Recursos para emprendedores: la rueda operativa

Estrategia, mercado, posicionamiento… Quienes asumen el desafío de emprender, a poco de empezar comienzan a sentirse abrumados o presionados por fuerzas que parecen imposibles de controlar, dudas y preguntas sin respuesta. Tienen la certeza de que deben saber más, pero no  encuentran las lecturas adecuadas o las respuestas satisfactorias y además les urge conseguir clientes para su producto o servicio. De acuerdo a la experiencia, la mayoría de las veces nos lanzamos a sacar adelante nuestro emprendimiento sin preocuparnos por las cuestiones organizativas… ¡hasta que aparecen todos los problemas juntos!

Rueda Operativa

Rueda Operativa

Sin embargo, nunca es demasiado tarde para tomarse un respiro y detenerse a pensar un poco en la propia organización. ¿Qué estoy haciendo? ¿Cómo lo estoy haciendo? ¿Cómo podría hacerlo mejor, es decir, más eficientemente? Son las preguntas cuya respuesta ayudará a posicionarse más inteligentemente dentro de un mercado de clientes potenciales que, a partir de Internet y la difusión masiva de las tecnologías de la información y la comunicación, puede ser de una amplitud impensada.

La principal dificultad que encuentran los y las emprendedores y emprendedoras al abordar la literatura sobre el tema, es el abismo que parece existir entre la teoría y la realidad, lo que se aprende y lo que se aplica.   Los conceptos mecánicos o biológicos asimilados a la vida de la organización no explican qué es ni cómo funciona una empresa.  Las teorías acerca de  la estructura de las organizaciones muestran modelos en los que es difícil encontrar la relación con la realidad operativa de todos los días.  Sin embargo, la idea básica para asumir la organización del propio emprendimiento no es muy diferente a la que guía la modelización de empresas de mayor complejidad; después de todo, una persona que vende un producto o presta un servicio se encuentra en el mismo marco competitivo que todos los demás.

Lo importante es ver la actividad como un sistema que interactúa con otros, más grandes o más pequeños, que la incluyen o que ésta incluye a su vez.   La bibliografía  será útil si al cabo, nos permite  incorporar nuevas herramientas que nos ayuden a manejar mejor nuestro emprendimiento.  Es que, como lo dicen los profesores Roberto Serra y Eduardo Kastika en “Estructuras empresarias dinámicas”, “Cuando la única herramienta que se tiene es un martillo, muy probablemente se vean todos los problemas como si fueran un clavo”.

Manejar mejor nuestro emprendimiento equivale a alcanzar una mayor eficiencia, que se refleja indudablemente en una disminución de los costos.  Es sabido que  la eficiencia es también producto de la experiencia, pero alcanzarla podría representar un ciclo muy largo en la vida del emprendimiento, y en realidad, el emprendedor/emprendedora necesita alcanzar buenos niveles de eficiencia lo más rápido posible.

Para eso, lo mejor es tomar un papel y un lápiz y tratar de representar nuestra realidad. Dicho más académicamente, “construir un modelo”. Un modelo no es otra cosa que una representación simplificada de la realidad. Desde el punto de vista estratégico, nuestro modelo debe estar orientado hacia lo que hacemos, es decir, el objeto de nuestro emprendimiento.

El modelo ideal para este primer esbozo es la llamada  “Rueda Operativa”. La Rueda Operativa es la descripción más simple de la actividad de la empresa. Todas las empresas realizan las funciones básicas de “comprar”, “producir”, “comercializar”, “vender”, “distribuir”, “cobrar”. Además, cada una de estas funciones está relacionada con la otra: para producir hay que comprar, para comercializar hay que producir, para distribuir hay que comercializar, para cobrar hay que vender… La única diferencia entre un microemprendimiento unipersonal y una gran empresa, es la escala, o el volumen; la rueda operativa es exactamente igual.

La virtud de la Rueda Operativa es que nos permite ordenar nuestras ideas al momento de armar, organizar o reorganizar el emprendimiento. Muchos emprendedores confunden los valores y no logran diferenciar lo principal de lo accesorio. El punto focal de la rueda operativa es el producto o servicio objeto de la organización.   La construcción de nuestra rueda operativa nos obliga a pensar en todos los procesos y todas las funciones y nos ayuda a tener una visión integral, ya que no se trata solamente de “comenzar a producir lo que sea como sea”, sino tener en mente cómo se venderá, cómo se cobrará, cuándo y dónde se producirá nuevamente el bien o servicio.

La rueda operativa es el símbolo de la continuidad del emprendimiento, el primer paso para pasar de la idea al hecho y comenzar a concretar nuestro sueño más preciado.

Bibliografía y gráfico: Estructuras Empresarias Dinámicas.  Autores: Roberto Serra y Eduardo Kastika.  Ediciones Macchi, Buenos Aires, 1991.

Saber más: Buenas Tareas (ensayos y artículos sobre organización y administración de empresas)

Un comentario

  1. Publicado el 6 diciembre 2010 a las 03:45 | Permalink | Responder

    Muy interesante artículo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: