Defender adecuadamente nuestra reputación como trabajadores freelance

En la actualidad bien se puede decir que a toda persona o empresa le afecta lo que de él o ella se diga o se pueda decir en Internet, ello también implica a los profesionales freelance y por supuesto atañe especialmente a aquellos profesionales freelance que tienen una alta presencia en la red o bien a aquellos que tienen una alta repercusión pública. Si bien, como se decía, no se puede decir que el agravio sea exclusividad de nadie, pues todos de un u otro modo y en un grado u otro nos vemos afectados.

Aquí podríamos entrar a analizar este tema desde la vertiente de la creación y gestión de nuestra propia marca personal, también en Internet, y la necesidad de consolidarla. Podríamos decir al respecto la forma de intentar minimizar unos impactos negativos que recibamos en la red o podríamos decir que para ello lo ideal es monitorizar todo lo que se dice de nosotros en la red, combatir lo malo sin provocar polémicas que sólo hagan extender el conflicto y sobre todo crear contenido nuevo y que esté permanentemente al día para poder ir dejando atrás lo que se dice de nosotros. También podríamos decir que lo malo no siempre tiene porque ser malo y que todo dependerá de la imagen que pretendamos transmitir, pues igual cierto grado de controversia o polémica nos beneficia y todo, puede que nuestra marca personal se base en unos planteamientos muy concretos y que despierten esos ataques pero que a la vez sean lo que nos den valor. Podríamos hacer todo ello, y mucho más, pero hoy, en este artículo se trata de focalizarse en cómo podemos actuar para combatir legalmente estos ataques contra nuestra reputación.

En este tema bien podríamos aplicar aquella máxima que dice que no hay mejor enfrentamiento que aquel que no se produce, pues obviamente a nadie le interesa perder esfuerzos y recursos en batallas que en el fondo no nos aportan ni producen nada (a no ser que sean batallas buscadas y que nos aporten rentabilidad de algún tipo, pero en todo caso ese sería otro tema), por ello intentar evitar el conflicto puede ser en muchas ocasiones la mejor opción, pero ello no es siempre posible, ¿Qué hacer entonces? ¿Qué hacer si nos están insultando y vilipendiando por Internet? ¿Qué hacer si vemos que nuestra reputación queda maltrecha y que vamos perdiendo clientes por lo que se dice de nosotros en la red? La respuesta para la acción a tomar es múltiple, veamos.

Obviamente siempre deberemos intentar averiguar quien lo está haciendo y desde dónde lo está haciendo. En muchas ocasiones esto nos será muy difícil por el anonimato que permite la red, a la vez la posibilidad de actuar desde cualquier lugar del mundo, tener los servidores fuera de nuestras fronteras y demás puede dificultar mucho la labor. Siempre es mejor un enemigo conocido que un enemigo que no sabes quién es, ni el por qué lo hace o por dónde te puede venir, ni dónde cogerlo.

Si el tema no es grave y creemos que podemos combatirlo por nosotros mismos, una primera acción siempre puede ser solicitar directamente al atacante si sabemos quién es, o bien a los propietarios de las Webs donde estén publicadas las cosas contra nosotros que los retiren pues están perjudicando tu imagen y te están creando graves perjuicios.

Si lo anterior no es posible, la contraparte o las contrapartes no se avienen a ello o si el tema es muy grave lo más recomendable es acudir a la policía o a los juzgados para presentar denuncia / querella por los sucesos que están acaeciendo y que te están perjudicando.

En el caso de las amenazas, coacciones y otros delitos nos encontraremos que el objetivo es que cesen esas acciones y garantizar tu seguridad, por contra si nos referimos a los casos más habituales en Internet, las injurias y las calumnias, en definitiva, aquellas figuras delictivas que atentan contra tu derecho al honor el objetivo será también que cesen tales acciones y que se garantice tu derecho a no ser vilipendiado y mancillado.

Ante cualquier acción que emprendas normalmente lo que se acostumbra a solicitar de entrada en los juzgados es que el juzgado que atienda el caso tome las medidas cautelares que estime convenientes para preservar y defender tus derechos, para que de entrada la otra parte, la que te está destrozando tu honor y reputación no pueda seguir practicando tales acciones.

Luego llegará el momento de llevar a cabo todo el proceso judicial que emane de ello, proceso que deberá depurar todas las responsabilidades y que deberá castigar adecuadamente según lo que establezca la legislación vigente a los infractores si se demuestra que sus acciones no han sido lícitas. Además, siempre deberás seguir las acciones para lograr que no sólo se castigue al infractor, sino que se te resarza por los daños que hayas sufrido.

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