10 inconvenientes o riesgos de trabajar a modo freelance

Trabajar a modo freelance es una actividad satisfactoria ya que trabajas para ti y no para otra persona que se lleva parte de los beneficios y además te dice cómo hacer tu trabajo. Pero no es un camino llano, ya que en el trabajo autónomo existen  muchas dificultades en el camino, sobre todo cuando se está empezando.

Existen muchos riesgos y dificultades en el trabajo a modo autónomo, pero estas son alguna de las dificultades que vamos a destacar en este trabajo tan loable pero a la vez tan arduo camino hacia la independencia económica.

Alguna de las dificultades del trabajo freelance son:

  • Trabajar muchas horas. Aunque muchos piensan que ser autónomo o empresario supone trabajar menos, esto está muy lejos de la realidad. El autónomo dedica muchas más horas al trabajo de manera diaria, sobrepasando casi siempre más allá de las 8 horas diarias, y es que cuando hay trabajo hay que cumplir unos plazos y cuando no lo hay es necesario buscarlo por los medios que sean necesarios. Muchos autónomos tienen que trabajar más para ganar el sueldo que consideraban en un principio.
  • Falta de clientes. El trabajo autónomo es duro porque no hay clientes fijos, en unas ocasiones pueden surgir más de los que puedes atender y en otras ocasiones no puede haber ningún cliente. Cuando pasa lo primero tienes que delegar o dedicar muchas horas, pero cuando pasa lo segundo no recibes ningún ingreso.
  • Ingresos no fijos. Otro de los problemas, relacionado principalmente con los clientes, es la falta de ingresos fijos, de manera que en ocasiones ganarás más de lo que piensas (a costa de tu trabajo) pero en las malas rachas los ingresos serán inferiores a lo esperado o incluso a lo que necesitas.
  • Clientes que no pagan. Los impagos son uno de los problemas más importantes a los que se enfrentan los autónomos, por eso haz caso a nuestros consejos para evitar impagos. Los clientes que no pagan no sólo te hacen perder el tiempo sino que te impiden dedicar a otros proyectos que te ofrecerían una nueva fuente de ingresos.
  • Los trámites de autónomo. Los trámites para ser autónomo en muchas ocasiones son largos y se necesita asesoramiento para poder realizarlos. Pero no sólo cuando inicias la actividad sino en cada nueva cosa, si necesitas financiación, si necesitas formación o si quieres algo nuevo. Los trámites forman parte de la vida diaria del autónomo, sobre todo cuando hay que hacer facturas y prefacturas.
  • Los impuestos de autónomo. Los autónomos tienen que pagar impuestos, como todo el mundo, incluyendo también los impuestos de la cuota a la seguridad social cada mes, haya ingresos o no. Además, hay que sumar la Declaración de la Renta todos los años y la retención y declaración del IVA varias veces al año.
  • Los gastos a mayores. Cualquier gasto imprevisto es un gasto a mayores que el autónomo tiene que cubrir con su dinero. El gasto de la asesoría, de internet, de alguna reparación, de nuevo material de trabajo, de tinta para la impresora, de desplazamiento, de búsqueda de nuevos clientes. Todo cuenta en el trabajo para los autónomos.
  • La financiación. No sólo es suficiente con que el autónomo responde con sus bienes patrimoniales en caso de que pase algo, sino que también les es más difícil acceder a financiación, ya lleven 20 años seguidos con ingresos altos y estables o estén empezando, los autónomos no pueden acceder a la mayoría de las financiaciones. Por suerte en muchos casos están surgiendo nuevas líneas de financiación para los autónomos, pero no para todos.
  • Los riesgos frente al ordenador. Hay que trabajar mucho, y en muchos casos frente al ordenador. Por eso, se puede llegar a tener ojos rojos, problemas de vista, problemas de postura, síndrome del túnel carpiano, la subida de peso y todos los inconvenientes que pueden surgir tras una larga exposición al ordenador.
  • El estrés. Son muchos los factores que pueden llevar al estrés a los autónomos. Desde la falta de clientes hasta tener varios clientes y no llegar a los plazos de entrega, el tener que atender a un nuevo cliente, tener que hacer trámites, tener que buscar nuevos clientes, tener que asistir a alguna reunión, tener plazos de entrega, los imprevistos, la falta de tiempo para hacer actividades agradables, etc etc.

Como podemos ver, son muchos los riesgos o inconvenientes que puede tener un autónomo, pero si aprende a sobrellevarlos puede tener una vida bastante satisfactoria trabajando para sí mismo y sin necesidad de tener que asistir a entrevistas de trabajo o tener a un jefe que le infravalora.

Un comentario

  1. marisabel gutierrez
    Publicado el 21 abril 2011 a las 12:55 | Permalink | Responder

    toda la informacion publicada sobre los trabajos freelance es verdad, pero si se trata de crear productos tiene infinitas satisfacciones aunque el camino no es facil sobre todo la comercializacion.

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