Cómo promocionar los servicios freelance legalmente

Sin duda alguna, una de las partes más importantes de la actividad profesional por cuenta propia es la de promocionar los propios servicios para obtener nuevos clientes. Esta tarea comercial que abarca desde tareas de publicidad en particular a estrategias de marketing en general atañe muy especialmente a los profesionales freelance y deben realizarse con sujeción a lo que establece el marco legal vigente.

Craso error cometerán quienes piensen que por ser un negocio pequeño, que por ser unos profesionales freelance independientes, no se tiene necesidad de realizar publicidad de los servicios de éstos, pues por supuesto que existe esa necesidad, del mismo modo que cualquier otra empresa o negocio, sea del tamaño esta que sea y sea del sector que sea, tienen la necesidad de darse a conocer, pues de no ser así la llegada a los potenciales clientes será muy limitada, y la desaparición  del negocio o de la actividad profesional prácticamente asegurada.

Obviamente, cada profesional, según su nivel, volumen y capacidad deberá adaptar todas estas acciones a sus necesidades y recursos, pues evidentemente ni tienen las mismas necesidades ni la misma capacidad operativa ni económica una gran corporación que un pequeño profesional freelance, pero la necesidad de base es la misma.

La necesidad de base es la misma, y además, cierto es también que Internet ha permitido darse a conocer y estar en el mercado a un coste mucho menor que antaño y ha igualado en cierta medida las posibilidades de llegar al mercado, se ha democratizado y todo el mundo puede competir en Internet.

Ahora bien, más allá del tamaño, de la capacidad de estar y de saber estar en Internet y de muchas otras consideraciones que puedan realizarse, debe decirse que no todo vale para promocionar los productos y servicios que como profesionales freelance se ofrezcan. Pues se deberá estar sujeto a unas concretas normas y no pasar unos ciertos límites.

Para ello lo primero que deberemos hacer es analizar en qué mercados (es decir, en qué países o áreas geográficas) operamos y ver la legislación al respecto. Esto es muy importante pues no es lo mismo si nos publicitamos en unos lugares u otros. Dicho de otro modo, si por ejemplo queremos anunciarnos en Europa, y más concretamente en España, la legislación que impide una publicidad agresiva es mucho más exigente que la que por ejemplo impera en los USA, donde prácticamente todo tipo de publicidad es permitida, su política es mucho más laxa.

Otro de los aspectos esenciales a tener en cuenta es el tipo de productos o servicios que ofrecemos, pues en el momento de promocionarlos tenemos que estar atentos también a la legislación. Así, por ejemplo si promocionamos algunos servicios concretos como pueden ser relacionados con la abogacía u otros de carácter especialmente sensible igual existen determinadas formas de publicidad, determinadas acciones para captar clientes que no se pueden llevar a cabo.

Además del sector en el que se opera, también deberemos diferenciar muchos otros aspectos, entre ellos por ejemplo si la publicidad y forma de promocionarse se realiza de forma física o bien virtual, etc. Y, por supuesto, no debe caerse nunca en publicidad engañosa u otra que pueda ser considerada ilícita.

Finalmente, destacar que un aspecto sumamente destacable y en el que se deberá poner especial atención es en el de la protección de datos de los destinatarios de aquellas personas a quienes nos dirijamos para promocionar nuestros productos o servicios.

Por supuesto, no se está hablando en el párrafo anterior de aquellos supuestos en los que la promoción de los productos o servicios pase por poner por ejemplo anuncios gratuitos en Internet, de pago, postularse a proyectos, insertar banners, poner cuñas publicitarias en radios o intestar anuncios publicitarios en páginas Webs, televisiones, etc. Pues en estos casos quien visiona o recibe dicho contenido ya se expone directamente a ello. En el supuesto del párrafo anterior se está hablando de aquellas acciones promocionales que pasan por recopilar datos personales de unas determinadas personas para luego, en la forma que sea, enviarles material promocional de aquello a promocionar en la modalidad que fuere también.

Para estos asuntos, evidentemente, también se deberá estar a tenor lo que establezcan las correspondientes legislaciones aplicables, pero a grandes rasgos existen algunos elementos que forman parte común: todos los datos personales que se hayan recopilado se deberán haber obtenido de una forma legal, deberemos hacer un adecuado tratamiento de los mismos y la persona destinataria debe dar su consentimiento para poder enviarle las comunicaciones comerciales. Y, por supuesto  siempre se le deberá facilitar la opción de darse de baja de la base de datos en la que para fines comerciales (o en cualquier otra) se encuentre inscrito.

Todo lo anterior por supuesto, sin perjuicio de muchas otras consideraciones, limitaciones e indicaciones que puedan ser aplicables (límite de horarios para realizar llamadas comerciales, etc.) que puedan corresponder.

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