Aspectos legales básicos para montar un eCommerce como freelance

Nunca antes como en el momento actual había sido tan fácil montar un negocio y mucho menos nunca antes como en el momento actual había sido posible montar un comercio donde vender productos de una forma casi tan fácil. Hoy en día, Internet posibilita que podamos tener un eCommerce operativo en cuestión de minutos.

Pero atención que decir que montar una tienda que se dedique al comercio electrónico es más fácil que nunca no significa ni mucho menos que no tenga una cierta complejidad y que no existen distintas variables y requisitos legales que deben conocerse si quiere montarse esta tienda correctamente, sin problemas y con todo en orden.

Internet es una realidad global, y el comercio electrónico también, pero no debemos engañarnos y existen muchas regulaciones legales que pueden hacer diferir en muchos aspectos los requisitos y la facilidad para que el comercio electrónico esté en marcha y en funcionamiento. Por ello, aquí nos vamos a centrar especialmente en la realidad legislativa que atañe a España y, en gran parte, al seno de la Unión Europea. Es importante destacar este asunto pues si bien habrá muchos aspectos que serán uniformes y que no existirían diferencias sustanciales entre una localización y otra, existen otros aspectos, técnicos, pero sobre todo burocráticos, que pueden marcar una gran diferencia entre la forma de abrir un negocio en in país que hacerlo en otro.

Muchas son las variables que deberán tomarse en cuenta, la primera de toda ellas será el tipo de producto que se va a vender en el negocio online, y cuando nos referimos al tipo de producto nos referimos tanto al tipo de producto en sí mismo que pretende comercializarse, como al modo del cual disponemos de este producto.

Lo anterior es muy importante pues ello es lo que determinará aspectos esenciales de cualquier negocio como aspectos de licencias, permisos, así como aspectos legislativos. Y ello es así por motivos como los siguientes:

En el caso del tipo de producto a comercializar en relación a cuál es el producto es uno de los aspectos más determinantes, pues evidentemente no será lo mismo si queremos, por ejemplo, ponernos a vender cuadros pintados a mano, artículos de madera o juguetes, que si queremos ponernos a vender material pornográfico, alimentos o bebidas alcohólicas.

En todos los casos y en todos los supuestos, obvia y evidentemente, todos los productos deberán reunir todos los requisitos para ser vendidos, todos deberán ser aptos para la venta y no deberán contener sustancias ni nada que les impida ser comercializados, pero evidentemente no será lo mismo vender una figura artesana de madera que vender alimentos, para el primero de caso la regulación será mucho más laxa que para el segundo caso, donde la seguridad alimentaria en primera instancia y, en consecuencia, la salud pública, la salud de las personas nada en juego.

Caso aparte merece decir cuando vendemos productos susceptibles de ser vendidos sólo para personas mayores de edad (claro es el caso de los ya mencionados supuestos de bebidas alcohólicas o material pornográfico).

Sea como sea, en todos los casos el sitio Web deberá estar registrado debidamente y deberemos ser titulares o autorizados del dominio en el que vamos a vender. Una vez dicha esta premisa básica otros aspectos esenciales serán dotar a esa Web de aspectos tan elementales como los conocidos documentos legales que debe contener (aviso legal, condiciones de privacidad, políticas de devolución, etc.). Es importante saber que dentro de la Web se nos debe poder identificar claramente para que el cliente pueda ponerse en cuenta con nosotros).

Más allá de los textos legales que debe contener cualquier Web, otros aspectos que no son tan conocidos pero que son indispensables de conocer si luego no queremos llevarnos terribles sorpresas con denunciar administrativas de por medio e incluso con otras consecuencias penales son en primer lugar cumplir con todo lo concerniente al debido registro ante la Agencia Española de Protección de Datos de los datos personales que acumulemos a lo largo de nuestra trayectoria en el negocio, que cumplamos todo lo concerniente a la LOPD.

De una forma muy destacada cabe recordar la obligación de dotar a toda Web del típico botón que advierte al usuario que entra en la misma que nuestra Web puede tener “cookies”. Esto muchas Webs aún lo incumplen y puede acarrear graves sanciones.

Lo mismo que en el supuesto anterior supone con el aviso de “verificación de edad” que las Webs que tienen productos o material destinado al público adulto (una vez más destacar las bebidas alcohólicas o al material pornográfico) deben incorporar. SI se quieren evitar posteriores problemas legales que la Web se dote de un simple panel de entrada que advierta de que es un sitio para mayores de edad y que no permita la entrada a los que se declaren (ya se sabe que nadie lo hace, el menor siempre dirá que es mayor de edad, pero eso entonces ya no sería responsabilidad legal nuestra, aunque eso ya sería también otro tema)

Independientemente de todo lo anterior, otros aspectos a tener en cuenta son los contratos, acuerdos o convenios a los que llegamos con los proveedores de los productos que se vayan a vender (otra cosa será que nosotros nos fabriquemos o creemos los productos que vamos a vender en nuestra propia Web). Ello resultará indispensable ya no tan sólo para determinar la relación comercial que debe unirnos con esos proveedores, sino para poder determinar en la Web aspectos tan importantes como los plazos de entrega, etc.

Tener presente los métodos de pago que se aceptarán en la Web y atar muy bien su estructura, así como ya no sólo las formas de envío concretas, la velocidad que envío y cómo se aplicarán los reembolsos, devoluciones y se atenderán las incidencias son aspectos a tratar en la Web (como ya se decía en la necesidad de mencionar estos aspectos en los textos legales).

Dar un buen servicio de atención al cliente es una necesidad de cualquier negocio que quiera triunfar, pero a su vez también es una obligación legal para cualquier negocio que quiera vender online, por ello estar al tenor de las exigencias legales al respecto es muy importante. Lo mismo sucede con la publicidad y las promociones que quieran llevarse a cabo, las mismas son necesarias y útiles, incluso serán uno de los motores del crecimiento de las ventas de la Web, pero las mismas deben realizarse sin traspasar los límites que la ley marca al respecto.

Finalmente, indicar que además de todo lo anterior todo lo que hay detrás del sitio Web también debe de estar configurado legalmente. Dicho de otro modo, ese negocio tiene que estar gestionado por alguien que resulte habilitado para ello. En otras palabras, uno debe ser autónomo o se debe constituir una sociedad para llevar todas las operaciones, y tanto se sea autónomo como una sociedad la misma deberá estar habilitada para prestar los servicios que va a prestar (estando dados de alta en los epígrafes de actividades correspondientes) así como cumplir con todos los demás requisitos y requerimientos que la ley existente presente o futura pueda exigir al respecto.

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