Estructura legal y de prestaciones en el trabajador freelance

Uno de los errores más comunes que se cometen en la actualidad referente a los trabajadores freelance es no entender que esta denominación en la práctica no es otra que la del trabajador de cualquier ámbito o sector que o bien aún y siendo dependiente y asalariado por una compañía  no “depende” de una silla ni oficina determinada ni de unas horas X que cumplir en la oficina, o por otra parte se refiere al trabajador de cualquier sector que presta sus servicios por cuenta propia, el tradicional autónomo.

Es muy importante decir esto pues en la actualidad el término freelance a veces no se sabe muy bien que significa, a veces parece que solo de nombre a un tipo de trabajos de los denominados creativos y que solo lo realizan jóvenes adictos al portátil y que desde él trabajan y esa solo es una realidad parcial, estos últimos serán un trabajadores freelance como lo será cualquier trabajador que no depende de un horario ni lugar físico determinado de trabajo de una compañía para desarrollar sus actividades profesionales, como asalariado o autónomo, como el que sea pero con plena o mayoritaria capacidad y decisión organizativa sobre su tiempo profesional.

Y hoy en este artículo se quiere hablar precisamente de este último, del trabajador que no depende de nadie, que tiene libertad  organizativa plena y que presta sus servicios libremente como persona autónoma, pues el asalariado ya tiene un marco laboral que lo regula y tiene unas prestaciones y servicios más o menos claros y aunque el autónomo también tiene este marco regulador por medio de un marco propio, muchas veces aunque esa es la realidad nos encontramos (y cada vez más con el auge de este tipo de trabajos que muchas veces se hacen de una forma más que desregularizada al trabajar por Internet, o con clientes de otros países, etc., etc.) que si bien según la ley cualquier actividad profesional que se preste por ínfima que sea y se preste a distancia o no y entre los países que sea debería estar registrada, dada de alta en las administraciones correspondientes con todo lo que ello conlleva, es evidente que existe una gran bolsa de profesionales que o bien no es así o parcialmente no es así.

Aquí no se va a exponer el catálogo de servicios en prestaciones o necesidades estructurales para el freelance de un país en concreto, aquí se va a exponer un modelo general que adaptándolo a nuestra realidad personal y del país en el que vivamos deberemos ajustar a nuestros intereses y necesidades:

Primero huelga decir que si el prestar unos determinados servicios profesionales significa reunir o realizar unos determinados requisitos o trámites administrativos es obligación y deber de los obligados cumplir fielmente con ellos, pero más allá de ello tener una determinada estructura que nos proteja como profesionales y como personas es vital.

Según el país en el que vivamos una de las ventajas de estar dados de alta como profesionales es el nivel de prestaciones públicas que ello nos dará acceso, como por ejemplo servicios sanitarios, protecciones por desempleo o prestaciones por incapacidad o invalidez por ejemplo, sin olvidar las pensiones de jubilación, pero sin entrar en la legislación de cada país ni si esos servicios se nos prestarán pública o privadamente, y pensado para un público transversal que sea del sector que sea precisará de tener estas protecciones.

Cualquier freelance como profesional que pretende desarrollarse profesionalmente y vivir de su actividad debería de procurarse de las siguientes protecciones básicas:

  • Acceso a los servicios sanitarios para todas las prestaciones médicas que puede precisar, bien sea como individuo o por accidente profesional.
  • Es importante si se puede tener acceso a una prestación cuando nos encontramos en IT (incapacidad temporal), es decir, cuando estamos enfermos y nos dan “la baja” unos días.
  • A la vez también será  apropiado si nos podemos dotar de un seguro de desempleo que pueda protegernos sí en algún momento debemos de cesar en la actividad.
  • Es importante que pensemos en nuestro futuro, para ello hay dos seguros básicos que nos deberíamos proveer: uno que nos cubra una importante indemnización  en caso de quedarnos incapaces o inválidos, y otro (muy importante si tenemos familia a nuestro cargo) un seguro de vida.
  • Pensar en nuestro futuro también es pensar en cuando seamos mayores y ya no podamos trabajar, por muy lejos que ahora lo veamos, para ello lo mejor independientemente de lo que se nos ofrezca públicamente, es realizarnos un plan de pensiones o similar (planes de jubilación,…)

Luego entraríamos en otra línea, pero esa es muy específica de cada profesional, del sector al que se dedique, pero a plantearse en cualquier caso: el colegiarse o formar parte de asociaciones profesionales o colegios profesionales que le ofrecerá algunas ventajas formar partes de ellos y si estos no nos lo incluyen, tener seguros para protegernos de impagos o seguros de responsabilidad civil por nuestra actividad profesional, etc., etc.

Seguro que aquí  no son todas las prestaciones que existen, pero si que se reflejan las más vitales y de mayor relevancia que todos los que se desarrollen como profesionales freelance deberían proveerse bien sea de forma pública o privada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: