Como optimizar legalmente la factura fiscal

Opinión

En pocos momentos como cuando se acerca final de año se ve tanto movimiento entre los ciudadanos en general, los empresarios, los autónomos y entre ellos por supuesto en los trabajadores freelance para optimizar la factura fiscal, una factura cuyo cálculo se cerrará con el año natural, es decir, con las campanadas del 31 de diciembre y que de no saberlo planificar puede traer más de un disgusto a alguno.

¿Y a qué se refiere el término factura fiscal? El término de factura fiscal no es otra cosa que el darle un nombre al importe que deberemos abonar cada año a la hacienda pública por nuestros beneficios, por el dinero que hemos ganado, para decirlo resumidamente.

Por supuesto de facturas fiscales las hay muchas y de muchos tipos, desde las que nos afectan día a día en la compra o venta de cualquier producto o servicio, hasta las tasas o impuestos que nos cobran los entes públicos en base a cualquier producto, servicio o motivos que estés nos los apliquen, pero como que ese sería un tema demasiado extenso desarrollado en su totalidad, nos alejaría del objetivo de este artículo y complicaría que el mismo pudiese ser fácilmente entendible. Vamos a centrarlo en la afectación fiscal que tendremos que soportar como trabajadores freelance en base a las rentas que obtengamos en el desarrollo de nuestras actividades profesionales.

Por supuesto y según el país en el que nos encontremos y según las características y condiciones particulares del nombre, este tipo de impuesto puede recibir un nombre u otro y también puede sernos más rentable actuar como freelance en base a la figura del tradicional autónomo o bien constituirnos como sociedad para prestar nuestros servicios como freelance. En el caso concreto de España, a este impuesto se le llama IRPF, y como consejo sobre lo de operar como freelance con la figura de autónomos o bien como sociedad deberemos valorarlo (entre otras muchas consideraciones) especialmente en base al nivel de ingresos que obtengamos. Así, mientras hasta cierto nivel de rentas a priori puede sernos más rentable tributar como autónomos (directamente a la renta que se nos imputa como personas físicas, y en base a un escalado de retención), a partir de un determinado nivel de ingresos, nos será más rentable operar a través de una sociedad, que no tributa por el tipo del IRPF, sino que lo hace como persona jurídica, a través del IS (Impuesto de Sociedades) en su tipo (con algunos matices únicos). Pero bien, como en general, la decisión de operar de una forma u otra no es blanco o negro y existen muchas consideraciones a hacer al respecto, lo mejor es que ante la duda consultemos siempre a un profesional que nos guíe en nuestro proceso completo y particular.

Pero si lo que queremos es optimizar nuestra factura fiscal en base a ser unos profesionales freelance que prestan sus servicios como autónomos y por ende que obtienen sus rentas tributando estas a través del IRPF, diremos que para hacerlo fácil y entendedor la primera clave es que dentro de los que nos sea legalmente posible hemos de tener a final de año los menores beneficios posibles. Es decir y aunque dicho así, pueda parecer absurdo y un contrasentido que ganemos poco, ¿y cómo se entiende eso?, ¿quiere decir que hemos de vivir mal o tener poco dinero? ¡No!, significa que la clave está (ya que lo que la hacienda pública nos retendrá es en base a nuestro beneficio anual, es decir, ingresos obtenidos menos gastos soportados de carácter profesional) en que logremos tener los máximos ingresos posibles, pero que consigamos reducir al máximo nuestro beneficio imputando a nuestra actividad profesional los mayores gastos posibles que está nos haya generado y que la ley nos permita. Posibilidades de gastos a aplicar para reducir nuestros beneficios los hay y muchos, y siempre será bueno consultar con un gestor o especialista que nos oriente particularmente, pero decir que si hemos de comprarnos o tener cualquier gasto relacionado con el trabajo que desempeñamos antes de final de año este es el momento de hacerlo.

Como también es el momento de hacer antes de final de año, uso de la segunda clave para reducir lo que pagaremos a hacienda, y esa no es otra que la de disponer y utilizar al máximo las herramientas que se nos ponen a disposición para reducir el impacto fiscal. En la mayoría de casos podemos hablar de aportaciones a planes de pensiones, o bien aportaciones a cuentas de ahorro vivienda o incluso a la adquisición de vivienda, ya que nos permitirá obtener importantes ventajas fiscales, pero mucho cuidado con este ultimo párrafo ya que cada país es un mundo, e incluso cada mundo tiene sus características y condicionantes fiscales. Así que si en los otros casos la participación de un buen gestor era casi imprescindible, aquí la presencia de un asesor fiscal que estudie nuestro caso se nos hace ineludible si queremos pagar lo menos posible a hacienda de forma completamente legal, si no queremos llevarnos sorpresas desagradables con el erario público.

Entra en vigencia el paro para autónomos

Laborales, Noticias

Desde el pasado domingo hemos podido ver que entra en vigor la protección por desempleo para trabajadores autónomos, tal y como se había anunciado en el mes de agosto en la Ley 32/2010 de protección de cese de actividad de autónomos, que protegerá a los autónomos que hayan cotizado por ello.

Los autónomos que cotizan por contingencias profesionales están incluidos en la prestación por desempleo de manera automática. Para ello, su cuota a la Seguridad Social se elevará automáticamente en un 2,2%.  La cuantía de la prestación, durante todo su período de disfrute, se determinará aplicando a la base reguladora el 70 %.

El período de disfrute del paro por autónomos es de 2 meses por cada año cotizado, 3 meses por 18 meses o más, 4 meses de 2 años o más, hasta un máximo de 1 año por 4 años cotizados o más. La percepción de la prestación económica por cese de actividad es incompatible con el trabajo por cuenta propia.

Para los trabajadores autónomos que no cotizan actualmente por contingencias profesionales, su cotización al paro para autónomos es voluntaria y en el caso de querer optar a esta cobertura, muy interesante ya que es necesaria para poder acceder al paro, tienen que solicitar su inclusión en la cotización por desempleo y por contingencias profesionales a la Seguridad Social.

Esta solicitud se realiza mediante el formulario que hay en la página web de la Seguridad Social. El plazo de presentación de estas solicitudes se abrió este domingo pasado y estará disponible hasta el 6 de febrero del año que viene.

Los trabajadores autónomos dependientes también podrán optar voluntariamente por la inclusión de la cobertura por desempleo, aunque si quieren optar por el derecho de cobro a esta prestación se les exige que el cobro debe ser por: incumplimiento grave del cliente del que dependen, terminación del contrato por la duración que se había determinado, rescisión del contrato por razones justificadas por parte del cliente del que se depende o incluso muerte, jubilación o incapacidad del cliente del que se es dependiente.

En todo caso es imprescindible que se formalice por escrito del contrato de trabajo, algo que puede parecer muy obvio pero sin embargo muchos autónomos dependientes no tienen ningún contrato escrito con su cliente principal y es importante para conocer las condiciones del trabajo y poder optar al cobro por paro de manera justificada.

Por fin los autónomos pueden cobrar el paro en caso de desempleo, aunque como podemos ver las condiciones son menos ventajosas que los trabajadores por cuenta propia, ya que incluso el tiempo de cobro es bastante inferior. A pesar de que los autónomos son la base del trabajo en nuestro país sus condiciones son bastante inferiores a las de los propios trabajadores.

Si quieres saber más de esto debes ver la Ley 32/2010 de protección de cese de actividad de autónomos

Competencias para teletrabajar: autogestión del talento

Recursos

Muchas veces hemos escuchado decir, a lo largo de los últimos años, que nos hallamos en la “sociedad del conocimiento”; que se vive una verdadera revolución de la inteligencia gracias a la difusión masiva de las tecnologías de la comunicación y la información. De hecho, la capacidad del conocimiento para generar riqueza y la posibilidad de acceder al conocimiento casi sin limitaciones tiene una potencialidad nunca vista antes en la historia de la Humanidad.

Como contrapartida, la globalización potencia la confusión entre información y conocimiento e impulsa a los individuos a sumergirse en torrentes de datos e imágenes, creando la ilusión de una “second life” en vez de la esperanza de que estas nuevas tecnologías sirvan mejorar nuestra calidad de vida y nuestras relaciones con los demás.

Dicen los especialistas es que el capital ha dejado de ser el principal recurso productivo, y en cambio, ese lugar central ha comenzado a ser ocupado por el conocimiento, la capacidad para innovar y adelantarse, aprendiendo a aprovechar las incertidumbres para diferenciarse y progresar.

Lo notable de esa capacidad es que no se encuentra en ninguna tecnología sino en el cerebro humano. Un interesante estudio realizado en el año 2007 en los Estados Unidos demostró que la distribución de ordenadores portátiles en forma gratuita entre los estudiantes, en vez de ayudarlos en el logro de sus objetivos, terminó representando un obstáculo.

La idea de estos programas de distribución de ordenadores está muy de moda hoy en día y se basa en la preparación de los estudiantes para un mundo impulsado por la tecnología, tratando de disminuir las diferencias entre aquéllos que disponen de un ordenador en el hogar y los que no.  Después de siete años, la evaluación concluyó en que no había pruebas de que la distribución de ordenadores hubiera tenido algún impacto positivo en el rendimiento estudiantil sino que era más bien ¡un factor de distracción!

Es que muchas veces se cree que la tecnología es una solución rápida y quizás mágica, para salir de los graves problemas de desigualdad de la sociedad contemporánea.

Desde el punto de vista del teletrabajo, como decíamos en un artículo anterior, si bien la tecnología juega un papel central en el desarrollo del proyecto, no es necesario contar ni con lo más moderno ni con lo más sofisticado, sino aquello que es útil y necesario para alcanzar en forma eficiente los objetivos y resultados. El resto lo hace el talento. Y la buena noticia es que aunque hay personas naturalmente talentosas, todos podemos desarrollar nuestro talento.

Mediante el desarrollo del talento se pueden alcanzar resultados superiores; actualmente las organizaciones se centran en desarrollar en sus profesionales aquello para lo que tienen más talento: dirección, comercialización, áreas técnicas u operativas. En el caso del teletrabajador, que debe autogestionar su actividad, debe identificar su aspecto más talentoso para incoporar innovaciones y agregar valor a su actividad.

Esta capacidad te permitirá diferenciarte del resto, ser identificado como uno de los mejores en tu especialidad, conseguir el reconocimiento de la comunidad y obtener mejores trabajos. El conocimiento en circulación es más abundante que nunca y crece en forma exponencial. Es imposible aprehenderlo todo. El talento radica en la capacidad para procesar rápidamente los nuevos conocimientos, aptitudes y conductas y absorber lo necesario para el trabajo y también para la interacción con los demás.

Para tener en cuenta: una adecuada autogestión del talento debe permitir:

  • Conocer las propias emociones
  • Realizar una autovaloración adecuada
  • Aumentar la autoconfianza y el autocontrol
  • Propender a una personalidad íntegra, adaptable y flexible
  • Ser capaz de innovar en el propio trabajo
  • Orientarse al logro de objetivos, con iniciativa y optimismo
  • Tratar de entender lo que las otras personas piensan o sienten, es decir, cultivar el arte de relacionarse con los demás.

Organización del tiempo y el espacio del trabajador freelance

Consejos

El hecho de trabajar desde casa puede tener como consecuencia la distensión, lo que provoca varios de los problemas principales que tienen los trabajadores freelance. Del mismo modo que un empresario debe organizar su empresa para que la misma funcione correctamente no se produzcan costes excesivos y pérdidas innecesarias, el trabajador freelance (el que en definitiva es un empresario) debe organizarse para lograr llevar adelante su trabajo en forma eficiente.

Separación del trabajo del hogar

El que el trabajador freelance realice sus tareas desde su casa, puede significar que el trajín normal del hogar termine invadiendo el espacio y el horario destinados al trabajo. Para evitar esto, es necesario que el espacio donde el trabajo es llevado a cabo esté claramente delimitado, y no solo desde el punto de vista físico.

Todos los integrantes del hogar deben tener claro que existe un espacio exclusivo para el trabajo, el cual debe ser respetado a rajatabla por todos. Del mismo modo, el trabajador tampoco debe tomar otros espacios para realizar el trabajo, logrando de esta forma establecer un ámbito donde se desempeñan las tareas laborales y otro en el que se desarrolla la vida familiar normal.

Del mismo modo, el trabajador freelance debe separa el tiempo destinado al trabajo del tiempo destinado al hogar. No es posible desempeñar un trabajo a la vez que se trata de llevar adelante las tareas del hogar. Para ello, es importante que, tanto el trabajador como el resto de los integrantes del hogar, tengan claro que existe un horario (que puede ser más o menos flexible), en el que hay un integrante de la familia que está trabajando.

A pesar de que se encuentre en su propio hogar, con toda la flexibilidad que ello implica, se debe hacer de cuenta que se está fuera de él, ya que de otra forma, resulta imposible tener un ritmo de trabajo y la concentración necesaria que permita desarrollar las tareas laborales en forma eficiente.

Organización del tiempo

Ser trabajador freelance implica estar conectado a internet casi en forma permanente. Esto, que resulta natural en este tipo de tareas, también resulta una de las fuentes de distracción más importante. Si bien es cierto que esto es un mal que no solo afecta a los que desarrollan su actividad laboral desde su casa, en el caso de los trabajadores freelance este tema se vuelve prioritario ya que la remuneración recibida está relacionada con el cumplimiento de plazos y con la cantidad de trabajos finalizados.

En modo alguno esto quiere decir que no se deba participar de las redes sociales, o que solo se deba contestar el correo laboral. Se trata simplemente de un tema de organización del tiempo destinado a cada cosa. Muchos trabajadores freelance tienen necesariamente que utilizar las redes sociales y el correo electrónico como parte de su trabajo, por lo que es absolutamente necesario que el tiempo destinado a este tipo de actividades pero no relacionado con el trabajo, sea realizado en un horario diferente al que se destina al trabajo.

Pero además, el tiempo destinado al trabajo debe estar organizado de forma tal que las diferentes tareas a realizar tenga cada una un tiempo determinado y con dedicación exclusiva. Los resultados de la organización del tiempo en el trabajo freelance son muy notorios, y el rendimiento del trabajador organizado es muy superior que el de aquellos trabajadores que no cumplen con una organización correctamente determinada.

Todo trabajador a distancia debe tener perfectamente delimitado el tiempo que destina a realizar contactos, el que emplea en el trabajo propiamente dicho, y debe además destinar una porción del horario del trabajo a su propia formación. La forma de hacerlo puede variar mucho de un trabajador a otro, no solo por preferencias personales, sino también por el tipo de tareas que desempeña.

Establecer prioridades y metas

Organizar el trabajo comienza por establecer un orden de prioridades. Es imprescindible que el trabajador cuente con una lista de prioridades y que debe cumplir imperiosamente. Es necesario que todo aquello que tiene una importancia capital, sea lo primero en ser cumplido.

Una de las mejores formas de lograr cumplir con las metas a mediano plazo, es establecer metas diarias. Mantener y cumplir con una agenda de tareas es una de las mejores formas conocidas de organizar el trabajo. Estructurar el trabajo de esta forma, evita que el trabajador deba realizar esfuerzos titánicos cuando se acercan los plazos de entrega de los trabajos.

Transferencias, cobros y retiro de dinero con Mooneybookers

Consejos

Moneybookers es un sistema de pago, al igual que paypal, para poder hacer pagos y transferencias de dinero a través de internet. Con él puedes hacer transferencias de dinero, pagos de subastas, de compras, etc.

Se plantea como una alternativa más de pago en estos momentos en que Paypal se restringe a muchos países y en que Xoom no acepta pagos con tarjeta de crédito que no sea de Estados Unidos desde el mes pasado.Qué es y en qué consiste Moneybookers

Pertenece al grupo Investcorp Technology Partners y es un sistema de pago que requiere de verificar la identidad, y además lo máximo que se puede transferir por este medio es de 50000 euros en un período de 90 días. A día de hoy hay muchos comercios que aceptan Moneybookers como forma de pago, incluso el propio Ebay (empresa a la que pertenece paypal).

Moneybookers permite a sus clientes enviar, recibir y poseer fondos en más de 30 monedas en todo el mundo y ofrece a los pagos locales en más de 40 países, incluso se puede enviar dinero a quien no tiene una cuenta, sólo necesita un email para recibir el dinero. Los clientes estadounidenses de Moneybookers no pueden recibir dinero, y los clientes extranjeros no pueden recargar fondos mediante tarjetas o cuentas ubicadas en Estados Unidos.

Tarifas de Moneybookers

Las comisiones de Moneybookers para ingresos o retiro de cantidades pequeñas de dinero son altas, sin embargo, para cantidades mayores puede merece la pena por la tarifa única.

A las cuentas no empresariales se aplicará una tarifa de servicio mensual de 1 euro. Esta tarifa será gratuita si el usuario ha iniciado sesión o ha realizado transacciones durante los últimos 18 meses. De lo contrario, la tarifa de servicio se deducirá todos los meses del saldo de la cuenta. Darse de alta es gratis y enviar dinero cuesta el 1% de la transferencia (hasta un máximo de 50 céntimos).

Cobran 0,5  euros por cargar la cuenta Moneybookers utilizando transferencia bancaria nacional hacia una cuenta que proporcionan indicando en el asunto de la transferencia una referencia. También se puede usar la tarjeta de crédito, hay que enviar a MoneyBookers documentos por fax para autentificar que eres el usuario de la tarjeta, como medio de seguridad.  Cargar desde tarjeta es gratis. En algunos países existen otras formas de cargar saldo con alguna comisión o gratis. Ver tarifas aquí.

Retirar dinero con Mooneybookers cuesta 1,80 euros tanto a la cuenta bancaria como a la tarjeta de crédito. Hay países donde aceptan cheque, y su tarifa es de 3,5 euros. La transferencia de saldo de Moneybookers a tu cuenta bancaria cuesta 1,80 euros en España (y en muchos otros países), y a mayores el banco puede cobrarte otro tanto (según el banco) por recibir ese dinero.

Condiciones especiales de Moneybookers

Una de las pegas que tiene con respecto a Paypal es que no hace de intermediario en la disputas ni ofrece servicios de garantía de dinero a los compradores.

Dentro de sus condiciones peculiares es que se reserva el derecho de cancelar cualquier cuenta en cualquier momento y por cualquier razón; además también tiene derecho a aplicar canon  a ciertos usuarios si las condiciones no se cumplen.

Tienes alguna otra duda: Consulta el apartado de preguntas frecuentes de Moneybookers o consulta su servicio de atención al cliente.

Teletrabajo: aprender a delegar

Consejos

Una de los principales desafíos que asumen las personas que deciden trabajar desde casa con Internet, es al mismo tiempo la concreción del sueño que posiblemente impulsó la decisión de cambiar de trabajo o emprender una actividad nueva en el hogar: pasar más tiempo con la familia, compatibilizar las obligaciones domésticas con la carrera laboral o disponer de tiempo libre para hacer otras cosas que le gustan.

Si no nos organizamos bien, podemos terminar siendo esclavos de nuestra propia decisión y condenar al fracaso lo que debió ser una experiencia vital y un cambio en nuestro estilo de vida. Las imágenes que muestran al teletrabajador relajadamente sentado frente a su ordenador portátil al aire libre, con el telón de fondo de un paisaje paradisíaco, o a la teletrabajadora frente a su ordenador con un sonriente bebé en brazos, pueden ser un instante en la vida pero no lo habitual. Como lo hemos dicho muchas veces, para llevar adelante en forma satisfactoria la experiencia del teletrabajo, se debe disponer de un espacio físico y un tiempo material destinados exclusivamente a esa tarea.

Pero esto no basta. Además, hay que delegar tareas, no solamente porque es materialmente imposible hacerlo todo, sino porque la familia debe comprender que aunque que la persona que teletrabaja está en casa, esto no significa que esté siempre disponible para las tareas domésticas.

Delegar no es conseguir que otro haga nuestro trabajo, sino confiar a otra persona los trabajos que uno no puede o no debe hacer o que el otro hará mejor.

A nivel de las empresas u organizaciones, la delegación es un proceso complejo que involucra uno o varios sectores y niveles jerárquicos y requiere de la implementación de dispositivos de control que aseguren eficacia y eficiencia. Es interesante conocer algunos elementos de este proceso ya que pueden ser muy útiles a la hora de delegar tareas dentro del hogar.

Para empezar, es importante saber que al delegar, todas las partes van a cometer errores hasta tanto se complete el aprendizaje. Por eso, una delegación eficaz requiere flexibilidad mental y capacidad de adaptación.  También es necesario tener en cuenta que la delegación debe contemplar tareas factibles de realizar para las personas en las que delegamos.

Hay distintas formas de delegación y debemos encontrar la que mejor se adapte a nuestra personalidad y la cultura de nuestra familia o de las personas en las que vamos a delegar; es que delegar no es un acto o una función, sino que es un proceso que debe ser pacientemente diseñado, en la convicción de que más allá de las dificultades, cuando empecemos a avanzar conseguiremos mayor productividad de nuestra parte y más compromiso por parte de los demás.

Conceptos básicos
Un concepto básico en la teoría de las organizaciones dice que “Delegar es transferir a otros la autoridad y responsabilidad para desarrollar ciertos trabajos. La delegación eficaz implica que aquellos en los que se delegan las tareas conocen los objetivos, tienen los medios y la capacidad para conseguirlos y además desean hacerlo”.  Antes de delegar, debemos verificar si las personas en las que delegamos cuentan con la capacidad y actitud que les permitan asumir nuevas tareas, o si podemos desarrollar esa capacidad y actitudes; también se deberá realizar un seguimiento y control de las tareas delegadas, en base a la comunicación y la estimulación de nuevas capacidades.

Ventajas
Las ventajas de la delegación son indudables. Aprovecharemos mejor nuestro tiempo, al mismo tiempo que conseguiremos de los demás una mayor motivación, autonomía, capacidad de tomar decisiones y compromiso con las tareas.

La pregunta es: ¿qué estamos haciendo que puede o debe ser realizado por otros miembros de la familia o posibles colaboradores? La respuesta comenzará a definir el proceso de delegación y la selección de los nuevos responsables.   En las organizaciones existen las llamadas “barreras culturales” que dificultan los procesos de delegación, por ejemplo, falta de experiencia, inseguridad, temores de quienes recibirán la delegación, pero también el perfeccionismo y excesos de control de quienes delegan. Una vez más es necesario destacar que el proceso de delegación exige una mentalidad abierta y flexible, dispuesta a admitir errores e innovaciones, pues muchas veces la forma tradicional o arraigada de hacer las cosas puede dificultar el proceso frente a una forma novedosa que se le ocurre a la otra parte.

Cada vez que se delega una tarea, se debe producir al mismo tiempo una asignación de responsabilidades. Esta asignación es un elemento central del proceso; las personas que asumen nuevas responsabilidades están más dispuestas a sentirse partícipes de la construcción de una nueva realidad en la cual son verdaderos protagonistas.

Para tener en cuenta al delegar:

  • Establecer de forma concreta la función que se va a delegar: objetivos. plazos y límites.
  • Asegurarse de que el colaborador elegido tenga las características oportunas.
  • Explicar claramente la función que se va a delegar.
  • Describir qué significa compartir la responsabilidad.

Reconocer los aciertos, criticar con suavidad los errores, estimular el gusto por las cosas bien hechas y la tarea cumplida, involucrar e involucrarse, para alcanzar el sueño de un futuro mejor para la familia.

Seminario Formativo para la Mejora del Plan de Empresa

Eventos

Uno de los nuevos seminarios que se están preparando para una mejor formación de los autónomos es el Seminario Formativo para la Mejora del Plan de Empresa que se producirá en 17 de noviembre para ayudar a futuros emprendedores o freelance a hacer un mejor plan de empresa y sacar más potencial a esto.

Un plan de empresa es un documento en el que refleja el contenido del proyecto empresarial que se pretende poner en marcha, y que abarca desde la definición de la idea hasta la forma en que se quiere llevar a la práctica.El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Generalmente, el plan de empresa se emplea de manera interna para la administración y planificación de la empresa, pero también se utiliza para buscar financiación o potenciales inversores. Por eso, es muy importante tener un buen plan de empresa que nos ayude a aprovechar el potencial de nuestra idea y nuestra inversión al máximo.

Este seminario está patrocinado por el Fondo Social Europeo y la Fundación Incyde, las Cámaras de Comercio y la revista Emprendedores. Cabe decir que es un seminario gratuito de un día y se realizará en el Hotel Palace de Madrid, en España.

El objetivo del seminario es conocer la viabilidad de una idea de negocio, analizar las oportunidades y saber los mejores trucos para mejorar el plan de empresas. A parte de eso, se pretende explicar las claves que permiten poner en práctica un buen plan de empresa, que como sabemos es necesario para crear una empresa aprovechando de mejor manera los recursos y también para papeleos y conseguir financiación para la empresa. A pesar de que es un seminario corto, de tan sólo 90 minutos, se pretenderá dar las claves y pautas principales, así como resolver las dudas, sobre cómo hacer un buen plan de empresa.

Francisco Morillas, consultor en el área de marketing y Rogelio Menéndez, consultor financiero, hablarán y tratarán de aclarar las fórmulas más efectivas y responderán durante la sesión a las preguntas que plantean los participantes.

Tienes dos horarios para asistir: de 16:00 a 17:30 o de 18:00 a 19:30. La asistencia es gratuita, pero debes confirmar tu asistencia. Hazlo en el teléfono 91 7287023 o por email.

Nociones básicas sobre los impuestos que debe soportar un freelance

Opinión, Recursos

El actual auge de las formas de trabajo freelance, la ruptura de los tradicionales espacios, la difuminación de las fronteras, y los sistemas de contratación y pago electrónicos han provocado una dilución del concepto que teníamos de un trabajo desarrollado con el correspondiente pago al fisco, a la hacienda pública.

Pero esta difuminación que evidentemente es real, y que se percibe en cada una de las plataformas y de los trabajos cerrados en está modalidad, no significa que deba de ser así, ni tiene que ser así. Y si bien es cierto que cada uno podrá tener sus consideraciones personales de modelo social y por ende de las retenciones a realizarse o impuestos que deberían ser pagados para la bolsa común. Y también lo es que en todo caso, esta difuminación se produce siempre en todos los cambios que se producen en cualquier sociedad y sobre cualquier tema, pues el cambio siempre precede a la regulación y la legislación. También es cierto que ello no es menester para que no cumplamos con las obligaciones de índole fiscal que nos correspondan, y para ello debemos conocer, aunque sea a grosso modo cuales son.

Primero se tiene que decir que probablemente la causa de la percepción de esta difuminación sea la informalidad con la que se tratan muchas de estas contrataciones o colaboraciones, igual que aun falta legislación al respecto, también falta cultura popular y conocimiento de una realidad que esta muy en boga y muy presente en nosotros, pero que en realidad es muy reciente, y sobretodo muy novedoso con el carácter etéreo de muchas colaboraciones. Así, si avanzásemos en esa cultura de la sociedad por el trabajo freelance y se entendiese simplemente como una nueva forma de desarrollarse profesionalmente, o mejor dicho, como una actualización del tradicional autónomo, probablemente generaríamos ese imaginario popular, ese conocimiento común de que se trata de una actividad económica de carácter profesional más para quien la practica.

También es de recibo decir que como que en la actualidad muchas de estas contrataciones se efectúan virtualmente, entre distintos países e incluso continentes, sin contacto en muchas veces personal, y faltando aún muchos mecanismos y sistemas al respecto, sucede que a veces aun y queriendo muchos se verán dificultados para poder desarrollar al modo “tradicional” la actividad. Pero que no se engañen, ello no es justificación para no hacerlo y para no estar obligado legalmente a ello.

A partir de aquí, y de tratar al trabajo freelance, y al trabajador freelance como un prestador de servicios profesionales más y que por ende desarrolla una actividad profesional con rendimientos económicos, cabe decir que este trabajador por cuenta propia cuenta con los mismos derechos y obligaciones que un asalariado por cuenta propia de cualquier otro ramo, inclusive en lo relativo en los tributos a satisfacer.

Una vez ya se ha hablado asentando la similitud entre un trabajador freelance y un “autónomo de toda la vida”, es momento de entrar en las obligaciones fiscales a satisfacer. En este punto es muy complejo y depende mucho de la ubicación del trabajador, de su país, de a que clientes les preste servicios, la ubicación de estos, que tipo de servicios y desde donde se prestan los mismos, y mil y un detalles que hacen aconsejable siempre contar con el asesoramiento profesional de un buen asesor fiscal que nos ponga al día, nos asesore y nos lleve todos nuestros asuntos con el fisco, pero a grandes rasgos nos encontramos con los siguientes impuestos:

Huelga decir que en cada país los tributos igual que pueden cambiar o ser distintos también pueden referirse a los mismos o análogos pero con distintos nombres. Lo aquí expuesto es la tributación esencial y básica de un freelance en España. Y este esta sujeto básicamente a dos impuestos: el IRPF (Impuesto sobre la renta de personas físicas) y el IVA (Impuesto al valor añadido), y tienen el funcionamiento que se expondrá a continuación.

Explicado de una forma didáctica y sencilla diremos que el IRPF es aquel impuesto que pagaremos según los beneficios que obtengamos de nuestra actividad, y que se calculará (con muchos matices y muchas consideraciones a ampliar) por el cálculo de los ingresos que tenemos, menos los gastos que soportamos derivados de nuestra actividad profesional, y de ese resultado, se aplica un determinado porcentaje a pagar. Y el IVA es aquel impuesto que nosotros cobramos a cada cliente nuestro por cada servicio que le prestamos o producto que le vendemos y viceversa, pero en el que simplemente actuamos como intermediarios de la hacienda pública que es a quien se lo hemos de dar. ¿Cómo se calcula? Sumamos todo el IVA que cobramos y le restamos todo el IVA que pagamos (profesionalmente), el resultado es lo que deberemos pagar o recibir a o de la hacienda pública.

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