo que hay que saber relajarse e intentar hacer las cosas lo más rápido que se pueda, con calidad pero evitando el estrés. No agobiarse si parece que no se van a lograr las cosas, porque al final siempre acabamos saliendo de todos los problemas, y estresarse no es la solución.
  • El acoso laboral. Ya puede ser por parte de un cliente importante, una persona que nos contrata que aporta grandes beneficios o lo que sea. El acoso laboral ha de quitarse de raíz, por mucho miedo que se tenga a perder ese trabajo que tantos ingresos dan, porque al final las malas circunstancias hacen que no se pueda llevar a cabo ese trabajo con eficiencia.

Teniendo en cuenta esto, hay que pensar que cualquier situación por la que pasemos por muy difícil que parezca al final salimos de ella, por lo que hay que buscar el lado positivo de las cosas. Si un trabajo es difícil de llevar a cabo, hay que pensar en la satisfacción de acabarlo y el trabajo mejor hecho.

Hay que aprender a relajarse aprendiendo a respirar, realizar algún ejercicio de relajación o yoga o simplemente mentalizarse. También se pueden tomar infusiones relajantes, como la valeriana, tila o manzanilla.

Algunos remedios caseros para aliviarse del estrés son la melisa, flor de azahar, manzanilla, tila, valeriana, un buen baño caliente que puede llevar añadida manzanilla, aceite esencial de lavanda en las sienes, entre otros.

A parte de eso, hay que tener unos buenos hábitos de vida, con una buena y saludable alimentación comiendo varias veces al día aunque en menor cantidad cada vez, practicar algún deporte o andar rápido y dormir bien.

Hay que dedicar algún tiempo a lo que nos gusta, para liberar tensiones y sentirse bien. También es bueno rodearse de gente, hablar de las cosas y los problemas y aceptar las limitaciones que se tiene. Todo eso con unos buenos hábitos de vida y un buen descanso pueden ayudar a liberarse del estrés, aunque es algo a lo que hay que poner empeño y sentirse mejor.

Los trabajadores freelance y la responsabilidad civil: como prevenirla y protegerse adecuadamente

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En nuestra actividad profesional todos podemos incurrir en responsabilidad civil ante un tercero, y en ese caso todos podemos tener que acarrear con graves consecuencias, aquí vamos a ver como prevenirla y como protegerse ante una eventual responsabilidad civil en la que incurramos nosotros como profesionales.

Ante todo, destacar que la responsabilidad civil afecta en general a todo tipo de profesiones, y de personas. Si bien es cierto que pueden existir un tipo de profesiones y de personas más expuestas a la misma que otras, pero en general es una realidad que puede darse en cualquier circunstancia, y en cualquier ámbito y entorno profesional.

Decir también que la responsabilidad civil puede afectar y mucho a multitud de trabajadores freelance. Pues puede que no afecte (aunque por supuesto, si bien, es más difícil que incurran en responsabilidad civil, no están exentos plenamente de ella) a muchos de los profesionales freelance que tenemos en mente (tipo diseñadores, escritores, etc.), pero si que afecta, y mucho, a otro tipo de profesionales que pueden realizar sus funciones profesionales como freelance (abogados, asesores, médicos, etc.).

Una vez dicho esto, probablemente sea el momento de definir lo que es concretamente la responsabilidad civil, pues puede que esto sea lo que algún lector o lectora en estos momentos se esté preguntando. Bien, a grandes rasgos y de forma coloquial la responsabilidad civil sería aquella responsabilidad en la que incurrimos cuando cometemos alguna mala acción o práctica en nuestro desarrollo profesional y que afecta a un tercero. Es decir, cuando por ejemplo por un error nuestro cometemos daño o causamos perjuicio a un cliente nuestro.

Si en cambio, a una definición más oficial o más “legal” de responsabilidad civil nos quisiésemos referir, nos podríamos referir a la definición que emana del código civil español, quien concretamente en su artículo 1902 y en relación a la responsabilidad civil establece que incurre en responsabilidad civil “el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia está obligado a reparar el daño causado”.

Decir cabe, que por supuesto en los casos en los que incurramos en responsabilidad civil y seamos denunciados, la misma puede acarrear (tal y como se indica en el mismo artículo 1902 del código civil español) costosas indemnizaciones para resarcir los daños causados. Por ello efectuar una buena prevención y una buena protección ante la misma resulta vital.

Para prevenir la responsabilidad civil, por supuesto lo mejor es no incurrir en ella. Esto que puede parecer de Perogrullo, vemos que no es así, cuando comprobamos que con un adecuado reciclaje profesional, con una sólida formación y con una decorosa práctica profesional, las posibilidades de incurrir en responsabilidad civil se reducen y mucho.

Obviamente, por mucha prevención que realicemos y por muy capacitados y formados que estemos, eso no nos exime de cometer (como seres humanos que somos) un error que conduzca a que produzcamos involuntariamente daño a otra persona o entidad. Para estos casos está el factor protección.

¿Y cómo se articula el factor protección ante la responsabilidad civil en nuestra práctica profesional? Pues bien, con un seguro de protección de responsabilidad civil. Este seguro comercializado por distintas aseguradoras lo podemos contratar para el desarrollo de nuestra actividad profesional y ello nos garantizará la cobertura ante los daños que a causa del desarrollo de nuestra actividad podamos causar. A su vez, es de destacar que en algunos casos la mera colegiación profesional o la pertenencia a determinadas asociaciones o entidades profesionales, ya incorpora entre su catálogo de beneficios la inclusión de una póliza de responsabilidad civil para sus asociados.

Para finalizar, y al respecto de este tipo de seguros de responsabilidad civil, es muy importante decir que ellos nos serán sumamente útiles, que son necesarios y que incluso en algunas profesiones son obligatorios de suscribir. Pero ahora bien, sobre los mismos también es importante de destacar que los mismos no suponen un cheque en blanco para que causemos el daño que deseemos de forma impune.

Y es que lo que estos seguros nos ofrecen es simplemente una mera cobertura de responsabilidad civil para cuando por un error por nuestra practica incurrimos en responsabilidad civil, en ningún caso estos seguros están pensados para cubrir aquellos actos o acciones dañinas que realicemos a sabiendas o actuando con dolo (mala fe) o premeditación, es decir, estos seguros nos cubrirán por nuestros fallos, no por nuestras fechorías, unas fechorías que además, y según del calibre y la tipología que sean, no pagaremos sólo por la vía civil, sino también por la vía penal, por la vía criminal, pero en todo caso, esos, ya son otros casos.

¿Cómo comenzar un negocio en Internet?

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De la mano de la globalización y la “sociedad del conocimiento”, las organizaciones y el intercambio de bienes y servicios también han cambiado. Las grandes empresas del siglo XX, destinadas a la producción masiva, han dejado lugar a estructuras más pequeñas y dinámicas, con empleados multitarea, pero la buena noticia es que hoy en día es más fácil emprender, ya que se puede desarrollar íntegramente un negocio con Internet.

Antes de comenzar

Para iniciar un negocio en Internet, debes tener una idea acerca de qué quieres hacer realmente… o qué sabes hacer, ya que a través de Internet se puede comercializar casi cualquier bien o servicio que no necesite en alguna etapa, el contacto personal entre comprador y vendedor. Instalar un negocio en Internet es mucho más económico que tener una tienda física, con la ventaja de que puedes llegar a cientos de miles de usuarios ubicados en cualquier lugar del mundo.  ¡Imagina cuánto ahorrarás en alquiler, cuentas de electricidad o teléfono, mobiliario e impuestos!  Pero más importante que esto, es tener una idea de negocio que “funcione” en Internet.

Más allá del entusiasmo inicial que te despierte tu propia idea:

  • Busca asesoramiento de especialistas
  • Consulta sitios web y foros de usuarios para conocer las inquietudes y quejas más comunes de quienes utilizan  servicios o adquieren productos similares a los que piensas comercializar.

¿Dónde instalo el negocio?

De la misma manera que, antes de instalar una tienda física, te preocuparías por su costo, ubicación, facilidad de acceso y visibilidad, antes de crear el sitio web de tu negocio en Internet debes investigar las distintas posibilidades que ofrecen las compañías dedicadas a “alojar” sitios web. Es cierto que actualmente puedes crear buenas páginas web en forma gratuita, pero si quieres una apariencia profesional, sistemas de gestión que te permitan desarrollar todas las operaciones de tu negocio, como un carrito de compras, cobros por Internet, encuestas y diversas formas de comunicación con tus clientes, lo mejor es recurrir a estas empresas, que pueden brindar:

  • Dominio propio
  • Soporte técnico
  • Asesoramiento en distintos aspectos.

Hay varias compañías que ofrecen este servicio conocido como “hosting”, cuyos costos varían mucho de unas a otras. Busca asesoramiento e información y consulta foros de usuarios para seleccionar y decidir.

¿Cómo me hago conocer?

¿Cómo lo harías si acabaras de instalar tu tienda física? Posiblemente con anuncios en los periódicos locales, colocando carteles o distribuyendo un folleto casa por casa con la descripción de tus actividades. ¡No hay mucha diferencia entre hacerse conocer de esta manera o a través de Internet! Difunde la inauguración de tu tienda virtual entre tus contactos y en redes sociales, y también:

  • Comienza a armar tu base de datos
  • Crea un boletín electrónico y envíalo por correo a tus contactos; también puedes solicitarles que lo reenvíen a sus propios contactos si les resultó interesante (no olvides incluir una opción para quienes no deseen recibirlo)
  • Inscribe tu sitio web en directorios o buscadores.
  • Establece contacto con otros sitios cuya temática pueda ser coincidente con los gustos y necesidades de tus potenciales clientes (por ejemplo, si tu idea de negocio es la venta por Internet de accesorios para mascotas, puedes negociar un enlace con otro dedicado a razas caninas).

Teletrabajo: ¡cuidado con el fraude en Internet!

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¿Qué sale si unimos la vieja costumbre de los timos y “cuentos del tío” con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación? Seguramente, la posibilidad de ser víctimas de alguna estafa cibernética. De hecho los estafadores existen desde los comienzos mismos de la Humanidad: individuos pícaros que saben aprovecharse de la credulidad y las necesidades de sus congéneres.

Claves para evitar ser estafado
El sitio RatRaceRebellion (RRR) (en inglés) cuenta con un medidor de estafas diario que establece la relación entre puestos de teletrabajo ofrecidos genuinos y fraudulentos; en el mes de mayo de 2011 la relación fue 60:1, es decir, ¡sesenta presuntos fraudes por cada puesto genuino!  Por eso, si te estás iniciando en el mundo del teletrabajo, es interesante tener en cuenta algunas claves para evitar caer en manos de personas inescrupulosas que lo único que buscan es hacerte perder tu tiempo… y tu dinero.

  • “Trabaje desde casa”: la idea es perfecta y además es lo que estás buscando. Si decides entrar al sitio web, imagina que estás dentro de un lugar físico. ¿Cómo te impresiona? ¿Es sobrio, sencillo, hay clima de trabajo… o por el contrario, parece un festival de luces de neón? Además, los sitios serios ofrecen garantías de privacidad, no exhiben publicidad de las llamadas “3P” (píldoras, póker, pornografía) y cuentan con una dirección física.
  • “No hace falta experiencia”: en el mundo real todos los trabajos requieren algo de experiencia y además, te explican razonablemente qué se espera seas capaz de hacer. Sin embargo, en el mundo de los estafadores ¡es mucho más importante tu ingenuidad que tus conocimientos! En ocasiones tampoco se describe el trabajo a realizar.
  • Dinero: en algunos casos solicitan el pago de una suma para obtener información adicional. En otros, prometen sumas impresionantes por trabajar sólo cuatro horas por día. En realidad, ninguna persona que necesite contratar a otra para realizar un trabajo, le solicitará dinero para informarle qué espera que haga; por otra parte, desconfía de las promesas de ingresos exagerados.
  • Ofertas de trabajo no solicitadas: por más que la idea de trabajar desde casa con tu ordenador esté rondando tu mente desde hace tiempo, desconfía si, milagrosamente, recibes un correo electrónico ofreciéndote trabajar en casa por Internet. Con seguridad tu dirección de correo ha sido “pescada” por un estafador en los sitios habituales de consultas sobre trabajo por Internet.
  • Estafas habituales: Lees el anuncio, remites tus datos, y a vuelta de correo te solicitan una suma de dinero para empezar. Bien; envías la suma de dinero y recibes una carta dándote instrucciones… ¡para colocar el mismo anuncio! Otra: prometen una cierta cantidad de dinero por procesar aplicaciones y te solicitan un pago para enviarte el programa que necesitas para procesar las aplicaciones.

Antes de comenzar
Realiza una evaluación de tus habilidades y experiencia. ¿Qué sabes hacer? ¿Qué puedes ofrecer? ¿Quiénes pueden ser tus potenciales contratistas? Las respuestas a estas preguntas te ayudarán a orientar la búsqueda.  Si sencillamente escribes  “trabajar desde casa” en el más popular de los buscadores, es probable que arroje millones de resultados sin ninguna aplicación práctica. Utiliza frases completas, “inteligentes”, como las que emplean los oferentes genuinos de trabajo en casa, por ejemplo: “debe tener una conexión a Internet de banda ancha”, “asistente virtual”, “estamos buscando una persona para trabajar desde su casa”, etc.

Te recomendamos suscribir tus datos para teletrabajar en un sitio serio y transparente en cuanto a la consideración de sus usuarios dentro de la comunidad.

Para finalizar: no creemos que sea necesario que compres un libro electrónico para aprender que los buenos resultados ¡sólo se consiguen con esfuerzo y perseverancia!

¿Qué es y cuáles son las ventajas de ser autónomo por módulos?

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La estimación objetiva para la tributación de los autónomos es a lo que se le llama módulos. Los módulos son impuestos mediante los que se tributa en función a unos parámetros que ha establecido Hacienda, y se pagan trimestralmente.

Existen los módulos en las actividades con epígrafes que los permita, y en función de estos mismos epígrafes es cómo tributa el autónomo por módulos, cuestiones de tributación que suelen ser diferentes según una actividad u otra. Es importante saber que los módulos se presentan trimestralmente.

Una de las desventajas de trabajar por módulos es que nunca saldrá a devolver el iva y siempre se tiene que pagar incluso aunque el negocio vaya mal. La ventaja es que se paga una cuota fija de manera que por muy bien que pueda ir el negocio no se pagará más. Para saber si el sistema por módulos conviene hay que hacer cuentas sobre cuánto podría salir con esta opción o con la opción directa, aunque a menos facturación va interesando más la otra opción, a más ganancias es mejor ir por módulos.

Con esta opción no se puede tener un beneficio anual superior a  450000 euros, ni más de tres empleados. Hay que registrar todas las facturas que haya en el poder, tanto de gastos como de compras, separando las facturas que pueden suponer una inversión y que podrán favorecer en la cuota a pagar. No es necesario llevar contabilidad en los módulos. En caso de que se produzcan pérdidas en el negocio, lo mejor es renunciar durante un tiempo a los módulos para no tener que tributar ese fijo pese a las pérdidas, por lo dicho anteriormente.

No existe la posibilidad de facturar por módulos en ciertas actividades, por lo que antes de decantarse por esta opción hay que conocer si está disponible en la actividad que se quiere realizar. En las actividades en que es posible hay que valorar si conviene esta o la otra opción, aunque generalmente el autónomo lo hace por ganar dinero y por tanto suele compensar por módulos. En los tiempos de crisis en que estamos, a muchos negocios les interesará renunciar durante un tiempo a esta opción.

Gastos que puedes desgravar siendo autónomo

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Uno de los principales problemas que te encontrarás en la actividad como autónomo es la necesidad de desgravar el máximo posible de gastos, aprovechando lo máximo posible, sin pasarse, ya que desgravar algo que no es un gasto de trabajo puede llevarte a muchos problemas. Por eso, lo más aconsejable es consultar con un asesor para que te indique exactamente los gastos que te puedes deducir, o que te haga todos los trámites necesarios.

A la hora de deducir gastos, es muy importante que tengas la factura de estos gastos, no ticket sino factura. Puedes deducir todos los gastos que estén relacionados con la actividad laboral, y ten cuidado con no pasarte deduciendo gastos ya que podrías estar  incitando a que hagan una revisión de tu declaración. No valen ni compras personales ni gastos que no tienen que ver con tu actividad laboral ni la factura de la compra de alimentación. Sí son deducibles gastos de representación, como gasolina para visitas, taxis, comidas de “empresa” o reuniones de negocios, etc.

Algunos de los gastos que puedes deducir como autónomo, los más importantes, son:

  • Cotización a la Seguridad Social.
  • Equipos informáticos.
  • Dietas
  • Taxis y transporte
  • Internet
  • Asesoramiento legal o fiscal
  • Mobiliario de oficina
  • Programas informáticos
  • Consumibles
  • Colegios profesionales, asociaciones
  • Libros y material de trabajo
  • Teléfono móvil y gastos del teléfono móvil

Además, puedes deducir otros gastos en función del consumo que vayas a utilizar para la actividad profesional. No es conveniente abusar de las facturas para deducir más de lo necesario. La electricidad, el gas, el agua, el teléfono fijo y el alquiler del piso pueden ser deducidos en la declaración considerándolos como gastos profesionales, hasta un máximo del 50% según el gasto y en función de lo que se utilice a nivel profesional. No deduzcas el alquiler del piso más allá de un 49% ya que sino sería local comercial.

A la hora de declarar el iva y a la hora de la declaración de hacienda ten en cuenta los gastos que estén relacionados con la actividad que estás desarrollando, y los gastos que de lógica son los que utilizas con motivo del trabajo. Si sientes que no eres capaz de llevar a cabo estos trámites por tu cuenta, puedes contar con un asesor, cuyo iva también te desgrava.

Es tan importante saber desgravar todos los gastos como no pasarse.

10 inconvenientes o riesgos de trabajar a modo freelance

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Trabajar a modo freelance es una actividad satisfactoria ya que trabajas para ti y no para otra persona que se lleva parte de los beneficios y además te dice cómo hacer tu trabajo. Pero no es un camino llano, ya que en el trabajo autónomo existen  muchas dificultades en el camino, sobre todo cuando se está empezando.

Existen muchos riesgos y dificultades en el trabajo a modo autónomo, pero estas son alguna de las dificultades que vamos a destacar en este trabajo tan loable pero a la vez tan arduo camino hacia la independencia económica.

Alguna de las dificultades del trabajo freelance son:

  • Trabajar muchas horas. Aunque muchos piensan que ser autónomo o empresario supone trabajar menos, esto está muy lejos de la realidad. El autónomo dedica muchas más horas al trabajo de manera diaria, sobrepasando casi siempre más allá de las 8 horas diarias, y es que cuando hay trabajo hay que cumplir unos plazos y cuando no lo hay es necesario buscarlo por los medios que sean necesarios. Muchos autónomos tienen que trabajar más para ganar el sueldo que consideraban en un principio.
  • Falta de clientes. El trabajo autónomo es duro porque no hay clientes fijos, en unas ocasiones pueden surgir más de los que puedes atender y en otras ocasiones no puede haber ningún cliente. Cuando pasa lo primero tienes que delegar o dedicar muchas horas, pero cuando pasa lo segundo no recibes ningún ingreso.
  • Ingresos no fijos. Otro de los problemas, relacionado principalmente con los clientes, es la falta de ingresos fijos, de manera que en ocasiones ganarás más de lo que piensas (a costa de tu trabajo) pero en las malas rachas los ingresos serán inferiores a lo esperado o incluso a lo que necesitas.
  • Clientes que no pagan. Los impagos son uno de los problemas más importantes a los que se enfrentan los autónomos, por eso haz caso a nuestros consejos para evitar impagos. Los clientes que no pagan no sólo te hacen perder el tiempo sino que te impiden dedicar a otros proyectos que te ofrecerían una nueva fuente de ingresos.
  • Los trámites de autónomo. Los trámites para ser autónomo en muchas ocasiones son largos y se necesita asesoramiento para poder realizarlos. Pero no sólo cuando inicias la actividad sino en cada nueva cosa, si necesitas financiación, si necesitas formación o si quieres algo nuevo. Los trámites forman parte de la vida diaria del autónomo, sobre todo cuando hay que hacer facturas y prefacturas.
  • Los impuestos de autónomo. Los autónomos tienen que pagar impuestos, como todo el mundo, incluyendo también los impuestos de la cuota a la seguridad social cada mes, haya ingresos o no. Además, hay que sumar la Declaración de la Renta todos los años y la retención y declaración del IVA varias veces al año.
  • Los gastos a mayores. Cualquier gasto imprevisto es un gasto a mayores que el autónomo tiene que cubrir con su dinero. El gasto de la asesoría, de internet, de alguna reparación, de nuevo material de trabajo, de tinta para la impresora, de desplazamiento, de búsqueda de nuevos clientes. Todo cuenta en el trabajo para los autónomos.
  • La financiación. No sólo es suficiente con que el autónomo responde con sus bienes patrimoniales en caso de que pase algo, sino que también les es más difícil acceder a financiación, ya lleven 20 años seguidos con ingresos altos y estables o estén empezando, los autónomos no pueden acceder a la mayoría de las financiaciones. Por suerte en muchos casos están surgiendo nuevas líneas de financiación para los autónomos, pero no para todos.
  • Los riesgos frente al ordenador. Hay que trabajar mucho, y en muchos casos frente al ordenador. Por eso, se puede llegar a tener ojos rojos, problemas de vista, problemas de postura, síndrome del túnel carpiano, la subida de peso y todos los inconvenientes que pueden surgir tras una larga exposición al ordenador.
  • El estrés. Son muchos los factores que pueden llevar al estrés a los autónomos. Desde la falta de clientes hasta tener varios clientes y no llegar a los plazos de entrega, el tener que atender a un nuevo cliente, tener que hacer trámites, tener que buscar nuevos clientes, tener que asistir a alguna reunión, tener plazos de entrega, los imprevistos, la falta de tiempo para hacer actividades agradables, etc etc.

Como podemos ver, son muchos los riesgos o inconvenientes que puede tener un autónomo, pero si aprende a sobrellevarlos puede tener una vida bastante satisfactoria trabajando para sí mismo y sin necesidad de tener que asistir a entrevistas de trabajo o tener a un jefe que le infravalora.

Cómo tratar con clientes difíciles

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Una de las cuestiones que más preocupan y deberían preocupar a los autónomos es cómo tratar a un cliente difícil. Si superas este bache no sólo podrás tratar con cualquier tipo de cliente sino que además conseguirás mayores beneficios para tu negocio.

El primer paso para tratar clientes difíciles es identificarlos y ver si realmente merece la pena trabajar para ellos. Muchas veces un cliente difícil puede llegar a hacerte perder mucho tiempo que te quita de realizar otros proyectos, lo que puede llegar a consistir en pérdidas económicas. En otras ocasiones es necesario conseguir a ese cliente, por lo que es muy importante saber cómo tratarlo para satisfacer tanto tus necesidades como las suyas.

Identificación de un cliente difícil

Un cliente difícil suele identificarse si:

  • Requiere de ti mucho tiempo y necesita comunicación muy frecuentemente, incluso en fines de semana y días festivos.
  • Requiere urgencia en la respuesta, llegando a enviar varios email si consideran que tardas en responder.
  • Requiere urgencia en el proyecto, aunque realmente no tiene claro lo que quiere.
  • Te habla mal de las personas que trabajaron para él.
  • Intenta cambiar las condiciones de lo pactado según la marcha.
  • Te dice que aunque en la actualidad no cuenta con mucho dinero para el proyecto, pronto realizará más y te tendrá en cuenta en nuevas ofertas.
  • No te paga nada por adelantado porque dice que no se fía.

Los beneficios de hacer un trabajo para un cliente difícil

A la hora de saber si te conviene aceptar el trabajo que te propone un cliente difícil, debes tener en cuenta los pros y las contras de este proyecto.

Estos son algunos de los beneficios o motivaciones a la hora de trabajar para un cliente difícil:

  • Te ayuda a tratar con cualquier tipo de cliente.
  • Supone un reto profesional.
  • Aprenderás y adquirirás experiencia profesional del proyecto.
  • Necesitas el dinero y no encuentras otros proyectos.
  • El proyecto te gusta.

Qué hacer en caso de tratar con un cliente difícil

Si crees que vas a tratar con un cliente difícil, o incluso en cualquier tipo de cliente, puedes seguir los siguientes consejos.

Crea un contrato con todas las condiciones del proyecto, especificando todo incluso lo más básico, y di al cliente que acepte y firme el contrato.

Especifica todos los términos del contrato, teniendo en cuenta especialmente los siguientes detalles: el propietario intelectual del trabajo, fija los términos del contrato, fija los términos de plazo tanto de entrega como de pago, fija la forma de pago y qué puede pasar en caso de no pago o retraso en el pago, indica cuál es el pago por adelantado.

Es importante solicitar un pago por adelantado para no trabajar en vano y evitar clientes que cada vez te piden más modificaciones y más pegas al proyecto con tal de no pagar. Es importante que si pactáis algo por otra vía o se cambien los términos del contrato, sobre todo si se trata de una modificación con un coste a mayores, se deje por escrito.

Crea un plan de trabajo en el que indiques el tiempo de dedicación y de entrega al proyecto, y comunica todas las condiciones que consideres oportuno al cliente para que esté informado desde el principio. Indícale desde un principio que el tiempo es oro, y que si te dedicas las 24 horas a atender a los clientes no te queda tiempo para realizar el trabajo.

Es muy importante que el cliente sepa con quién trata, así que indícale de manera cordial tus condiciones de trabajo, lo que harás, los tiempos de entrega, las garantías que le ofreces y tu disponibilidad horaria para atender dudas. Esto último es muy importante para evitar que un cliente te llame a las 12 de la noche para ver cómo avanza el proyecto cuando le has enseñado algo 6 horas antes.

Cómo tratar a un cliente difícil

Tranquilízalo de vez en cuando informándole sobre los avances en el proyecto, pero sin darle dedicación absoluta. Infórmalo en todo el momento del proceso, tanto de lo que se va a hacer como de lo que se ha hecho, sin excederte a contar cada detalle haciendo que pierdas tiempo de trabajo. Déjale una forma de contacto, especificando que sea sólo en caso de urgencia.

Si el cliente exige un contacto muy continuo, asígnale un horario de contacto. Por ejemplo, cada día durante 5 minutos a las 4 de la tarde. Es muy importante esto, ya que si tratas con más de un cliente podrían llamarte por teléfono a la vez o exigir tu respuesta con varios email al ver que no les has respondido. Indica al cliente en qué horario puede localizarte, y si es necesario pacta la hora con él. Intenta hacerle ver, de la manera más cordial posible, que el tiempo que no dedicas a atender clientes lo dedicas a trabajar.

No debes caer en provocaciones ni incluso cuando tache tu trabajo de poco profesional o de chapuza. Ten paciencia e intenta mantener la calma, si le explicas de buenas formas tu trabajo verá que lo estás haciendo bien. Atiende a sus sugerencias diciéndole que lleva la razón, a la vez que le llevas por tu camino. Por ejemplo: “Me parece muy bien lo que dices, de hecho es muy buena idea, pero ¿no te parece que de color rojo va a quedar mucho mejor?”. Intenta hacerle ver que tus sugerencias son para que quede mejor tu trabajo, y que tienes experiencia en ese campo.

En resumen, ante un cliente difícil:

  • Fija muy bien los términos del contrato.
  • Infórmale detalladamente de la cronografía del proyecto.
  • Escúchalo, atiende lo que quiere y si quiere algo muy concreto haz que te lo indique desde un principio.
  • Especifica por escrito cada cambio de los términos del contrato, cobrando cada modificación a mayores.
  • No cedas, negocia.
  • Sé paciente, no te dejes llevar por provocaciones.
  • El cliente siempre tiene la razón así que dásela, llevándolo a tu terreno.
  • Que el cliente sepa que lo que haces lo haces por su bien.
  • Ofrece un buen servicio al cliente.
  • No rebajes el precio de tus servicios, incluye algún extra ante imprevistos.
  • Cumple los plazos

Y recuerda…. A veces un cliente difícil acaba saliendo “menos rana” que un cliente amigable o que va de coleguita.

Seguros para autónomos

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Uno de los problemas que más preocupan en este campo son los seguros para los autónomos. Cuando hace un tiempo los seguros no tenían importancia e incluso nos parecía una pesadez o una tontería pensar en esas cosas, hace un tiempo en que la seguridad resulta imprescindible en nuestras vidas, y esto es lo que nos garantizan los seguros.

¿Cuáles son los seguros que protegen a los autónomos?

Subsidio por desempleo y jubilación

Los principales seguros que tienen los autónomos hoy en día son el subsidio por desempleo y la jubilación, que son seguros ante la cesación de actividad. Esto se ofrece mediante dos áreas: seguros de jubilación y protección por desempleo. Desde hace muy poco se ofrecen garantías ante el paro de los autónomos, y desde siempre se ofrece una pensión de jubilación, de manera que los autónomos estén protegidos en su vejez.

Por una parte, para que un autónomo pueda acceder a la prestación por desempleo debe recalcular su cotización para cotizar por este empleo. Por otra parte, en cuanto al tema de la jubilación cuanto más cotiza el autónomo más recibirá en el momento de la jubilación, de ahí surge la campaña Hazlo por Ti.

Seguros por enfermedad

A día de hoy pocos autónomos habrá que no coticen el seguro por enfermedad, ya que la cantidad a mayores con respecto a la base de cotización de los autónomos es poco mayor. Los seguros por enfermedad protegen al autónomo en caso de que por enfermedad tengan que parar la actividad laboral, y te protege en cuanto a la cobertura sanitaria.

Existen muchas empresas que ofrecen seguros de enfermedad privados en convención con clínicas privadas que pueden ofrecerte la asistencia sanitaria que necesitas, y son principalmente adecuados ya que no se depende de tener que estar x días de baja hasta recibir el tratamiento adecuado o hasta conseguir una cita que por la sanidad pública tendrías que esperar en una lista durante posiblemente mucho tiempo.

Seguros de vida

Los seguros de vida ofrecen garantías a los autónomos para que en caso de que les pase algo su familia quedaría protegida. Esto es especialmente importante en caso de que la familia dependa únicamente del sueldo de la persona que es cabeza de familia, y esta persona trabaja por cuenta propia. Si falta el sueldo de esta persona la familia queda desprotegida. Por eso, existen a día de hoy muchos seguros de vida enfocados a los autónomos: seguro de vida, seguro de vida para la hipoteca, seguro de vida en caso de accidente, seguro de invalidez e invalidez permanente, etc. Sus cuotas no son elevadas y permiten al autónomo la garantía de saber que su familia está protegida en caso de que le pase algo.

Seguros de coche y del negocio

Es importante que un autónomo tenga su negocio protegido así como todos los aspectos del negocio, y sobre todo indicado es si se tiene una empresa con gran valor económico para proteger la mercancía (joyerías). Es importante proteger el negocio ante robos, inundaciones, incendios u otros aspectos que puedan perjudicar no sólo al negocio sino a la capacidad adquisitiva de la persona.

Un seguro de coche es a día de hoy algo imprescindible tanto a autónomos como a los que no lo son, ya que estos seguros protegen ante las consecuencias que puede dar un accidente o algún imprevisto en el coche, tanto a nivel material como a nivel personal.

Seguros combinados

Existen muchos seguros combinados que te cubren ante varias situaciones: seguros de vida e incapacidad, seguros de vida y enfermedad, etc. Estos seguros suelen ser algo más económicos que si se contratan por separado, ya que te aseguras ante la misma compañía y ante más circunstancias,  además te permite cubrirte ante circunstancias no deseadas que pueden hacer que se deje de percibir un salario en casa o en que necesites recursos adicionales (servicios médicos).

Es importante en caso de iniciar una actividad por cuenta propia o haberlo ya hecho, conocer cuáles son los seguros para autónomos para protegerse ante actividades no deseadas que pueden interrumpir o dificultar la actividad diaria que, a fin de cuentas, es la que mantiene al autónomo.

Consejos para evitar impagos

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No sólo en estos momentos tan difíciles en que estamos sino desde siempre todas las pymes y autónomos han tenido algún problema de impagos. Hay una serie de consejos que te pueden ayudar a evitar los impagos, aunque eso no te librará de algún que otro sí te ayudará a recuperar tu dinero en muchas ocasiones.

Antes de nada hay que conocer el riesgo del sector en el que se opera para no llevarse ninguna sorpresa, así como los propios riesgos de la compañía. Si te encuentras que operas en un sector de alto riesgo es conveniente diversificar el negocio para operar también en sectores más seguros. Alguno de los factores que determinan el riesgo son la madurez del mercado, el ciclo económico, la competencia y productos o servicios similares, los proveedores, la competencia y una gran cantidad de ellos. Una vez estudiado este factor y actuado en consecuencia hay muchas otras cosas que debes hacer.

Debes saber que en todo negocio siempre hay un riesgo, por eso hay que trabajar bajo el mínimo nivel de riesgo sabiendo que este es inevitable. Una de las cuestiones que te pueden evitar los impagos es estudiar al potencial cliente, estudiarlo a fondo y conocer sus antecedentes económicos, así como su nivel de solvencia. No tengas prisas si tienes alguna duda, las prisas nunca son buenas y aunque quieras cerrar un negocio a veces es mejor esperar y asegurarlo bien.

Debes dejar muy claras las condiciones de pago y generales de la venta, pero por encima de todo eso debes dejar todo por escrito y firmado por ambas partes. Ambas partes deben tener muy claras las condiciones bajo las que trabajarán así como los plazos de pago, no debe haber ningún malentendido con esto, y se pueden crear cláusulas para saber qué hacer en caso de retrasos en el pago.

Si la persona o empresa con la que vas a tratar tienes dudas de su solvencia pide garantías de que va a pagar. No te fíes de las apariencias sino de los datos concretos y las garantías que te pueden ofrecer.

Otra de las cuestiones importantes para evitar impagos es dejar al cliente satisfecho, cumplir con todo lo que le has prometido así como la calidad del producto o servicio que ofreces. No se debe ser ambicioso y ofrecer más de lo que se puede dar ya que de esta manera tendrás un cliente insatisfecho, un cliente que no volverá y varios potenciales clientes de su red de contactos que no se acercarán a ti. Cumple lo que prometes y no prometas más de lo que puedas cumplir. No hay que mentir para conseguir a un cliente, eso sólo te dará quebraderos de cabeza.

Si una vez tomadas todas las medidas para el cobro y haber advertido al cliente que no paga, después de haberle dado un tiempo prudencial para hacerlo, no consigues que paga es posible que necesites recurrir a una empresa profesional de cobro de morosos, y en caso de que no consigas nada con esto debes acudir a los registros de morosos, de manera que ante la dificultad de conseguir créditos o financiación finalmente la persona ceda y termine pagando tu deuda. Estas son las soluciones menos agradables pero muchas veces hay que caer en ellas para cobrar una deuda y para dar ejemplo.

En definitiva:

  • Información sobre el sector
  • Información sobre el potencial cliente
  • Dejar muy claras las condiciones
  • Acudir a empresas profesionales o registros de morosos como última instancia
  • Dar imagen de empresa seria, que cumple y que hace cumplir
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