Guía del diseñador

Para darle un buen formato a tu publicación, lee los siguientes consejos:

  1. Visita publicaciones similares a la tuya para sacar ideas de combinaciones de colores, imágenes, tipografías, tablas, etc.
  2. La estética (colores, imágenes, tipografías, tablas, etc.) debe estar en sintonía con tu perfil (por ejemplo, queda mal que el navegante pase de tu servicio con fondo negro a tu perfil con fondo blanco) y lo que ofreces (por ejemplo, si asesoras en psicología femenina tiene que predominar el rosa).
  3. Evita crear un diseño atractivo que no tenga nada de contenido, porque esto último es lo único que verdaderamente importa. Por eso, debes escribir textos que despejen toda duda y que, en el caso de los servicios, tengan una buena imagen que los refuerze. Para redactar correctamente, lee nuestra Guía del Editor.
  4. Si tienes que poner un texto muy largo debes evitar que quede un bloque compacto dividiéndolo en secciones (cuyos títulos estén en negritas o una fuente mayor) con elementos que rompan la continuidad, como una línea o un renglón en blanco. No escribas demasiado porque la página puede tardar más de 15 segundos en cargarse y el visitante se irá.
  5. La imagen de tu servicio debe complementar el texto, dar información y tener bastante calidad. Puedes obtenerla desde una cámara digital o de rollo o desde la web (en este caso cita de dónde la conseguiste porque puede tener derechos). Como sólo podrá ser JPG o GIF, puedes obtener este formato de la siguiente manera:
    • Abre una imagen en un programa editor, como Paint, Image, Photo Editor, ACDsee, Corel o Photoshop.
    • Ve a Archivo (o “File”) / Guardar como… (o “Save as…”).
    • Nombra al documento.
    • Selecciona JPG, JPEG o GIF del listado “Guardar tipo” (o “Save as type”).
    • Apreta “Guardar” (o “Save”).
  6. Diseña tu aviso según el tipo de usuario al que te dirijas. Por ejemplo, si apuntas a personal técnico (acostumbrado a leer tablas y características) tu publicación deberá tener un aspecto sobrio, pocos elementos que distraigan (como colores o líneas), tablas de datos y de comparaciones, y todas las características técnicas y precios bien visibles. Otro ejemplo: si escribes literatura de terror, usa colores oscuros, figuras y adornos relativos a monstruos porque a ese tipo de lectores le gustará sentirse entre tinieblas.
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