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Teletrabajo: seguridad y confianza en Internet

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En el mundo del teletrabajo, a pesar de que la relación laboral parece desarrollarse en el campo virtual (quizás nunca conozcas personalmente a tu empleador ni a tus colegas, tus trabajos se transmiten por vía electrónica…) es muy real, tan real como el dinero que cobrarás por teletrabajar.  Pero para llegar a ese momento primero hay que superar algunas pruebas.  Muchas personas creen que el teletrabajo es algo sencillo y que se puede ganar dinero fácil por Internet.  Nada más alejado de la realidad.  Consolidarse en el ámbito del teletrabajo, como en cualquier trabajo o, mejor dicho, cualquier cosa en la vida, exige paciencia, perseverancia, esfuerzo, creatividad, conocimientos… y confianza.

La confianza es un valor central en el Teletrabajo

Confianza, en primer lugar, en uno mismo y la propia capacidad para teletrabajar. Ya se han señalado las dificultades y desafíos del teletrabajo: ser el propio jefe, los riesgos del aislamiento y el sedentarismo, la auto-organización, disciplina y diferenciación de tiempos y espacios laborales y familiares.  Si logras superar todos estos desafíos, y sumas a tu trabajo creatividad, inteligencia y buen humor, habrás ganado un verdadero capital: la autoconfianza.

El segundo paso, es la confianza en el sistema de teletrabajo.  Pues, ¿cómo funciona este sistema?  Te inscribes en un sitio web o bolsa de teletrabajo, alguien solicita tus servicios, pactan un objetivo, una forma de pago, envías el trabajo, recibes un código, pasas por el banco y cobras tu dinero.  Sencillo, ¿no es cierto?

Si alguien te ha descripto así el sistema de teletrabajo, debemos decirte que si bien en líneas generales esas son las etapas de un proceso de teletrabajo, para hacerlo realidad hay un ingrediente esencial que debe alcanzar a todas las partes que participan: la confianza.

¿Quiénes participan del proceso? Por supuesto el teletrabajador y su contratista en primer lugar, y es posible que exista también un intermediario, un sitio web que se ha encargado de poner a ambos en contacto, como TrabajoFreelance.  Estos sitios web pueden actuar como simples bolsas de trabajo o carteleras para dar a conocer ofertas y demandas, o, mediante el cobro de una comisión, informar acerca de datos verificados y funcionar como una comunidad en la que los participantes pueden exponer su trayectoria y opiniones de las personas con las que han establecido un vínculo laboral.  Es importante, pues muchas veces el único dato que tienen cada uno del otro, es una dirección de correo electrónico…

Permítenos compartir contigo una reflexión: la confianza es un valor que se construye.  No es cuestión de suerte ni un privilegio de algunos. Las personas jóvenes o los que recién comienzan tienen un “crédito” que les otorga la sociedad, justamente por ser jóvenes o nuevos en una actividad, pero a medida que transcurre el tiempo, su obligación es devolver ese crédito en forma de confianza y responsabilidad.

Otro participante del proceso es el encargado de materializar el pago. Aquí también hay muchos elementos a tener en cuenta para garantizar la seriedad de esta etapa.  De hecho hay muchísimas empresas que se encargan de recibir y enviar dinero, en cuestión de minutos, desde y hacia prácticamente cualquier lugar del mundo.  Otras son más lentas y cobran comisiones más caras.  En algunos casos trabajan con bancos locales o tarjetas de crédito, en otros envían el dinero contante y sonante o se debe solicitar un cheque. Se debe procurar que el pago se materialice a través de compañías serias y conocidas, teniendo en cuenta que muchas veces el mismo agente de pago actúa como comprador de divisas y sobre todo las restricciones y legislación local en cuanto al movimiento de dinero en moneda extranjera.

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