Formas de cobro del trabajador freelance, particularidades e implicaciones de las mismas

Cuando una persona decide establecerse como profesional freelance le asaltan muchas preguntas y tiene muchas dudas, especialmente en relación a los temas burocráticos de su actividad. Una de las dudas más recurrentes e importantes es sobre las formas de pago que puede aceptar en su día a día profesional, en este artículo vamos a intentar responder a este tema tan importante para cualquier profesional.

Evidentemente la aceptación de unas formas u otras de cobro vendrán determinadas en gran medida por la realidad legal de cada país, pues puede que lo que en unos lugares es de uso común en otros no lo sea, incluso no exista o sean sistemas que no estén aceptados como medios de pago, así que lo establecido en este artículo debe tomarse como referencia a lo establecido según la vigente legislación española.

Decir cabe también, que evidentemente, más allá del método de pago que aceptemos para que nos paguen por nuestros servicios, si lo que queremos es hacerlo completamente legal como debe ser todos estos pagos deben de ser facturados debidamente, es decir, lo importante es que se facturen para estar conforme a la ley, luego ya escogeremos las formas de pago que aceptamos pero primero debemos estar fiscalmente y administrativamente regularizados y en orden, pero ese sería otro tema.

En este artículo vamos a entrar a responder a las implicaciones legales y particularidades de cada forma de cobro e intentaremos dilucidar, tanto a nivel operativo como legal, cuáles podrían ser consideradas las mejores formas para un profesional freelance, teniendo siempre muy presente, y siendo muy conscientes, que eso de intentar establecer un ranking de las “mejores” opciones siempre es algo muy subjetivo, siendo en realidad cada profesional en base a sus necesidades y realidad en particular quien debe determinar sus concretas “mejores” opciones.

A efectos prácticos vamos a tratar en este artículo sobre cuatro grandes líneas de cobro que podemos establecer por nuestros servicios: efectivo, pagos por cuenta bancaria, tarjetas financieras y sistemas como PayPal o análogos. Después también nos fijaremos en el cobro de nuestros servicios a través de plataformas de trabajo freelance o análogas (diferenciando entre modelos “escrow” y los de simple intermediación comercial sin vinculación financiera), y finalmente nos detendremos en formas alternativas que están aflorando en la actualidad como son sistemas de pago sin dinero de por medio.

En primer lugar, nos detendremos a valorar el pago en efectivo, este tipo de forma de cobro de nuestras facturas es quizá el más tradicional de todos, y quizá también en el que en la actualidad es más difícil de aplicar para los trabajadores freelance, pues es evidente que en una sociedad donde muchas transacciones se hacen a distancia (nos contratan clientes que ni vemos en persona, se trabaja por Internet, etc.) el cobro en efectivo cada vez más está en desuso y en muchos casos es como poco una quimera irrealizable. Puede aún ser más que válido para algunos profesionales que atienden físicamente a los clientes (lampistas, ebanistas, fisioterapeutas, etc.), pero no tanto para diseñadores, escritores y cualquier profesional que trabaje a distancia. Además, a este tipo de cobros aplican los límites de 2500€ establecidos por la Ley 7/2012 de 29 de octubre sobre prevención del fraude fiscal.

En segundo lugar, trataremos conjuntamente el caso de los pagos por cuenta bancaria, los pagos por tarjeta financiera (por ejemplo cuando nos pagan por pasarelas TPV que establezcamos en nuestra Web con tarjetas de débito o crédito tipo VISA o MasterCard), así como los pagos que aceptemos por entidades de dinero electrónico como PayPal o análogas. En todos estos casos, nos encontramos ante quizás las formas más conocidas y aceptadas en el mundo, las más comunes y las que mejor se adaptan a todas las necesidades de la mayoría de trabajadores freelance. Las mismas no tienen los límites a efectos legales de recibir los pagos que se establece para efectivo, y simplemente tienen los límites que establezca cada entidad emisora de pago. Caso distinto, pero parecido a efectos legales es el que emana de los sistemas de pago con envío directo como por ejemplo es el pago mediante sistemas como Western Unión, un híbrido entre la recepción en efectivo y la bancaria, pero a efectos de configuración legal, a nivel de facturación, más cerca de la segunda opción que no de la primera.

En tercer lugar, y con mención aparte, decir que los trabajadores freelance, se encuentran en la actualidad con muchas plataformas que les ofrecen soluciones tipo “escrow”. En este caso debemos decir que estos sistemas pueden ser muy útiles, pero debemos dejar claro que el sistema “escrow” no es un método de pago en sí mismo, es una herramienta, un servicio, de cada plataforma para luego pagarnos. Dicho de otro modo, nosotros cobraremos de la plataforma por alguno de los métodos nombrados en los párrafos anteriores pero nos lo pagará la plataforma mediante su sistema “escrow” (para los casos en los que la plataforma cobra al contratante y luego paga al contratado, ya que no se puede considerar a la plataforma como una mera depositaria. En otros modelos de negocio simplemente ésta pone en contacto a profesionales con clientes interesados en sus servicios y, por ello, recibe una comisión como contraprestación y para éstos sí que quien paga a efectos fiscales es el cliente, pero eso no es un sistema “escrow”. Y luego existen diferentes modalidades, pero nos adentraríamos en otro tema también).

Para finalizar, indicar que recientemente han surgido plataformas basadas en las TIC (que paradójicamente regresando a los orígenes de la historia) intercambian servicios entre usuarios en base al trueque, sin intercambio de dinero físico, está modalidad (que no debe entenderse como las remuneraciones en especie laborales) debe decirse que a efectos de facturación y contabilización no difiere en nada de las obligaciones y configuración que cualquier otro pago que recibamos y debe emitirse la factura absolutamente igual, simplemente mencionando en la misma esta forma de pago como la forma de pago aceptada para el pago de esa factura.

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