Blog

Los trabajadores freelance y la responsabilidad civil: como prevenirla y protegerse adecuadamente

Consejos

En nuestra actividad profesional todos podemos incurrir en responsabilidad civil ante un tercero, y en ese caso todos podemos tener que acarrear con graves consecuencias, aquí vamos a ver como prevenirla y como protegerse ante una eventual responsabilidad civil en la que incurramos nosotros como profesionales.

Ante todo, destacar que la responsabilidad civil afecta en general a todo tipo de profesiones, y de personas. Si bien es cierto que pueden existir un tipo de profesiones y de personas más expuestas a la misma que otras, pero en general es una realidad que puede darse en cualquier circunstancia, y en cualquier ámbito y entorno profesional.

Decir también que la responsabilidad civil puede afectar y mucho a multitud de trabajadores freelance. Pues puede que no afecte (aunque por supuesto, si bien, es más difícil que incurran en responsabilidad civil, no están exentos plenamente de ella) a muchos de los profesionales freelance que tenemos en mente (tipo diseñadores, escritores, etc.), pero si que afecta, y mucho, a otro tipo de profesionales que pueden realizar sus funciones profesionales como freelance (abogados, asesores, médicos, etc.).

Una vez dicho esto, probablemente sea el momento de definir lo que es concretamente la responsabilidad civil, pues puede que esto sea lo que algún lector o lectora en estos momentos se esté preguntando. Bien, a grandes rasgos y de forma coloquial la responsabilidad civil sería aquella responsabilidad en la que incurrimos cuando cometemos alguna mala acción o práctica en nuestro desarrollo profesional y que afecta a un tercero. Es decir, cuando por ejemplo por un error nuestro cometemos daño o causamos perjuicio a un cliente nuestro.

Si en cambio, a una definición más oficial o más “legal” de responsabilidad civil nos quisiésemos referir, nos podríamos referir a la definición que emana del código civil español, quien concretamente en su artículo 1902 y en relación a la responsabilidad civil establece que incurre en responsabilidad civil “el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia está obligado a reparar el daño causado”.

Decir cabe, que por supuesto en los casos en los que incurramos en responsabilidad civil y seamos denunciados, la misma puede acarrear (tal y como se indica en el mismo artículo 1902 del código civil español) costosas indemnizaciones para resarcir los daños causados. Por ello efectuar una buena prevención y una buena protección ante la misma resulta vital.

Para prevenir la responsabilidad civil, por supuesto lo mejor es no incurrir en ella. Esto que puede parecer de Perogrullo, vemos que no es así, cuando comprobamos que con un adecuado reciclaje profesional, con una sólida formación y con una decorosa práctica profesional, las posibilidades de incurrir en responsabilidad civil se reducen y mucho.

Obviamente, por mucha prevención que realicemos y por muy capacitados y formados que estemos, eso no nos exime de cometer (como seres humanos que somos) un error que conduzca a que produzcamos involuntariamente daño a otra persona o entidad. Para estos casos está el factor protección.

¿Y cómo se articula el factor protección ante la responsabilidad civil en nuestra práctica profesional? Pues bien, con un seguro de protección de responsabilidad civil. Este seguro comercializado por distintas aseguradoras lo podemos contratar para el desarrollo de nuestra actividad profesional y ello nos garantizará la cobertura ante los daños que a causa del desarrollo de nuestra actividad podamos causar. A su vez, es de destacar que en algunos casos la mera colegiación profesional o la pertenencia a determinadas asociaciones o entidades profesionales, ya incorpora entre su catálogo de beneficios la inclusión de una póliza de responsabilidad civil para sus asociados.

Para finalizar, y al respecto de este tipo de seguros de responsabilidad civil, es muy importante decir que ellos nos serán sumamente útiles, que son necesarios y que incluso en algunas profesiones son obligatorios de suscribir. Pero ahora bien, sobre los mismos también es importante de destacar que los mismos no suponen un cheque en blanco para que causemos el daño que deseemos de forma impune.

Y es que lo que estos seguros nos ofrecen es simplemente una mera cobertura de responsabilidad civil para cuando por un error por nuestra practica incurrimos en responsabilidad civil, en ningún caso estos seguros están pensados para cubrir aquellos actos o acciones dañinas que realicemos a sabiendas o actuando con dolo (mala fe) o premeditación, es decir, estos seguros nos cubrirán por nuestros fallos, no por nuestras fechorías, unas fechorías que además, y según del calibre y la tipología que sean, no pagaremos sólo por la vía civil, sino también por la vía penal, por la vía criminal, pero en todo caso, esos, ya son otros casos.

Deja un comentario

Guardar filtro
×