Cómo pasar de ser un freelance virtual a ser un freelance presencial

Si estás leyendo este artículo es muy probable que seas un profesional freelance o cómo mínimo que tengas interés en serlo y que te lo estés planteando. Si te encuentras en una de estas situaciones es muy probable que hayas empezado, o que te estés planteando (según el caso) empezar con poca o nula infraestructura, pero ¿te has planteado como deberás dar el paso el día que crezcas como freelance y debas generar una estructura? En este artículo vamos a dar unos detalles clave al respecto.

De entrada debe decirse que la ausencia o no de infraestructura puede deberse tanto a algo coyuntural, como a algo estructural, y debe decirse que si te encuentras en el segundo grupo igual tu necesidad no es de crecer estructuralmente pero si orgánicamente y, en consecuencia, tus necesidades de adaptación de crecimiento también existirán. Puede que de forma distinta pero existirán.

Dicho de otro modo lo anterior y para exponerlo de una forma práctica y entendible para todo el mundo, puede que tu negocio o tu actividad profesional se encuentre dentro del grupo que no necesita estructura para desarrollar su actividad, es decir, igual puedes trabajar desde casa sin más recursos que un ordenador con conexión a Internet, en este caso te encontrarás en el grupo de los negocios y actividades que carecen de una necesidad estructural “al uso”, pero ello no quiere decir que, aunque no requieras de una gran estructura para operar (empleados, oficinas, etc.) no vayas creciendo en tu negocio, vayas consiguiendo más clientes y ello te lleve a tener unas determinadas necesidades de crecimiento propias.

Otro caso será si te encuentras en el grupo de ausencia coyuntural de estructura, en este caso estaremos hablando de aquellos negocios y actividades que igual al empezar no necesitan de una gran estructura (Apple y Google son dos clarísimos ejemplos) pero que con el tiempo se convierten en algunas de las empresas o directamente en las empresas con mayor estructura del mundo.

Pero sea lo que sea, y tengas las necesidades de crecimiento que tengas (no hace falta que seas un Google o un Apple para que tengas necesidades de crecer) el concepto que te debe quedar claro es que debes estar dispuesto a crecer, debes estar preparado para ello y debes irte adaptando a ello de una forma paulatina según las necesidades de tu negocio, pero de una forma firme y constante.

Y ¿cómo se traduce ello desde una óptica de crecimiento legal? ¿Cuál es la operativa que se requiere para pasar de tener un negocio virtual en el que trabajas por tu cuenta a disponer de una infraestructura mayor? O, ¿cuál es la forma de ir creciendo como profesional para que estancarte no sea una opción?

En realidad, no existirá una única respuesta, pues dependerá muy particularmente de tu negocio y del sector al que te dirijas, pero uno de los asuntos principales que debes tener muy presentes son tanto las obligaciones tributarias como administrativas y de otra índole en las que incurres y a las que estás sujeto en cada momento.

Ante todo ello, resulta lógico decir que cuando tienes una actividad profesional o desarrollas un negocio por tu propia cuenta casi sin infraestructura, bastará normalmente con que des de alta tu actividad como autónomo (en la realidad legal española, en otras jurisdicciones pueden existir figuras distintas) y ante el fisco como profesional para que puedas tributar para ello, sólo en determinadas circunstancias en las que de entrada preveas facturar mucho puede resultar aconsejable constituir una sociedad de inmediato y no actuar como autónomo. Adicionalmente a ello podría resultar que para ejercer tu actividad estuvieses obligado a tener alguna titulación específica o bien alguna autorización administrativa en concreto. Todo ello (tanto la idoneidad de la figura en la que te articulas como trabajador por cuenta propia como en las obligaciones para realizar la actividad, debes asesorarte previamente de qué te conviene más y de qué se requiere).

Así, si el punto de partida de una actividad profesional por cuenta propia que no requiera mayor estructura, es el que se reflejaba en el párrafo anterior, resulta lógico de pensar que una mayor necesidad de estructura o un crecimiento de la actividad ira incorporando capas de necesidades y obligaciones que se te presentarán, así como te irán moldeando y modificando las que ya tienes.

Dicho todo ello, sólo queda por mencionar que el límite en el desarrollo de la estructura para un negocio o una actividad profesional tan sólo depende de su nivel de desarrollo y de su idiosincrasia en particular, pero a grosso modo se podría decir que probablemente si vas creciendo tengas necesidad de pasar a una figura societaria como forma de articular tu actividad, que te nazca la necesidad de tener locales u oficinas propias, contratar empleados, etc., y todo ello con las correspondientes obligaciones de cumplimiento de obligaciones fiscales, laborales, administrativas -y de otros tipos- asociadas.

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