Convertirse en freelance: el reto de pasar de empleado a empresario

En la mayoría de los casos, los trabajadores que pasan a ser freelancers no tienen conciencia de todo lo que ello implica. El trabajador no deja de ser tal, pero en lugar de ser un trabajador dependiente (empleado), pasa a ser el dueño de su propia empresa. Esto significa que los éxitos y fracasos son enteramente su responsabilidad. Ser trabajador freelance es ser jefe y empleado a la vez.

Trabajador y empresario

Para ello es necesario tener en cuenta muchas cosas que siendo dependiente no son necesarias, y para las cuales en muchas ocasiones no se está debidamente preparado. Uno de los aspectos esenciales es el de la gestión contable, la que generalmente y como consecuencia de la falta de presupuesto, no se puede derivar. Suele ser un trabajo engorroso y complejo, para el que hay que tener los conocimientos necesarios de contabilidad y de las normativas locales de seguridad social e impositiva.

Algunas de las personas o empresas para las que se harán trabajos, tomarán más tiempo del prudencial para realizarnos los pagos, por lo que parte del tiempo de trabajo también será destinada a la gestión de deudores morosos, una tarea que, además de requerir grandes dotes de paciencia, suele ser bastante desagradable, a la vez que necesaria.

Algo que debe ser prioritario en la gestión de la empresa, son los recursos humanos, aunque parezca sorprendente. Y es que generalmente este tipo de actuaciones está reservada a una sección importante dentro de cualquier empresa, y se encarga de velar por las salud, rendimiento, beneficios sociales, vacaciones, y en fin, todo lo relacionado con la relación entre el trabajador y la empresa.

Esta parte de la gestión empresarial recae en el propio trabajador cuando se vuelve un freelance, por lo que deberá prestar atención a todo lo relacionado con las prestaciones sociales, pero también, y en forma muy especial, con su propia salud. Cuando el freelance se enferma, se enferma el 100% de la plantilla de la empresa.

Un aspecto poco tenido en cuenta es la planificación y realización de proyectos. Generalmente se piensa que para ser freelance y tener éxito basta con ser un buen trabajador, y eso en realidad no es cierto. Para crecer como empresa es necesario trazarse proyectos de mediano y largo plazo, que siempre necesitan de una buena planificación y una realización adecuada. Esto quiere decir que el trabajador deberá aprender a planificar teniendo en cuenta su propio tiempo.

La relación laboral cambia radicalmente, ya que no se trata más con un empleador, sino con un cliente. Esta es una de las áreas más sensibles en este cambio de status de trabajo, ya que la buena atención al cliente suele ser uno de los puntos clave para la satisfacción del mismo, y consecuentemente, del éxito de la empresa.

El cliente no llega solo al freelance. Por el contrario, es el freelance el que debe desarrollar las habilidades comerciales necesarias para atraer clientes potenciales, para luego convertir algunos de ellos en clientes de la empresa. No se debe olvidar que el freelance basa su trabajo en la red, por lo que su presencia en la misma debe ser importante y constantemente actualizada. Su participación en las redes sociales es absolutamente necesaria como medio de promocionar su trabajo y su emprendimiento. Todo esto, debe ser debidamente apoyado por la presencia de un buen blog personal o página web, ya que si bien esto no suele traer beneficios directos, da un carácter profesional y suele atraer la atención de clientes.

Finalmente, un aspecto poco considerado es el mantenimiento. Mantener un espacio de trabajo agradable no solo es una cuestión estética, sino que tiene relación con el rendimiento en el trabajo. A nadie le gusta trabajar en un lugar que no cuenta con las condiciones necesarias para hacerlo. Además, el trabajador freelance debe contar con todos los elementos necesarios a mano para desarrollar adecuadamente el trabajo, incluyendo la actualización de equipos y software.

El ser trabajador freelance no debe ser tomado como un pasatiempo por el que se puede ganar algún dinero. Para ser exitoso, hay que capacitarse y tener en cuenta todos los aspectos que el negocio requiere desarrollar.

Un comentario

  1. Belen
    Publicado el 16 agosto 2010 a las 11:50 | Permalink | Responder

    El artículo es realmente interesante. Generalmente cuando trabajamos en relación de dependencia no advertimos la importancia de organizarse para trabajar freelance. Recién cuando nos “independizamos” tomamos conciencia que la organización -en todos sus aspectos- es la base de nuestro progreso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: